Madrid capital · servicio técnico de cocina
Técnico de placas de inducción a domicilio en Madrid
En Madrid, la mayoría de las placas de inducción entran en casa con una reforma de cocina, y muchas averías nacen ese mismo día: una línea que alimentaba la cocina anterior, una potencia contratada que nadie revisó, un hueco sin salida de aire. Para la reparación de placas de inducción en Madrid te asignamos un técnico que separa lo que falla dentro del aparato de lo que viene de la instalación, lee el código de error con la documentación del modelo y te dice si el problema está en la placa, en la olla o en el cable que la alimenta.

Antes de nada
Dos avisos distintos: la placa recién estrenada y la que ya tiene años
Cuando alguien nos escribe porque su placa de inducción falla, la pregunta útil no es la marca, sino cuándo se instaló. Una placa conectada hace unas semanas que corta o hace saltar el cuadro casi nunca tiene un componente roto: lo normal es un fallo de conexión o un mueble que la ahoga. Una placa con años sí suele tener una pieza cansada.
Esa distinción cambia quién interviene. Si la avería está dentro del aparato —ventilador, sondas, módulo de potencia, teclado, inductor o cristal—, es trabajo de un técnico de electrodomésticos. Si está en la línea, en el cuadro o en la potencia contratada, le toca a un electricista de empresa habilitada. Mezclar los dos encargos es la forma más rápida de pagar un módulo nuevo y seguir con los mismos cortes.
Recibimos avisos de placas de dos a cuatro zonas, con zona flexible o con extractor integrado, de pisos particulares y de viviendas en alquiler.

¿Tu placa tiene semanas o años?
Dínoslo al escribir, junto con lo que hace: con ese dato ya se intuye si hace falta un técnico, un electricista o los dos.
Síntomas
Qué indica cada síntoma según la edad de la instalación
La misma avería se lee de forma diferente si la placa lleva poco tiempo conectada o si ha cocinado durante años. La tabla recoge los avisos que más se repiten en cocinas de la ciudad, de un interior reformado en Pacífico a un piso reciente del norte, y el sitio donde suele aparecer el origen en cada escenario.
| Lo que notas | Si la placa es reciente | Si la placa tiene años |
|---|---|---|
| Salta el automático de la cocina al encender dos zonas fuertes | Circuito compartido con el horno o con los enchufes, o protección menor de la que pide el aparato | Borne que se ha ido aflojando con los ciclos de calor |
| Se va la luz de toda la casa y hay que esperar al contador | Potencia contratada corta para la placa sumada al resto de consumos | Un aparato nuevo en casa, como el aire, que ahora coincide con la hora de cocinar |
| Media placa no enciende y la otra mitad funciona | Puentes del bornero colocados para otra configuración | Módulo de potencia de ese lado |
| Se apaga sola al rato de cocinar | Hueco sin salida de aire o cajón pegado a la base | Ventilador frenado por grasa o sonda de temperatura degradada |
| Muestra un código nada más dar tensión | Alimentación defectuosa o una fase que no llega | Comunicación perdida entre mandos y potencia |
| Una zona no reconoce ninguna olla | Batería heredada que no es apta o tiene el fondo deformado | Inductor de esa zona o su electrónica |
| El táctil no obedece o se activa solo | Film protector, restos de obra o humedad sobre la banda de mandos | Conector del cable plano con óxido o teclado desgastado |
| Zumbido o traqueteo que antes no estaba | Ollas de fondo fino o de varias capas: suele ser normal | Ventilador con el rodamiento gastado |
| Olor a caliente junto a la caja de conexión | Tornillo mal apretado durante la instalación | Contacto ennegrecido tras años de carga: parar y revisar |
| Grieta o esquina saltada en el cristal | Tensión por un recorte de encimera demasiado justo | Golpe o choque térmico: no volver a usarla |
Una pista que ahorra tiempo: si el fallo apareció en la primera semana tras la obra, sospecha antes de la instalación; si llegó después de años sin incidencias, sospecha del aparato.
¿Tu caso cae en la columna central?
