Provincia de Las Palmas · Imagen y sonido

Técnico de televisores a domicilio en Las Palmas

Dentro de la carcasa hay tres bloques que se averían por separado y cuestan cosas muy distintas: la alimentación, la parte de imagen y la parte lógica. Saber cuál ha caído es casi todo el trabajo. Para reparar televisores en Las Palmas —Gran Canaria, Lanzarote y Fuerteventura— te enviamos un técnico que empieza por ahí.

Salón acogedor con chimenea de piedra, televisor y decoración contemporánea
Buena parte de los televisores que llegan como «no enciende» tienen intacta la pantalla y averiada una placa pequeña de la parte baja.

Cómo está hecho por dentro

Tres bloques que se averían por separado

Abrir un televisor moderno decepciona un poco: una plancha metálica enorme, la pantalla pegada a ella y, abajo, dos o tres placas pequeñas unidas por cables planos. Esas placas son las que fallan casi siempre.

El primer bloque es la fuente conmutada. Convierte los 230 V de la pared en las tensiones internas, mantiene el consumo mínimo de reposo para escuchar al mando y alimenta las tiras de luz. Es la placa que más sufre el calor y la red sucia, y con diferencia la que más se repara.

El segundo es el bloque de imagen: el panel, la retroiluminación que lo ilumina desde detrás y la placa T-CON, que genera las tensiones que dibujan cada línea. Aquí conviven la pieza más barata de sustituir y la única sin arreglo razonable.

El tercero es la parte lógica: procesador, memoria interna, sintonizador, red y conectores. Cuando falla, el televisor no se muere: se comporta raro. Se reinicia, se queda pensando, olvida ajustes o pierde una entrada.

Salón minimalista con muebles modernos y un televisor de pantalla plana
Fuente conmutada de un televisor de 55 pulgadas: los condensadores de la zona caliente son los primeros en perder capacidad.

Por eso «no se ve nada» no significa nada por sí solo: puede ser un condensador seco o un panel partido, y entre ambos hay un abismo. El diagnóstico va siempre delante de la cifra.

Primero se identifica el bloque, después se habla de dinero.

Un televisor que no enciende y otro con la pantalla partida no son el mismo trabajo aunque se describan igual.

Diagnóstico

Qué síntoma apunta a qué causa

Esta es la tabla que usamos mentalmente cuando alguien describe la avería por primera vez. No sustituye a abrir el aparato, pero acierta el bloque en la mayoría de los casos.

Correspondencia orientativa entre lo que se observa y el bloque implicado.
Lo que ocurre A qué apunta Gravedad
Ni imagen ni piloto, aparato muerto Fusible o etapa de reposo de la fuente Leve
Piloto encendido, pantalla negra, se oye el sonido Retroiluminación o su etapa de arranque Media
Chasquido repetido cada dos segundos al encender Protección de la fuente ante consumo anómalo Media
Funciona un rato y se apaga; peor en días calurosos Protección térmica o soldadura fatigada Media
Una franja o una esquina más oscura Grupo de diodos de la retroiluminación abierto Media
Tinte rosa, verde o imagen en negativo Placa T-CON o cable plano del panel Media-alta
Líneas verticales finas y fijas Driver de columna pegado al borde del panel Alta, rara vez reparable
Mancha oscura que crece, como tinta Panel dañado internamente Irreparable
Se queda en el logotipo o reinicia en bucle Sistema operativo o memoria interna Media
Una entrada HDMI sin imagen y las demás bien Conector maltratado o su etapa de conmutación Leve-media

La distinción que más cambia el desenlace es la de las filas segunda y octava: una pantalla negra con sonido casi siempre tiene el panel sano detrás; una mancha que se extiende no vuelve atrás nunca.

Averías reales

Las piezas que de verdad se rompen

Pareja viendo la televisión en el sofá de un acogedor salón con paredes de ladrillo
Sustituir tiras de diodos obliga a separar el panel: trabajo delicado que devuelve a la vida televisores dados por muertos.

Un televisor no tiene motores, ni bombas, ni juntas: debería durar quince años. Lo que lo acorta es el calor sostenido sobre componentes baratos y, aquí, el aire que respira por la rejilla trasera.

Estas seis piezas explican casi todas las intervenciones. Las cinco primeras se reparan; la sexta, no.

