Madrid capital · Asistencia a domicilio

Servicio técnico de electrodomésticos a domicilio en Madrid

Una lavadora no envejece igual en un piso de estudiantes de Argüelles que en la casa de una familia de El Cañaveral, y el frigorífico de un bar de Malasaña tiene poco que ver con el de una oficina de la Castellana. Esta página ordena los dieciséis aparatos que atendemos según la vida que llevan en la ciudad y te ayuda a decidir, con criterio, si toca reparar o sustituir. Hacemos reparación de electrodomésticos en Madrid a domicilio, con el diagnóstico siempre por delante de la cifra.

Cocina de una vivienda de Madrid con frigorífico americano, horno, campana, lavadora y pequeños electrodomésticos
En una sola cocina conviven frío, cocción, lavado y extracción: saber a qué familia pertenece el aparato que falla ya orienta la visita.

Cómo leer esta página

Un índice de aparatos ordenado por el uso, no por la marca

Los listados de servicio técnico suelen ir por orden alfabético o por fabricante. Nosotros partimos de otra pregunta: quién usa el aparato y cuántas veces al día. Esa respuesta explica más averías que el modelo. Un horno que se enciende los domingos puede conservar su resistencia original durante muchísimo tiempo; ese mismo horno en un piso donde cuatro compañeros cocinan por turnos castiga juntas, ventilador y termostato a un ritmo que el fabricante no tenía en mente.

Madrid junta en pocas calles usos muy diferentes. En el centro, cocinas de bar que funcionan desde el desayuno hasta el cierre. Alrededor de Nuevos Ministerios y AZCA, offices de empresa con un frigorífico y un lavavajillas para una planta entera. En Moncloa, pisos alquilados por habitaciones donde la lavadora gira cada tarde. En las fincas del ensanche, aparatos grandes que entraron antes de una reforma y que ahora no hay forma de sacar. Y en los PAU, cocinas integradas con todo encastrado a medida.

Cada escenario pide un diagnóstico distinto y, sobre todo, una respuesta distinta a la pregunta que más oímos: ¿lo arreglo o compro otro? Le dedicamos una sección completa, porque aquí esa decisión depende a menudo más de la escalera que del propio aparato.

Frigorífico, horno, lavadora y cafetera de acero inoxidable como los que se reparan en oficinas y viviendas de Madrid
En un office de empresa estos aparatos los usa todo el mundo y no los cuida nadie en concreto: el desgaste llega antes.

Cuéntanos quién usa el aparato, además de la marca.

Un piso de estudiantes, un bar o una familia con niños cambian la causa más probable y el orden en que se revisan las piezas.

Primera orientación

Qué hace el aparato y a qué familia apunta

Antes de buscar la ficha concreta conviene traducir lo que ves a un circuito. La tabla recoge los síntomas que más se repiten en los avisos de la ciudad, agrupados por familia, con lo primero que mira un técnico y con una respuesta práctica: si el aparato puede seguir funcionando mientras llega la visita. No sustituye al diagnóstico, pero ordena la llamada y evita desplazamientos a ciegas.

Síntomas habituales por familia. La causa se confirma con el aparato abierto y sin tensión.
Familia Lo que notas Lo primero que se revisa ¿Se puede seguir usando?
Frío El motor arranca y se para cada poco en pleno verano Condensador cubierto de polvo o sin aire detrás Sí, vigilando el interior
Frío Hielo en el fondo y agua bajo los cajones Canal de desagüe del evaporador o desescarche Sí, secando a diario
Lavado La lavadora termina con agua en el tambor Filtro de la bomba, manguera o sifón compartido No, hasta vaciarla
Lavado La secadora alarga el ciclo y la ropa sale húmeda Filtro de pelusa, condensador o sonda de humedad Sí, con los filtros limpios
Lavado El lavavajillas deja la cristalería blanquecina Sal y regulador de dureza sin ajustar al agua real Sí
Cocción La inducción muestra un código y una zona no calienta Recipiente, ventilador interno o módulo de potencia Solo las zonas que respondan
Cocción Un fuego de gas se apaga al soltar el mando Termopar sucio o quemador mal asentado No, ese fuego
Cocción La campana ruge y apenas aspira Filtros cargados de grasa o motor fatigado Sí, tras limpiar filtros
Agua caliente El calentador se apaga a mitad de la ducha Caudal, encendido o evacuación de humos No, si huele a gas
Agua caliente El termo hace saltar el diferencial Resistencia derivada a masa No
Climatización El split gotea sobre el sofá Bandeja o tubo de condensados obstruido No, estropea la pared
Ocio La televisión se oye pero la pantalla sigue negra Retroiluminación o fuente de alimentación Sí

Con olor a gas, cierra la llave del aparato, abre ventanas y no toques interruptores; con olor a quemado, corta desde el cuadro. En ambos casos el aparato espera apagado a que alguien lo vea.