Entonces es probable que no haya pieza que cambiar y que baste con revisar la conexión y el montaje.
Del contador a la olla
Seis tramos que recorre la corriente antes de calentar
La placa es el último eslabón de una cadena. Cualquiera de estos seis puntos provoca el mismo síntoma, y se descartan en orden, empezando por los de fuera.
La potencia contratada
El contador corta cuando la vivienda supera lo que tiene contratado. Si ocurre al usar la placa junto con el horno o el lavavajillas, no hay avería: hay un contrato corto para los consumos de hoy. Se resuelve repartiendo el uso, ajustando la placa o ampliando la potencia.
La derivación individual
Es el cable que une tu contador con el cuadro de la vivienda. En fincas veteranas se calculó para una casa con pocos aparatos, y ampliar potencia sin revisarlo solo cambia el problema de sitio: caída de tensión y calentamiento en ese tramo.
El cuadro
La placa necesita su propio automático, con un calibre acorde a su cable, y un diferencial que funcione. Un automático más grande que el cable no protege nada; uno más pequeño salta sin motivo aparente y hace pensar en una avería que no existe.
El circuito de la cocina
La inducción pide línea exclusiva desde el cuadro, con la sección adecuada. En muchas reformas se aprovecha la que alimentaba la cocina anterior o el horno, y de ahí salen los disparos en cadena y los empalmes que se recalientan dentro de la pared.
El bornero del aparato
La regleta de la placa admite varias configuraciones mediante pletinas, y la de fábrica no siempre coincide con tu vivienda. Con las pletinas mal puestas, una mitad se queda sin tensión o un único cable soporta la corriente que debería repartirse entre dos.
La electrónica y las bobinas
Dentro, el módulo de potencia convierte la corriente de red en otra de alta frecuencia que excita cada bobina; un ventilador lo refrigera y varias sondas vigilan la temperatura. Solo cuando los cinco tramos anteriores están sanos tiene sentido abrir aquí.
Madrid, edificio a edificio
Lo que la ciudad le hace a una cocina que se pasa a la inducción
Madrid no tiene un único parque de viviendas: tiene varias ciudades superpuestas, cada una con la instalación de su época. La misma placa, conectada en dos pisos distintos, da problemas distintos.
Fincas del ensanche sin conductor de tierra
En la Guindalera, en Vallehermoso o en las casas señoriales al este de la Castellana todavía aparecen viviendas sin protección de tierra, y una placa con chasis metálico la necesita. La Comunidad de Madrid tiene un procedimiento específico para reformar estas viviendas que obliga a reflejarlo en el certificado: conviene saberlo antes de pedir presupuesto, no con la encimera ya cortada.
Bloques del crecimiento de mediados de siglo
En Palomeras, en Opañel o en Bellas Vistas abundan los pisos del crecimiento rápido de mediados del siglo pasado, con instalaciones para pocos consumos. Muchas cocinas funcionaban con bombona, así que nunca tuvieron una línea eléctrica propia: la placa acaba colgada de los enchufes de la encimera.
Veranos secos y cocinas que dan a patio
El verano madrileño es caluroso y seco, y las cocinas que ventilan a un patio de luces o las de los áticos llegan a media tarde con el aire muy caliente. La placa se refrigera con ese aire: si el hueco ya iba justo, en pleno verano los cortes por temperatura se multiplican.
Pisos que cambian de inquilino
En el entorno de la Ciudad Universitaria abundan los pisos compartidos por estudiantes, y en la almendra central quedan viviendas de alquiler de temporada. Menaje que entra y sale y limpiezas rápidas: más rayas en el cristal, más ollas no aptas y más avisos que se arreglan con otro cazo.
¿Sabes de qué época es tu edificio?
Indícalo junto con el distrito: orienta al técnico sobre lo que encontrará detrás de la placa antes de subir a tu cocina.
Potencia y papeles
Potencia contratada, línea propia y boletín: en qué orden se decide
Pasar a inducción plantea tres preguntas que se confunden a menudo: cuánta potencia tienes contratada (figura en tu factura de la luz), si la instalación soporta esa potencia con un circuito propio para la placa y si el cambio obliga a emitir un certificado nuevo.