Condensadores de la fuente

Se secan. Pierden capacidad, se abomban por arriba o dejan residuo en la base. El televisor no arranca, arranca tras varios intentos o se apaga al subir el volumen. Sustituirlos por unidades de 105 °C y baja impedancia deja el aparato mejor que de fábrica.

Tiras de retroiluminación

Los diodos van en serie: cuando uno se abre se apaga la fila entera y muchos modelos cortan la alimentación para protegerse. El síntoma asusta —pantalla negra total— y se resuelve abriendo el sándwich del panel y cambiando el juego completo.

Placa principal y memoria

La memoria interna donde vive el sistema admite un número finito de escrituras. Al degradarse aparecen los bucles de arranque, los cuelgues en el logotipo y las aplicaciones que se cierran solas.

T-CON y cable de panel

Genera las tensiones que dibujan la imagen. Da tintes de color, mitades en blanco o imagen invertida. A veces el fallo está en el cable plano, que ha perdido contacto por corrosión: limpiarlo y reasentarlo arregla televisores enteros.

Conectores y entradas

Los HDMI se aflojan por el peso de los cables rígidos y por los tirones, y suele fallar uno solo. Si sobra alguna entrada, la reparación honesta a veces es ninguna: se reordenan los aparatos.

El panel

Grietas, telarañas desde un punto de impacto y manchas de cristal líquido derramado. Es la única avería sin salida razonable: la pieza cuesta casi lo que el televisor completo y viaja mal.

Cinco de cada seis averías tienen arreglo.

La sexta es el panel, y esa se identifica a simple vista sin desmontar nada.

Condiciones de la provincia

Por qué un televisor envejece distinto en Las Palmas

La electrónica de consumo se diseña pensando en un salón continental: aire limpio, humedad moderada, red estable. Ninguna de las tres cosas se cumple del todo aquí, y eso se nota en las averías de la provincia.

Salitre en primera línea

En Las Canteras, en San Cristóbal, en Arinaga, en Puerto del Carmen o en Corralejo el aire lleva sal en suspensión de forma permanente. La sal atrae humedad y la retiene sobre la placa. El resultado son contactos verdosos y cables planos con óxido en los extremos, justo donde peor se detecta.

Calima, jable y rejillas ciegas

El televisor respira por la rejilla trasera. Con los episodios de calima, y con la arena en suspensión habitual en Lanzarote y Fuerteventura, ese polvo fino se deposita sobre los disipadores y las tiras de diodos. La temperatura interna sube y los condensadores envejecen antes de lo previsto.

El norte húmedo y el sur radiante

No hay una sola Gran Canaria. En el norte —capital, Arucas, Teror, Gáldar— la humedad favorece la condensación nocturna dentro del mueble y la oxidación de contactos. En Maspalomas o Mogán manda la radiación: plásticos que amarillean y calor acumulado. Mismo modelo, dos formas de morir.

Edificios de los sesenta y setenta

Buena parte de la capital y de los primeros complejos turísticos se levantó sin toma de tierra en origen, con líneas compartidas y microcortes al arrancar equipos vecinos. La fuente es lo primero que acusa una red sucia: si en casa se van varias cosas a la vez, el sospechoso no es el televisor sino el cuadro.

Antes de llamar

Siete comprobaciones que puedes hacer sin herramientas

Cada una tarda menos de cinco minutos y ninguna exige abrir nada. Muchas veces resuelven el problema y, cuando no, permiten describirlo de forma que la visita venga con la pieza correcta.

  1. Descarga forzada. Desenchufa el televisor y, ya desconectado, mantén pulsado su botón físico medio minuto. Vacía los condensadores y obliga a un arranque limpio: sorprende la cantidad de cuelgues que desaparecen así.
  2. La prueba de la linterna. A oscuras y con el aparato encendido, acerca una linterna a la pantalla en ángulo. Si distingues el menú muy tenue, el panel está vivo y lo que falta es luz. Es la mejor noticia posible.
  3. Prueba de imagen del propio aparato. Casi todas las marcas generan internamente un patrón de colores. Si se ve perfecto, el televisor está sano y el problema está en la fuente externa o en el cable.
  4. Cambia de entrada y de cable. Los cables largos y baratos fallan más de lo que se cree, sobre todo en 4K, y sus conectores se corroen en ambientes salinos.
  5. Comprueba el mando con el móvil. Apúntalo a la cámara frontal y pulsa una tecla: si ves un destello violeta, el mando emite y el problema está en el televisor.
  6. Cuenta los parpadeos del piloto. Si al encender parpadea en tandas —tres destellos, pausa, tres destellos—, ese número es información de servicio. Anótalo tal cual.
  7. Restablece valores de fábrica. Último recurso antes de asumir avería. Y comprueba que no esté activo el modo de tienda, que sube el brillo e ignora los ajustes.

