Mallorca · Agua caliente con llama

Calentador de gas en Mallorca: revisión, reparación y cambio a domicilio

En una casa de la Part Forana la bombona se agota a media ducha y hay que salir a buscar otra. En un piso con gas de red el aparato enciende, pero el agua sale tibia. En un apartamento de costa cerrado desde octubre, el calentador no arranca el día que abre la temporada. Si buscas la reparación de calentadores de gas en Mallorca, recibimos tu aviso, te ayudamos a describir lo que pasa y asignamos un técnico de tu zona, que es quien diagnostica, presupuesta y responde de lo que hace. Tanto si tienes un calentador de butano como un calentador de gas natural, pídele su habilitación en gas antes de que toque el aparato.

Técnico con peto azul anotando en una carpeta bajo un calentador de gas mural con las tuberías de cobre a la vista, en una vivienda de Mallorca
Una visita útil termina con lo observado por escrito: qué aparato es, cómo llega el gas y qué se ha comprobado.

Qué abarca este servicio

Del aparato de la cocina a la bombona del patio: dónde llega el trabajo del profesional

Un calentador de gas instantáneo prende su llama en cuanto abres el grifo del agua caliente y la apaga al cerrarlo. Bajo este título entran cuatro tipos de aviso: arreglar un aparato que falla, revisarlo de forma periódica, cambiarlo por otro y colocar uno donde antes no había. En los cuatro, el profesional que te asignamos actúa sobre el aparato y sus conexiones. Lo que queda antes del regulador o del contador corresponde a la compañía suministradora o al titular de la instalación.

En la isla el gas llega de tres maneras y cada una cambia la visita. Fuera de la capital es frecuente la bombona de butano o de propano, en casas de pueblo, fincas y algunos pisos. Algunas fincas y viviendas aisladas usan un depósito fijo de gas licuado. Y algunos edificios tienen gas de red, con contador propio, si la compañía suministradora llega hasta ellos. Antes de avisar, mira cuál es el tuyo: ¿hay un envase o hay un contador? Ese dato, dicho al principio, evita una visita a ciegas.

Con bombona, el regulador y el tubo flexible forman parte de lo que se mira. Con red, cuentan el contador y la llave de la vivienda. Y pasar de un gas a otro no consiste en enchufar otra conexión: cambian inyectores y ajustes, y lo decide quien tenga habilitación para ello.

Antes de seguir leyendo, una regla sin excepciones: si notas olor a gas, cierra la llave de paso, ventila y sal de la vivienda. Todo lo demás de esta página puede esperar a que estés fuera.

¿Bombona, depósito o contador?

Al avisar cuéntanos de dónde le llega el gas a tu calentador: el técnico sabrá qué revisar antes de salir de casa.

Diagnóstico por síntomas

Lo que notas, dónde suele estar el origen y cuánta prisa merece

Úsala para contar con precisión lo que ocurre cuando pidas la visita; su fin no es que nadie empiece a desatornillar. Abrir el aparato y comprobar qué falla corresponde al profesional asignado, y puede que la causa resulte ser otra.

Síntomas habituales de un calentador de gas doméstico, origen más probable y grado de urgencia. Orientación general, no diagnóstico.
Lo que notas Dónde suele estar el origen Prisa
Enciende y se apaga a los pocos minutos Evacuación de humos, ventilación o seguridad que corta el gas Alta: no insistas y pide revisión
Ya no se oye el chasquido del encendido Pilas agotadas o electrodo de encendido Baja
Chasquea pero no llega a prender Falta de gas, regulador, válvula o electrodo Media
La llama se encoge al final de una bombona con peso todavía Regulador cansado, tubo flexible o gas poco adecuado al sitio Media
La caliente sale floja y la fría con fuerza Filtro de entrada, membrana o intercambiador Baja
Agua solo tibia con el mando al máximo Llama débil, quemador sucio o depósitos dentro del serpentín Media
Golpeteo o silbido al abrir el grifo Paso estrechado por cal o presión irregular Media
Llama amarilla, hollín o manchas oscuras junto al aparato Combustión incorrecta por falta de aire o quemador sucio Grave: déjalo apagado hasta la revisión
Óxido en la carcasa o en los latiguillos de un aparato de terraza o de costa Aire con sal actuando sobre metal y juntas Media: avisa antes de que avance
Olor a gas Posible fuga Grave: cierra la llave de paso, ventila y sal

La fila del óxido es la más mallorquina. En la fachada de una casa de Cala d’Or o de un apartamento de la Colònia de Sant Jordi, el aparato que vive en una terraza cerrada o junto a un terminal de humos recibe aire cargado de sal durante todo el año, y los latiguillos y la tornillería lo acusan antes de que falle nada más. Mirar la carcasa por fuera, sin abrirla, y avisar si ves manchas ayuda mucho.