La potencia se amplía con una gestión ante tu comercializadora, pero la distribuidora la limita al máximo que ampara el certificado de tu instalación. Si necesitas más de lo que ese papel cubre, o si la reforma añade circuitos o cambia el cuadro, una empresa instaladora habilitada tiene que emitir el certificado de instalación eléctrica, el conocido boletín, y tramitarlo ante una entidad de inspección y control, que es como funciona en la región. Ni el servicio técnico de la placa ni la tienda que la vende pueden firmarlo por ti.
Hay una vía intermedia poco conocida: muchas placas incluyen un limitador de potencia en su menú de instalación, que reparte un tope entre las zonas encendidas. Con un contrato ajustado puede evitar la ampliación, a cambio de hervir algo más despacio.
Lo que conviene comprobar antes de conectar la placa nueva
- La etiqueta de características. En la base del aparato y en el manual; indica la potencia máxima total.
- El margen del contrato. Suma lo que funciona a la vez a la hora de comer: horno, lavavajillas, termo, aire. Si no llega, elige entre ampliar o configurar el limitador.
- El circuito. Exclusivo, con la sección y el automático correctos; si es el de la cocina anterior, que alguien lo mida.
- La tierra. Que llegue hasta el bornero. Si el edificio no la tiene, pide por escrito qué solución se adopta y cómo constará.
- El certificado. Si hay línea nueva, cuadro nuevo o ampliación por encima de lo certificado, exige el boletín y quédate con una copia.
- La prueba con carga. Todas las zonas encendidas con recipientes reales y el cuadro a la vista, antes de dar la obra por terminada.
¿Vas a ampliar potencia para la placa?
Antes de pedirlo, conviene saber si tu instalación lo admite o si hará falta certificado; te orientamos sobre el paso siguiente.
Códigos de error
El código importa, y el momento en que aparece también

Cada fabricante tiene su propia tabla de códigos, y los mismos caracteres significan cosas diferentes en dos marcas. Lo que sí comparten casi todas es que el momento en que aparece el aviso dice casi tanto como el aviso.
- Al dar tensión, sin tocar nada: la placa se autocomprueba y encuentra algo raro en la alimentación o en la comunicación interna. Tras una reforma, mira la conexión; con años de uso, el cable plano entre mandos y potencia.
- Al posar el recipiente: casi siempre es olla no detectada, por material, por un fondo pequeño para esa zona o por estar descentrada.
- Tras un rato de cocción: aviso térmico. La placa ha leído demasiada temperatura en el disipador o bajo el cristal y se protege.
- Al sumar zonas: apunta a la potencia disponible, al limitador o a una fase que no llega al bornero.
- Tras los cortes de luz de la obra: algunos modelos se bloquean y basta con reiniciarlos desde el cuadro.
Antes de avisar, fotografía la pantalla y baja la protección de la placa en el cuadro un par de minutos. Si el código regresa siempre en el mismo punto, el fallo es real y lo tiene que ver el técnico con la placa abierta.
Una foto de la pantalla vale más que una descripción.
Envíanosla con el modelo al contactar y el técnico sabrá qué recambio conviene llevar en la primera visita.
Recipientes
La batería que llega de la cocina anterior
En una reforma se cambian la encimera, los muebles y los fuegos, pero las ollas suelen quedarse. Y buena parte de los avisos de «esta zona no funciona» en una placa recién montada se explica por ellas. La inducción solo calienta metal que responde al campo magnético, así que un cazo de aluminio, cobre, barro o vidrio no existe para la placa, por muy centrado que esté.
Hay casos menos evidentes. Las sartenes que llevan años sobre llama suelen tener el fondo combado y la placa las detecta a ratos. La cafetera italiana pequeña no llega al diámetro mínimo de las zonas grandes. Y los discos adaptadores funcionan, pero convierten la zona en una resistencia lenta que acumula calor y puede disparar el aviso térmico.