Si ninguna de las siete cambia nada, ya sabemos bastante.

Descartar cuesta poco y evita desplazamientos innecesarios a Lanzarote o Fuerteventura.

Avisos y señales

Qué significan los mensajes y los parpadeos

Los televisores avisan en dos idiomas. Uno son los mensajes en pantalla, para el usuario. El otro son los códigos de parpadeo del piloto, para el servicio técnico: cada fabricante asigna un número de destellos a un bloque averiado, y ese número no está en el manual.

Avisos frecuentes y qué hay detrás de cada uno.
Lo que muestra o hace Qué significa Qué conviene hacer
«Sin señal» en una entrada concreta No detecta nada en ese conector Probar otro HDMI y otro cable
Piloto parpadeando en tandas iguales Código de servicio: luz, alimentación o panel Contar destellos y dar el dato al técnico
Pantalla negra intermitente con sonido correcto Fallo en la protección de contenido entre aparatos Reiniciar ambos en orden y cambiar el cable
«Formato no compatible» La fuente envía una resolución que el panel no acepta Bajar la salida del decodificador o la consola
Brillo exagerado y textos promocionales Modo demostración de tienda activado Desactivarlo en ajustes; no es avería
Aviso de temperatura o apagado a los minutos Protección térmica por ventilación obstruida Separar del mueble y revisar rejillas
Se queda en el logotipo tras actualizar Actualización interrumpida o memoria degradada Descarga forzada; si repite, es placa
Faltan canales que antes se veían Recepción, no televisor Resintonizar y revisar la antena

Un matiz que ahorra dinero: los mensajes en pantalla demuestran que la placa principal y el panel funcionan. Si el televisor escribe «sin señal», el problema está fuera de él.

El dato del parpadeo vale más que media hora de pruebas.

Anótalo antes de llamar y la visita empieza con medio diagnóstico hecho.

La respuesta incómoda

Cuándo lo correcto es no reparar

Hay talleres que nunca dicen que no. Lo sensato es decirlo pronto: una reparación que no compensa acaba costando dos veces, en la factura y en la avería que vuelve.

Panel roto por golpe. Grieta, telaraña o mancha de cristal líquido. El repuesto cuesta casi lo mismo que un televisor equivalente nuevo, viaja mal hasta las islas y su cambio exige desmontar el aparato entero. La operación no se sostiene por ningún lado.

Fallo del panel sin golpe. Líneas verticales muy finas, columnas apagadas o bandas que aparecen al pulsar sobre el marco. Suele ser el contacto entre el panel y sus circuitos de borde. Hay técnicas para reactivarlos, pero son de laboratorio y no garantizan resultado.

Corrosión generalizada. Cuando se abre un televisor que ha vivido años en una terraza del litoral y hay verdín en varias placas, cambiar una no arregla nada: la siguiente ya está en camino.

Aparatos pequeños y muy antiguos. En diagonales modestas y gama de entrada con años encima, la mano de obra se acerca demasiado al coste de un equipo nuevo con mejor consumo. El técnico lo dice aunque le quite el trabajo.

Fuera de esos cuatro casos la balanza cae del lado de reparar: un televisor cuya única avería es la fuente o la retroiluminación tiene muchos años por delante.

Mejor perder una reparación que venderla.

Si el panel está partido, lo verás explicado con el aparato delante y sin rodeos.

Señal e instalación

Antena, recepción y montaje en pared

Buena parte de los avisos por «se ve mal» no son de televisor, sino de instalación. Y aquí la instalación tiene dos enemigos concretos.

El primero es la orografía. Gran Canaria es un cono cortado por barrancos profundos, y en las medianías y en el fondo de esos barrancos la señal llega debilitada o rebotada: un mismo edificio recibe bien en la fachada alta y mal en la baja. Cuadros congelados y sonido entrecortado suelen ser nivel de señal justo, no aparato averiado.