¿Tu síntoma no aparece en la tabla?

Descríbelo con tus palabras, aunque te parezcan poco técnicas: «suena como un avión al centrifugar» orienta más de lo que crees.

Los dieciséis aparatos

Seis familias y la ficha de cada aparato

Cada ficha entra a fondo en averías, piezas y horquillas de su aparato. Aquí va lo que las une: el tipo de desgaste que impone la ciudad a cada familia y el escenario donde más lo vemos.

Frío: lo único que nunca descansa

Es el aparato que trabaja todas las horas del año, y en julio lo hace con la cocina caliente. La ficha de reparación de frigoríficos en Madrid repasa compresor, sondas y ventiladores. En restaurantes y tiendas de vino aparecen dos variantes con reglas propias: la reparación de vinotecas en Madrid, donde importa más la estabilidad que el frío, y las cámaras frigoríficas en Madrid, con género dentro y muy poco margen.

Lavado: el que más acusa el piso compartido

Donde viven varias personas, la lavadora apenas descansa entre turnos y los rodamientos lo notan; lo explicamos en la reparación de lavadoras en Madrid. En pisos interiores sin tendedero útil, la secadora pasa a ser imprescindible: su ficha es la reparación de secadoras en Madrid. Y para el que depende del agua que entra, la reparación de lavavajillas en Madrid.

Cocción: cinco aparatos, cinco físicas

Resistencias y ventilación forzada en la reparación de hornos en Madrid. Electrónica de potencia bajo el cristal en las placas de inducción en Madrid, habituales en los PAU. Focos radiantes en la reparación de vitrocerámicas en Madrid. Llama y termopar en las cocinas de gas en Madrid. Y la grasa acumulada, sobre todo en hostelería, en las campanas extractoras en Madrid.

Agua caliente: acumular o producir al paso

El termo guarda agua caliente y vive de su resistencia y de su ánodo; lo tratamos en la reparación de termos en Madrid. El calentador la produce al instante con una llama, y ahí entran combustión, tiro y tipo de gas: son los calentadores de gas en Madrid. Incluso en fincas con calefacción central, cada vivienda puede conservar uno de los dos para el agua.

Climatización: el verano manda

Un split en un ático bajo cubierta trabaja jornadas enteras en agosto, y en invierno la bomba de calor desescarcha cada mañana de helada. Averías, recargas con técnico habilitado y equipos nuevos están en la ficha de instalación de aire acondicionado en Madrid, que incluye también el diagnóstico de equipos ya montados.

Ocio y bienestar: electrónica que no perdona

Fuente, placa y retroiluminación son las tres piezas que más fallan en pantalla plana; la ficha es la del técnico de televisores en Madrid. En pisos con baño reformado y en áticos con terraza cubierta aparece otra familia: bomba, calentador y mandos de la reparación de bañeras de hidromasaje en Madrid.

Si fallan dos aparatos de familias distintas, dilo en el mismo aviso.

Se reserva el tiempo necesario y se revisan en una sola visita, sin repetir desplazamiento.

Lo que cambia en esta ciudad

Cuatro condiciones de Madrid que se notan dentro del aparato

Un manual de fabricante se redacta para una cocina templada, con agua neutra y un técnico que aparca en la puerta. Aquí ninguna de las tres cosas se puede dar por hecha, y eso cambia qué se sospecha primero y cómo se organiza cada visita.

Verano seco, condensadores al límite

El verano madrileño es caluroso y con un aire muy seco, y todo lo que expulsa calor trabaja sin pausa: condensadores de frigorífico y vinoteca, baterías exteriores, compresores de cámara. En cocinas interiores y en áticos el aire que les llega ya viene caliente. Por eso la limpieza de rejillas se hace en primavera, antes de la primera ola de calor. En invierno el problema se invierte: con heladas frecuentes en la periferia, un desagüe de condensados a la intemperie puede congelarse.