Pasa un imán de nevera por cada pieza de la batería y aparta las que no lo retienen. Después prueba el mismo cazo en dos zonas: si calienta en una y en la otra no, entonces sí tiene sentido avisar.
Reparar o cambiar
Si la cocina está en obra, ¿se repara la placa o se cambia?
La reforma invita a sustituirlo todo, y a veces es lo sensato. Pero una placa de pocos años con el ventilador frenado no es chatarra: limpiar o cambiar esa pieza cuesta poco comparado con un aparato nuevo. La cuenta cambia con tres averías: el cristal partido, que se sirve con su marco y suele acercarse al precio de una placa equivalente; dos módulos de potencia caídos a la vez; y un modelo descatalogado cuya tarjeta ya no se fabrica.
Si decides cambiarla, mide antes el recorte de la encimera: las placas no comparten un tamaño estándar, y el cuarzo o el porcelánico no admiten retoques caseros. Las placas con extractor integrado piden además un mueble inferior sin cajón y un conducto previsto desde el proyecto. El técnico que te asignamos te da las dos cifras, reparar y sustituir.

¿Reparar o aprovechar la obra para cambiarla?
Cuéntanos la avería y la edad del aparato, y te orientamos sobre lo que suele compensar en un caso como el tuyo.
Cuidados
Las primeras semanas tras la obra y el resto de los años
Una placa apenas sufre desgaste mecánico, así que cuidarla consiste en vigilar la conexión al principio y mantenerle el aire limpio después.
- Durante la obra, tapada o sin conectar. El polvo de yeso y de corte entra por la rejilla y se pega al ventilador.
- El primer mes, atención a la caja de conexión. Un olor a caliente o un automático templado tras cocinar delatan un apriete deficiente.
- Antes del verano, rejilla y hueco. Aspira en seco la entrada de aire y vacía el cajón inferior; en un ático de Estrella, un hueco sucio se nota en agosto.
- A diario, limpieza en tibio. Paño suave y producto específico, rasqueta inclinada para lo pegado y lo azucarado fuera en cuanto se derrama.
- Cercos blancos al secar. Pueden ser sales del agua. No des por hecho si la tuya es dura o blanda: mídela con unas tiras y elige el limpiador según el resultado.
- La campana, encendida al cocinar. La grasa que no aspira termina en el ventilador de la placa. Filtros limpios, menos cortes térmicos.
¿Montaron la placa antes de acabar la obra?
Pide ahora que revisen ventilador y conexión, cuando todavía es una visita corta y no una reparación.
A evitar
Siete errores de la reforma que luego parecen averías
- Comprar la placa antes de mirar la instalación. Luego resulta que la potencia o el circuito no dan para ella.
- Aprovechar el cable de la cocina anterior. En pisos que cocinaban con bombona, esa línea era de enchufes.
- Conectar sin mirar las pletinas. La configuración de fábrica puede no ser la de tu vivienda.
- Encajarla sobre un horno o un lavavajillas sin separación. El calor y el vapor de abajo le roban margen a la electrónica de arriba.
- Forzar el cristal en un recorte justo. La tensión no se ve el primer día, pero termina en fisura.
- Estrenarla con la obra a medias. Yeso y serrín en el ventilador desde el primer uso.
- Ampliar potencia sin preguntar por el certificado. La solicitud puede quedarse parada hasta que exista el boletín.
Son habituales en pisos de Pueblo Nuevo o de Prosperidad con cocinas renovadas por partes.
¿Te suena alguno de estos siete?
Menciónalo al avisar: si el origen está en el montaje, no hace falta tocar la electrónica.
Ventajas
Qué ganas cuando el aviso empieza separando aparato e instalación
- No pagas piezas que no tocan. Si la placa está sana y el fallo es de línea, sabrás que el siguiente paso es un electricista y no un módulo nuevo.
- Una factura que se puede leer. En la del profesional deben figurar por separado desplazamiento, mano de obra y cada recambio, y constar si la causa estaba dentro del aparato o en su conexión: así sabes qué pagaste y qué reclamar si vuelve.