El segundo es la azotea. Las antenas colectivas de los edificios de la capital llevan décadas expuestas a sal y polvo: conectores oxidados, amplificadores de mástil que pierden ganancia y cajas de derivación que se llenan de agua tras una lluvia con viento. Antes de dar por averiado un televisor, comprueba si los demás aparatos del bloque fallan igual. Si fallan todos, no se toca ninguno: se sube a la azotea.

Mano usando el mando a distancia para manejar un televisor
En tabiques huecos y muros de bloque antiguos el soporte manda más que el televisor: la fijación se calcula antes de taladrar.

El montaje en pared merece su párrafo. En muchos apartamentos de los setenta el tabique es hueco o de bloque de baja densidad, y un soporte con tacos genéricos acaba descolgándose por la palanca del brazo articulado. La fijación se elige según el material del muro, con holgura para el cable de red y la alimentación y nivelando con el televisor ya montado, que es cuando se nota.

Alojamiento y hostelería

Cuando el televisor está en un apartamento con huésped dentro

Salón con decoración tropical, plantas y un televisor moderno
En Maspalomas, Corralejo o Costa Teguise un televisor apagado no es una molestia doméstica: es una incidencia con fecha de salida.

El sur de Gran Canaria, Puerto del Carmen, Playa Blanca, Costa Teguise, Corralejo y Morro Jable concentran miles de apartamentos y bungalows en rotación permanente. Ahí el televisor no espera al sábado.

El uso también es distinto. Un televisor doméstico se enciende unas horas al día; el de un apartamento arranca y se apaga muchas veces, cambia de idioma, recibe golpes de mando y de maleta y suele vivir dentro de un mueble cerrado que no ventila.

Con quien gestiona alojamiento trabajamos de otra manera. Priorizamos por fecha de entrada, y cuando la reparación no cabe en el día se propone una sustitución temporal para que la unidad siga alquilable. El técnico también deja configurado lo que evita la mitad de las llamadas: bloqueo de menús y de sintonización, entrada por defecto al encender y volumen máximo limitado.

En cocinas de restaurante y zonas comunes, además, la grasa en suspensión y el polvo forman sobre las rejillas una costra aislante que dispara la temperatura interna: esos aparatos piden una limpieza interior periódica.

Un apartamento sin televisor es una reseña en riesgo.

Ordenamos las visitas por entradas y salidas, no por orden de llegada.

Lo que sale caro

Errores frecuentes, semana tras semana

  • Empotrar el televisor en un mueble ajustado. Sin holgura por detrás ni por arriba, el aire caliente se queda dentro. Es la forma más eficaz de matar una fuente, y en el sur, con el ventanal radiando, todavía más rápido.
  • Aspirar la rejilla trasera con la boquilla pegada. Arrastra polvo hacia dentro y genera estática. Se limpia por fuera, con brocha suave y desenchufado, nunca soplando aire a presión.
  • Colgarlo en pared de bloque con tacos corrientes. Aguanta unos meses. Después aparece la grieta en el paramento, y el desenlace es siempre caro.
  • Dejarlo en la terraza «porque está tapado». Una funda no impide que la humedad salina entre por las rejillas: el salitre no necesita lluvia para trabajar.
  • Encadenar regletas y alargadores. Contactos flojos, caídas de tensión al arrancar y microcortes que la fuente acaba pagando. Sin toma de tierra, el problema se multiplica.
  • Comprar la pieza antes del diagnóstico. Llegan placas con la misma referencia impresa y distinta versión de firmware, y no arrancan.

Casi todos estos errores se cometen con buena intención.

Media hora de conversación evita más averías que cualquier reparación.

Cómo trabajamos

Seis cosas que puedes esperar de la intervención

  • Diagnóstico antes de cualquier cifra. Primero se localiza el bloque averiado y se comprueba el panel. Hasta ese momento, cualquier número sería inventado.
  • Reparación a nivel de componente. Cambiar la placa entera es cómodo para el técnico; sustituir los condensadores concretos que fallaron es más laborioso y bastante más barato.
  • Trabajo en el domicilio cuando la avería lo permite. Muchas intervenciones de fuente y de retroiluminación se resuelven en el salón. El aparato solo viaja al taller si hace falta banco de pruebas o soldadura fina.
  • Componentes elegidos para el clima de aquí. Condensadores de alta temperatura, protección de los conectores expuestos y reapriete de las conexiones internas. Con sal y polvo en el aire, ese detalle alarga años el equipo.
  • Lo urgente y lo que puede esperar, separados en el presupuesto. En una línea va lo que devuelve el televisor al servicio hoy; en otra, la prevención razonable para más adelante. El cliente decide qué autoriza ahora y qué aplaza.
  • Cobertura en las tres islas. Gran Canaria, Lanzarote y Fuerteventura, con la logística de piezas prevista de antemano, que es lo que marca los plazos cuando un repuesto cruza el mar.