Agua del Canal: primero se mide

El suministro lo gestiona Canal de Isabel II, con agua embalsada en la sierra. Si en tu grifo deja poca o mucha cal no te lo vamos a decir de oído: se comprueba con tiras o con un kit de dureza. Con ese valor se ajustan el regulador del lavavajillas, la dosis de detergente y la frecuencia con la que se revisa el ánodo del termo. En fincas viejas, además, el agua turbia o la presión floja suelen venir de la red del edificio y no del suministro.

Gas natural o bombona

En la ciudad conviven la red canalizada y el gas envasado, en botella o a granel. Placas, cocinas y calentadores llevan inyectores distintos para cada uno, y un aparato mal adaptado quema mal. Preguntamos cuál tienes antes de salir. La inspección periódica de la instalación canalizada corresponde a una empresa habilitada y se cobra en la factura del gas: si alguien te pide dinero en mano en la puerta por ella, desconfía. La bombona requiere también su revisión.

Fincas antiguas y llegar hasta la cocina

En el casco y el ensanche abundan portales sin ascensor o con cabinas mínimas, y un americano o una columna de lavado pueden no pasar por la escalera: eso pesa al decidir si se repara. Antes, la furgoneta tiene que cumplir la Zona de Bajas Emisiones, más exigente en Distrito Centro y en Plaza Elíptica, y encontrar hueco en calles del SER. Por eso preguntamos portal, planta y ascensor al fijar la cita.

Dinos el barrio, la planta y si hay ascensor.

Con esos tres datos sabemos cómo llegar, cuánto tiempo reservar y si un aparato nuevo cabría por tu escalera.

La decisión

Reparar o sustituir: las preguntas que ordenan la cuenta

No existe una regla única que sirva para todos los aparatos, pero sí un orden de preguntas que evita equivocarse. El técnico las recorre en voz alta en cada visita y puedes hacerlo tú con el aparato delante. Lo que cambia en Madrid es la cuarta: cuánto cuesta sacar el viejo y subir el nuevo.

Cómo pesa cada factor en la decisión. Orientativo: cada caso se valora con el diagnóstico hecho.
Pregunta Si la respuesta es… Inclina hacia
¿Qué pieza ha fallado? Una de desgaste: bomba, resistencia, junta, sonda o correa Reparar
¿Qué pieza ha fallado? El corazón del aparato, sin repuesto o con un coste cercano al de uno nuevo Sustituir
¿Está en garantía? Sí, del fabricante o del vendedor Ni una cosa ni otra: reclamar
¿Cuesta sacarlo y meter otro? Finca sin ascensor, escalera estrecha o hueco encastrado a medida Reparar, con más margen
¿Qué historial tiene? Varias reparaciones de piezas distintas en poco tiempo Sustituir
¿Cuánto consume? Frigorífico o climatizador veterano con muchas horas de uso Estudiar el cambio aunque se pueda arreglar
¿Quién lo usa? Piso compartido o negocio que lo exprime a diario Si se sustituye, una gama más robusta

Un caso habitual en fincas de Trafalgar o Almagro: el combi falla por un ventilador, la familia piensa en cambiarlo y descubre que el modelo nuevo, algo más alto, no gira en el descansillo. Reparar deja de ser una opción entre dos y pasa a ser la única sensata. En un piso de Las Tablas con ascensor amplio y hueco estándar, la misma avería admite otra lectura, porque subir un aparato nuevo no cuesta más que el transporte.

El técnico te dirá cuándo no merece la pena arreglarlo.

Con el diagnóstico hecho y la cuenta sobre la mesa, aunque la conclusión sea que no nos necesitas.

Antes de que llegue el técnico

Lo que conviene tener listo para resolver en una sola visita

Gama de electrodomésticos blancos de cocina y lavado habituales en los pisos de Madrid
Todos llevan una placa con modelo y número de serie: esa etiqueta decide qué repuesto viaja en la furgoneta.

La diferencia entre cerrar un aviso en la primera visita o necesitar dos suele estar en la información previa. Nada de esto exige herramientas.