- Se mira la cocina entera. Hueco, cajón, horno de debajo y campana de encima.
- Orientación con los trámites. Te decimos cuándo tu caso apunta a boletín y qué habilitación exigir a quien lo firme.
- Franqueza cuando no compensa. Con el cristal roto o sin repuesto, recibes las dos cifras antes de decidir.
Por qué nosotros
Por qué avisarnos cuando falla tu placa de inducción en Madrid

Un solo aviso para un problema de dos oficios
La placa puede necesitar un técnico de electrodomésticos, un electricista o los dos. Recibimos el aviso y asignamos al profesional colaborador que corresponde.
Preguntas antes de la visita
Pedimos modelo, código, época del edificio y si hubo reforma reciente, para que el técnico llegue con lo previsible.
Precios publicados antes de llamar
Al final de esta página tienes horquillas de mercado para cada reparación habitual. El presupuesto lo da el profesional asignado, que es quien ejecuta, factura y responde de la garantía.
Servicios relacionados
Una placa rara vez falla sola en una cocina
Comparte hueco, circuito y a veces culpa con los aparatos que la rodean.
- Todos los aparatos: si el fallo es de otra máquina de la casa, consulta las averías de electrodomésticos en Madrid.
- Vitrocerámicas: si bajo el cristal hay resistencias y no bobinas, lo que necesitas es un técnico de vitrocerámica en Madrid.
- Hornos: si además el aparato de abajo da guerra, revisa el caso del horno que no calienta en Madrid.
- Campanas extractoras: la grasa que no se aspira acaba en el ventilador de la placa; para eso están los extractores de cocina en Madrid.
- El papel que pide la distribuidora: cuando la ampliación exige certificado, la gestión pasa por el boletín para subir potencia en Madrid.
Todo el catálogo: para otros oficios y otras ciudades tienes el directorio de ciudades de Prime Services, con precios orientativos.
Preguntas frecuentes
Dudas habituales sobre placas de inducción en Madrid
¿Puedo conectar la placa de inducción a un enchufe normal?
Algunas placas pequeñas de dos zonas traen clavija y un consumo limitado pensado justo para eso. Las de tres o cuatro zonas a plena potencia no: van conectadas a una caja con su propio circuito desde el cuadro. Enchufarlas a una base de la encimera, algo frecuente en pisos antiguos de Numancia, termina en clavijas tostadas y en disparos cada vez que se cocina con varias zonas.
¿Tengo que subir la potencia contratada para poner inducción?
No siempre. Depende de lo que tengas contratado y de lo que funcione a la vez a la hora de cocinar. Si el contador corta al coincidir placa, horno y lavavajillas, tienes dos caminos: ampliar el contrato o configurar el limitador de potencia de la placa, si lo tiene. El segundo cuesta menos y basta en muchos pisos; el primero es mejor si en casa se cocina mucho.
¿Cuándo hace falta boletín al pasar a inducción?
Cuando la obra crea un circuito nuevo, cambia el cuadro o necesitas más potencia de la que ampara el certificado actual. En ese caso lo emite una empresa instaladora habilitada y lo tramita ante una entidad de inspección y control. Sustituir una placa por otra sobre una línea correcta no lo exige. Pide siempre copia del certificado y guárdala junto a la documentación del piso.
Mi placa nueva se apaga a los pocos minutos, ¿viene defectuosa?
Rara vez. En una placa recién montada, los apagados al rato casi siempre son térmicos: el hueco no tiene salida de aire, el cajón inferior está pegado a la base o el horno de debajo trabaja sin la separación prevista. Si no cae ninguna protección y la placa vuelve a funcionar al enfriarse, revisa primero el montaje. El fallo de fábrica existe, pero es la última hipótesis.
Una zona no calienta con mis ollas de siempre, ¿está rota?