Por qué nosotros

Tres razones concretas

Saber decir que no

Un servicio técnico que acepta todas las reparaciones no está haciendo bien su trabajo. Cuando el panel está roto, cuando la corrosión ha alcanzado varias placas o cuando el coste se acerca al de un equipo nuevo, el técnico lo dice con el aparato delante y explicando el porqué.

Reparar electrónica, no solo cambiar módulos

Sustituir una placa completa es la salida fácil. Se identifica el componente concreto que ha fallado siempre que se puede: un condensador seco, un diodo abierto, un cable plano oxidado. Es más lento, más económico y evita que un televisor recuperable acabe en el contenedor.

Entendemos el calendario de quien alquila

En esta provincia muchísimos aparatos están en apartamentos y establecimientos con ocupación continua. La urgencia no la marca el técnico: la marca la fecha de entrada del siguiente huésped. Organizamos las visitas con ese criterio y avisamos con antelación cuando una pieza tiene que llegar de fuera de la isla.

Un diagnóstico claro vale más que un descuento.

Saber qué falla, qué cuesta y si merece la pena es lo que de verdad decide.

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Los avisos por televisor rara vez llegan solos. Estos son los trabajos con los que se cruza más a menudo:

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Preguntas frecuentes

Dudas que nos llegan cada semana

¿Compensa reparar un televisor que ya tiene siete u ocho años?

Depende de qué se haya roto. Si es la fuente o la retroiluminación, sí: son piezas de coste contenido y el panel, que es lo caro, sigue intacto y con años por delante. Si lo averiado es la placa principal de un modelo de gama de entrada, la cuenta se ajusta mucho y a veces gana la sustitución. Lo que nunca compensa es reparar a ciegas: primero se identifica la pieza, después se compara.

¿Se puede cambiar solo el diodo fundido de la retroiluminación?

Técnicamente sí, y hay quien lo hace. No lo recomendamos. Los diodos de una tira han trabajado las mismas horas y a la misma temperatura, así que el que falló es simplemente el primero: cambiar uno suele significar otra avería a los pocos meses y volver a abrir el sándwich del panel, que es la parte laboriosa. El juego completo cuesta algo más y ahorra la segunda intervención.

Tengo una línea vertical fina en la pantalla, ¿tiene arreglo?

Casi siempre es del propio panel, en los circuitos de borde que gobiernan esa columna de píxeles. No es electrónica accesible: son flexibles pegados al cristal con adhesivo conductor. Existen procedimientos para reactivar el contacto, pero requieren equipo de laboratorio, no ofrecen garantía y en televisores domésticos rara vez salen a cuenta. La respuesta honesta suele ser que esa línea no se va.

¿Se repara en el domicilio o hay que llevar el televisor al taller?

Buena parte de las averías se resuelven en casa: comprobaciones, alimentación, conectores, ajustes y bastantes intervenciones de retroiluminación. El aparato solo se traslada cuando hace falta banco de pruebas, soldadura fina o apoyar el panel en horizontal sobre superficie limpia. En apartamentos turísticos se intenta siempre resolver en el sitio, porque mover una pantalla grande añade riesgo y días de espera.

La imagen se ve muy oscura y el brillo cambia solo, ¿es avería?

Antes de asumir avería, revisa dos ajustes. El primero es el sensor de luz ambiente, que baja el brillo automáticamente y que en salones del norte de Gran Canaria, con luz gris buena parte del día, resulta especialmente molesto. El segundo son los modos de ahorro de energía, que limitan la retroiluminación. Si al desactivar ambos el problema desaparece, no había nada roto.

¿Trabajáis también en Lanzarote y en Fuerteventura?

Sí, la cobertura es de toda la provincia. Lo que cambia entre islas no es el trabajo, sino la logística de las piezas: un repuesto poco común puede necesitar más días. Por eso, cuando el diagnóstico se hace en las islas orientales, se procura cerrar la lista completa de material en la primera visita y agrupar la intervención, en lugar de encadenar desplazamientos que alargan el plazo.

Después de un episodio de calima, ¿hay que hacer algo con el televisor?