  1. La etiqueta de identificación. Hazle una foto: en el frigorífico suele estar dentro, en un lateral; en la lavadora, tras la puerta; en el horno, en el marco al abrir.
  2. El momento exacto del fallo. Al arrancar, a mitad de programa, al final; desde cuándo y con qué código en pantalla.
  3. La fecha aproximada de compra, y la factura si la conservas: decide si hay garantía que reclamar.
  4. El acceso al edificio. Planta, ascensor, conserje, horario de portería; en una oficina, quién nos recibe y con qué acreditación.
  5. Espacio alrededor. Poder separar el aparato de la pared, el frigorífico con lo imprescindible dentro y la lavadora sin ropa.
  6. El tipo de gas, natural o envasado, si el problema está en una placa, un horno o un calentador.
  7. Quién autoriza el gasto en un piso alquilado: propietario, agencia o inquilino, decidido antes del presupuesto.

Usos intensivos

Bares del centro, oficinas y pisos de estudiantes

Cocinas de hostelería en Malasaña, Chueca y Huertas

Aquí la campana, la cámara y el lavavajillas de barra trabajan más horas que en cualquier casa, y la grasa es el enemigo común. La visita se encaja antes de abrir o después del cierre, y si la pieza no llega a tiempo se busca una solución provisional que permita dar el servicio de la noche.

Offices del eje de la Castellana

En las torres de oficinas el frigorífico compartido, el lavavajillas y el termo de la planta suelen depender de la empresa de mantenimiento del edificio. Coordinamos con ella el acceso, la acreditación en el control de entrada y una franja que no interrumpa reuniones.

Pisos compartidos en Moncloa y Ciudad Universitaria

La lavadora se carga hasta arriba para ahorrar turnos y el horno encadena cenas. Las averías típicas son rodamientos, amortiguadores y juntas quemadas. Antes del aviso conviene aclarar quién firma el presupuesto: nadie quiere discutirlo con el técnico en la cocina.

Cocina contemporánea con muebles de madera, electrodomésticos modernos y frontal de mármol
Hostelería, oficinas y pisos compartidos exprimen las mismas familias de aparatos, pero cada uno a su manera.

¿Es un negocio, una oficina o una vivienda?

Indícalo al avisar: cambia la franja, el tipo de acceso y a veces la solución que se propone.

A evitar

Siete errores que vemos repetirse en la ciudad

  1. Comprar el aparato nuevo antes de medir la escalera. Portal, tramos, rellanos y puerta de la cocina: si no pasa, la devolución también cuesta.
  2. Poner el regulador del lavavajillas al máximo sin medir el agua. Se gasta sal de más y la cristalería acaba con velo igualmente.
  3. Llenar la lavadora del piso compartido hasta no poder cerrar la puerta. El ahorro de un turno se paga en rodamientos.
  4. Dejar el condensador del frigorífico para cuando ya aprieta el calor. En plena ola, el compresor lleva semanas forzado.
  5. Aceptar que toque el gas o el refrigerante quien no acredita habilitación. Instalador de gas y certificado de gases fluorados se piden y se comprueban.
  6. Olvidar el termo o la lavadora de la terraza en invierno. En la periferia, sobre todo al norte del término, una helada puede reventar el latiguillo.
  7. Apurar los filtros de la campana del bar hasta que gotean. La grasa llega al motor y al conducto, y la limpieza deja de ser rutinaria.

Ventajas

Qué ganas con un solo servicio técnico para toda la casa

  1. La cifra, una vez dicha, no se mueve. Es lo que pedimos a cada técnico: si al desmontar aparece una segunda avería, para y te la explica, y nada se añade a la factura sin tu visto bueno.
  2. Un aviso para familias distintas. Si fallan el horno y la secadora, se ven en la misma visita.
  3. Diagnóstico que parte del uso. No se sospecha igual de una lavadora de estudiantes que de la de una pareja jubilada.
  4. Consejo sobre sustituir que cuenta la escalera, el hueco encastrado y la retirada del viejo, no solo el precio de la tienda.
  5. Habilitaciones a la vista. Quien intervenga en gas o en refrigerante debe acreditarlo; pídelo y compruébalo, también a nosotros.
  6. Visita pensada para la ciudad: etiqueta de la furgoneta, zona de aparcamiento, portería y horario de carga previstos antes de darte hora.

Describe el fallo con el máximo detalle.

Qué hace, cuándo empezó, si huele, si suena y qué marca la pantalla: cada dato acorta el diagnóstico.