Probablemente no. Si esas ollas venían de una cocina de gas o de una vitrocerámica, puede que sean de aluminio o que tengan el fondo combado. Pasa un imán por la base: si no se queda pegado con firmeza, la placa no las verá. Luego prueba una olla que sí sirva en esa zona. Si con ella tampoco calienta, entonces sí hay algo que revisar en el inductor o su electrónica.
¿Qué hago si salta el automático y huele a quemado?
Deja la placa apagada y no rearmes esa protección hasta que alguien revise la conexión. El olor suele venir de un borne flojo, en la caja de la pared o en la regleta del aparato, que se calienta cada vez que la placa pide corriente. Anota qué zonas estaban encendidas. Si el automático no se deja rearmar o el olor sigue, baja también el interruptor general.
Tengo un ático en Delicias y en verano la placa se corta más. ¿Es normal?
Es bastante habitual. La placa se refrigera con el aire de la cocina, y en un ático bajo cubierta ese aire llega muy caliente a media tarde en pleno verano. Si además la rejilla tiene grasa o el hueco va justo, el corte por temperatura aparece antes. Limpia la entrada de aire, despeja el cajón y cocina con la campana encendida; si persiste, conviene revisar el ventilador.
¿Merece la pena reparar la placa que vino con el piso?
Casi siempre, si la avería es de ventilador, sondas, teclado o conexión: son reparaciones contenidas frente al precio de un aparato nuevo. La duda aparece con el cristal roto, con dos módulos de potencia estropeados o con un modelo cuyo repuesto ya no existe. En esos casos el técnico te da la cifra de la reparación y la de una placa equivalente para que compares.
Precios orientativos
Lo que suele costar en Madrid reparar tu placa de inducción
Si tu placa se instaló con la reforma y el fallo apareció en las primeras semanas, empieza a leer la tabla por las filas de conexión, pletinas y limitador: son las más baratas y las más probables. El extremo alto de cada horquilla suele deberse al repuesto más que al trabajo.
| Intervención | Horquilla orientativa | Qué la mueve |
|---|---|---|
| Desplazamiento y diagnóstico con lectura del código | 40 – 70 € | Distrito, franja horaria y acceso a la cocina |
| Revisión de la conexión y reapriete de bornes | 45 – 90 € | Estado del cable y de la caja de pared |
| Recolocación de pletinas y ajuste del limitador | 45 – 95 € | Menú del modelo y pruebas con carga |
| Limpieza de ventilador, rejilla y disipador | 60 – 120 € | Grasa o polvo de obra acumulados |
| Sustitución del ventilador | 85 – 180 € | Tipo de ventilador y desmontaje |
| Sonda de temperatura | 70 – 150 € | Posición de la sonda y modelo |
| Cable plano o conector entre módulos | 70 – 140 € | Estado del zócalo y longitud |
| Teclado táctil completo | 120 – 260 € | Modelo y disponibilidad |
| Módulo de potencia de un lado | 150 – 330 € | Generación del aparato y zonas afectadas |
| Inductor de una zona | 130 – 280 € | Diámetro y acceso |
| Cristal con marco | 260 – 560 € | Modelo; a menudo no compensa |
| Montaje de placa nueva en el hueco existente | 70 – 150 € | Ajuste del encastre, sin obra eléctrica |
Aviso: son rangos orientativos de mercado, no una oferta ni un presupuesto. No incluyen el IVA, que se suma aparte al tipo vigente. El presupuesto lo da el profesional asignado después de ver la placa, y los trabajos de línea, cuadro o certificado los presupuesta por separado la empresa instaladora habilitada.
Quién hace el trabajo. Prime Services es la marca de Rapid Services Enterprise, S.L. Recibimos tu aviso, lo ordenamos y lo asignamos a un profesional colaborador de tu zona. Para colaborar con nosotros, cada profesional acredita un seguro de responsabilidad civil en vigor y los carnés o habilitaciones de su oficio. Es ese profesional quien te presupuesta antes de empezar, hace el trabajo, te lo factura y responde de su garantía.
Con el modelo y el síntoma, la horquilla se estrecha.
Cuéntanos qué hace tu placa y desde cuándo, y te diremos qué fila de la tabla se parece más a tu caso.