Conviene limpiar por fuera las rejillas traseras y la ranura inferior con brocha suave y el aparato desenchufado, sin empujar polvo hacia dentro ni usar aire a presión. Ese polvo fino acaba asentándose sobre los disipadores y las tiras de diodos, y sube la temperatura interna de forma permanente. Si el televisor vive en un mueble cerrado, es buen momento para dejarle holgura por detrás y por arriba.

El televisor está lejos del mar, ¿puede afectarle igual el salitre?

Depende más de cómo ventile la vivienda que de los metros hasta la orilla. Con los alisios soplando de forma constante, el aerosol marino entra por las ventanas abiertas y llega bastante más adentro de lo que se supone. En la práctica se nota una diferencia clara entre las casas que ventilan a barlovento y las que no. En primera línea el efecto es evidente; unas calles atrás tarda mucho más en manifestarse.

¿Merece la pena una regleta con protección contra sobretensiones?

En un edificio antiguo, sí. Protege frente a los picos que genera el arranque de otros equipos y frente a los microcortes, enemigos silenciosos de la fuente. Dos advertencias: esas regletas llevan componentes que se agotan y dejan de proteger sin avisar, así que hay que renovarlas cada varios años; y sin una toma de tierra correcta buena parte de su función se pierde.

¿Qué pasa si mi televisor todavía está en garantía?

Te lo decimos antes de que nadie toque nada. Si el aparato conserva la garantía del fabricante o del vendedor, lo que corresponde es tramitarla por esa vía, porque cualquier apertura por un tercero puede invalidarla. En ese caso nuestra aportación se limita a orientarte sobre qué está fallando y cómo describirlo para que el proceso no se eternice. Perder una reparación por decirlo a tiempo es lo razonable.

Precios orientativos

Qué cuesta reparar un televisor en Las Palmas

La parte del trabajo que nadie ve es la que sostiene las cifras de abajo: desmontar la trasera sin partir las pestañas, medir tensiones con el aparato en marcha, identificar el panel por su etiqueta interior, distinguir la referencia correcta del repuesto entre versiones casi idénticas y dejar el conjunto probado un rato largo para comprobar que la avería no vuelve al calentarse. Eso no lleva nombre propio en ninguna línea, y es lo que separa una reparación que dura de un apaño.

Horquillas orientativas de mercado en la provincia de Las Palmas, con IGIC incluido. No constituyen oferta ni presupuesto.
Intervención Horquilla habitual De qué depende
Diagnóstico a domicilio con desplazamiento 35 – 65 € Isla, zona y acceso al inmueble
Sustitución de condensadores de la fuente 70 – 130 € Número de componentes y accesibilidad
Cambio completo de placa de alimentación 110 – 210 € Disponibilidad del repuesto y diagonal
Retroiluminación hasta 43 pulgadas 130 – 215 € Número de tiras y tipo de difusor
Retroiluminación de 50 a 65 pulgadas 180 – 310 € Manipulación del panel y material
Reparación o cambio de placa T-CON 90 – 180 € Si basta con reasentar el cable plano
Recuperación de software y memoria interna 60 – 120 € Modelo y reprogramación del módulo
Sustitución de placa principal 120 – 270 € Precio del repuesto, muy variable por marca
Reparación de conector HDMI 70 – 140 € Estado de las pistas bajo el conector
Reparación de la etapa de audio 60 – 120 € Si el altavoz también hay que cambiarlo
Limpieza interior y protección de contactos 50 – 95 € Suciedad y corrosión acumuladas
Montaje en soporte mural con cable oculto 60 – 150 € Material del muro y longitud de la roza

Las horquillas reflejan lo que se paga habitualmente en la provincia y llevan el IGIC incluido. No son una oferta ni un presupuesto: el importe real depende del modelo, del repuesto disponible y de lo que aparezca al abrir. Las intervenciones fuera de horario laboral se cotizan aparte.

Quién hace el trabajo. Prime Services, marca de Rapid Services Enterprise, S.L., recibe tu aviso y lo asigna a un profesional colaborador de la zona, con seguro de responsabilidad civil y las habilitaciones de su oficio. El profesional te presupuesta antes de empezar, hace el trabajo, te lo factura y responde de su garantía.

Una cifra sin diagnóstico no vale nada.

Con el modelo del televisor y una descripción del síntoma podemos orientarte antes de mover el aparato.

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