Por qué elegirnos

Tres motivos para confiarnos el aviso en Madrid

Equipo diverso de un centro de llamadas posando de pie y sonriente con auriculares y micrófonos
Antes de que salga nadie, el aviso se ordena: aparato, síntoma, acceso y lo que conviene llevar.

La visita se prepara en la mesa, no en el portal

Barrio, planta, tipo de gas y placa de características se piden al recibir el aviso. Llegar sabiendo eso evita el viaje perdido por una pieza que se pudo prever.

Decimos en voz alta lo que no compensa

Si el arreglo no tiene sentido por la pieza, por el historial o por el consumo, el técnico lo explica con la cuenta hecha y decides tú.

Separamos el aparato de la instalación

Un enchufe recalentado o un desagüe comunitario lento se parecen mucho a una avería del electrodoméstico. Distinguirlos evita pagar una reparación que no arreglaría nada.

Servicios relacionados

Cuando la avería está en la instalación

A veces el aparato funciona perfectamente y lo que falla es lo que le llega: la corriente o el agua.

El resto de especialidades de la casa, en otras ciudades y oficios, se recoge en la página principal de Prime Services, con cobertura nacional.

Dudas frecuentes

Preguntas frecuentes sobre el servicio técnico en Madrid

¿Merece la pena arreglar un aparato que ya tiene bastantes años?

Depende menos de la edad que de la pieza que ha fallado y de lo que costaría reemplazarlo. Una bomba o una resistencia justifican reparar un aparato veterano si el resto está sano. Un compresor, un motor sin repuesto o una tercera avería distinta en poco tiempo inclinan hacia el cambio. Y en una finca sin ascensor, la dificultad de subir otro aparato suma a favor de reparar.

El frigorífico nuevo no cabe por mi escalera, ¿qué opciones tengo?

La primera, reparar el que ya está dentro si la avería lo permite. Si hay que sustituir, se puede buscar un modelo de medidas compatibles, desmontar puertas del aparato o subirlo con montamuebles por fachada. Esa última opción suele exigir un permiso municipal de ocupación de la vía pública, que se solicita con antelación. Mide portal, tramos y rellanos antes de comprar nada.

¿Cómo sé si el agua de mi casa deja cal?

Midiéndola. La dureza del agua que sirve Canal de Isabel II no se adivina desde fuera, y una finca antigua añade además su propia red al recorrido. Con unas tiras reactivas o un kit de dureza obtienes un valor en minutos. Con él se ajustan el regulador del lavavajillas y la sal, la dosis de detergente de la lavadora y la frecuencia de revisión del ánodo del termo.

¿Por qué preguntáis si mi cocina es de gas natural o de bombona?

Porque placas, hornos y calentadores de gas usan inyectores y ajustes distintos según el gas que reciben. Un aparato preparado para red canalizada que se conecta a una botella, o al revés, da llama amarilla, hollín o apagados. Saberlo antes nos permite llevar las piezas adecuadas. Además, cualquier intervención en la línea de gas exige empresa instaladora habilitada, y conviene pedir que lo acredite.

Vivo en un piso compartido, ¿quién pide y autoriza la reparación?

Lo decide vuestro contrato, no nosotros. En la práctica, cuando el aparato es del propietario, lo sensato es que él o su agencia autoricen el presupuesto antes de la visita, y que uno de los inquilinos esté en casa para abrir y explicar el síntoma. Así el técnico no se encuentra con cuatro opiniones distintas y una decisión pendiente delante de la lavadora.

¿Podéis atender una oficina sin interrumpir la jornada?

Es lo que intentamos siempre en offices y zonas comunes de empresa. Al pedir el aviso, dinos el horario del edificio, quién gestiona los accesos y si hay que registrarse en el control de entrada. Con esa información proponemos una franja que no coincida con el momento de más uso de la cocina, y coordinamos con el mantenimiento del inmueble si la avería resulta ser de la instalación.

La cámara de mi bar ha dejado de enfriar, ¿qué hago mientras llegáis?

Abre la puerta lo menos posible, pasa el género más delicado a otro equipo si lo tienes y anota la temperatura que marca el display cada cierto tiempo. Comprueba que el condensador no está tapado por cajas y que el ventilador exterior gira. Si suena el compresor pero no enfría, no insistas reiniciando: cuéntanoslo, porque apunta a una causa concreta.

¿Qué pasa si el aparato todavía está en garantía?

Que la reparación debería tramitarla el vendedor o el servicio oficial de la marca, y no deberías pagarla tú. Antes de dejar que nadie lo abra, busca la factura de compra: una intervención ajena durante ese periodo puede costarte la cobertura. Si al describirnos el caso vemos que sigue dentro de plazo, te lo decimos y te indicamos a quién dirigirte.

¿Cómo compruebo que el técnico está habilitado para gas o climatización?

Pidiéndolo antes de que empiece. Para manipular la línea o los aparatos de gas hace falta empresa instaladora habilitada. Para abrir el circuito de un aire acondicionado, recargarlo o recuperar el refrigerante, el profesional necesita certificado personal de gases fluorados y la empresa, el suyo. Quien los tiene no pone pegas en enseñarlos antes de sacar la herramienta.

Han llamado a mi puerta para revisar el gas y piden cobrar en mano, ¿es normal?

No. La inspección periódica de una instalación de gas canalizado la realiza una empresa habilitada, la distribuidora avisa con antelación y el importe se carga en la factura del gas. Nadie debería pedirte que pagues en efectivo en la puerta. Además, puedes elegir otra empresa instaladora habilitada para esa inspección. Si tienes dudas, no abras y llama a tu distribuidora.

¿Tu duda no está en la lista?

Escríbenos el aparato, el síntoma y el barrio, y te orientamos antes de mover a nadie.

Precios

Lo que suele costar reparar tus electrodomésticos en Madrid

El desplazamiento se cobra porque llegar a tu cocina tiene un coste real antes de tocar un tornillo: tiempo de técnico cruzando la ciudad, una furgoneta que cumpla la Zona de Bajas Emisiones y, muchas veces, un rato buscando dónde parar en calles del SER. Esa partida incluye el diagnóstico, que es lo que te permite decidir con información. A partir de ahí, lo que suele mover la factura es la pieza, no la mano de obra.

Horquillas orientativas de mercado en Madrid, sin IVA. No son oferta ni presupuesto.
Concepto Horquilla Qué la hace variar
Desplazamiento y diagnóstico a domicilio 40 – 65 € Distrito, acceso y franja horaria
Hora adicional de mano de obra 35 – 55 €/hora Tipo de aparato y desmontaje
Frigorífico o congelador 90 – 320 € Sonda o ventilador, frente a circuito de frío
Vinoteca 90 – 280 € Electrónica de control o placa Peltier
Cámara frigorífica de hostelería 150 – 600 € Potencia, refrigerante y acceso
Lavadora 80 – 250 € Bomba o resistencia, frente a rodamientos
Secadora 90 – 270 € Sonda o correa, frente a bomba de calor
Lavavajillas 80 – 240 € Electroválvula, bomba o módulo
Horno, vitrocerámica o inducción 70 – 300 € Resistencia o mando, frente a módulo de potencia
Cocina de gas o campana extractora 60 – 220 € Termopar e inyectores, o motor
Termo eléctrico o calentador de gas 80 – 280 € Resistencia y ánodo, o intercambiador
Aire acondicionado, avería 90 – 380 € Limpieza y fuga, o placa y compresor
Televisor o bañera de hidromasaje 90 – 400 € Fuente y retroiluminación, o bomba y control

Aviso. Son órdenes de magnitud del mercado madrileño en horario laborable, sin IVA, que se añade en la factura según el tipo vigente. Sirven para juzgar si una propuesta es razonable, pero no constituyen oferta ni presupuesto: el importe de tu reparación depende de la pieza concreta y solo se conoce con el aparato diagnosticado.

Quién hace el trabajo. Prime Services es la marca de Rapid Services Enterprise, S.L. Recibimos tu aviso, lo ordenamos y lo asignamos a un profesional colaborador de tu zona. Para colaborar con nosotros, cada profesional acredita un seguro de responsabilidad civil en vigor y los carnés o habilitaciones de su oficio. Es ese profesional quien te presupuesta antes de empezar, hace el trabajo, te lo factura y responde de su garantía.

Pide el diagnóstico y decide con la cifra delante.

El técnico identifica la avería, te explica qué cuesta repararla y qué alternativa tienes.

Scroll al inicio