Cuéntanos cuándo ocurre.

«Solo cuando enciendo la campana» o «solo desde que empezó a acabarse la bombona» ahorra media visita de diagnóstico.

De la Part Forana a la bahía

Cuatro escenarios de la isla que acaban dentro del calentador

El aparato es el mismo en cualquier sitio. Cambian la casa donde cuelga, cómo le llega el gas y lo que le rodea.

Casa de pueblo con bombona

En pueblos agrícolas del Pla como Sineu o sa Pobla, y en casas de fin de semana de Randa o de Ruberts, el agua caliente depende muchas veces de un envase colocado en el patio trasero, en un cuarto o en un cobertizo. Dónde está, cuánto lo separa del aparato y cómo se cambia entra en la visita tanto como el calentador. Las calles de un solo carril también: conviene avisar de dónde se puede parar.

Gas de red en un edificio de vecinos

Si el edificio tiene acometida, la vivienda depende de un montante, un contador y una llave propios. En el casco antiguo de Palma, con fincas de escalera estrecha y sin ascensor, y en las áreas de acceso restringido a vehículos, comprobar antes si la furgoneta puede llegar y cómo se sube un aparato nuevo ahorra un viaje. En el ensanche, lo habitual es que el administrador sepa qué pasa con el resto de vecinos.

Costa, terrazas y aire con sal

En Alcúdia, en la costa de Calvià o en los núcleos turísticos del Migjorn y de Llevant, muchos calentadores se cuelgan en terrazas cerradas o galerías junto al mar. Carcasa, racores y terminal de humos sufren antes que tierra adentro, y una revisión con más frecuencia que la de un piso interior deja de ser un lujo.

Casas que se abren por temporadas

Una segunda residencia de El Arenal o un apartamento de Magaluf puede pasar meses con la llave del gas cerrada. Al reabrir, el calentador lleva parado mucho tiempo: gomas resecas, suciedad en el filtro, agua estancada en el circuito. Lo prudente es que lo mire un profesional antes de la primera ducha, no después.

¿Casa de pueblo, piso con contador o apartamento de temporada?

Dinos cuál es la tuya y cómo se accede: cambia lo que el profesional revisa y lo que conviene que lleve.

Cuando baja el caudal

Poca agua caliente: filtro, intercambiador o una bombona que se despide

Cuando la ducha pierde fuerza hay tres explicaciones y conviene no saltar a la más cara. La primera es la malla del filtro del racor de entrada: retiene arenilla y restos que arrastra el agua, y en una vivienda con aljibe o con pozo se llena antes, sobre todo tras una entrada de agua sucia. El aparato recibe menos agua y la caliente sale floja mientras la fría sigue igual.

La segunda es el intercambiador. Con depósitos dentro del serpentín el paso se estrecha y el calor atraviesa peor el cobre, de modo que baja el caudal y también la temperatura. El hollín por fuera produce un efecto parecido y avisa de una combustión deficiente.

La tercera afecta solo a quien usa bombona. Cuando el envase está casi vacío, la presión cae y la llama se acorta, y el aparato parece averiado sin estarlo. Si al cambiar la bombona todo vuelve a la normalidad, el calentador no tenía nada.

Sobre la cal, un apunte: el agua llega a las casas de la isla desde orígenes distintos, y cada municipio gestiona la suya. Suponer si es dura o blanda no sirve de nada. Lo sensato es medirla en tu grifo con unas tiras y darle ese dato al técnico, que decide con él cada cuánto conviene desincrustar.

Baño contemporáneo con mampara de cristal y azulejos beis
En la parte baja se separan la entrada de agua fría, la salida de caliente y el gas; por eso el filtro de la primera se mira antes de hablar del serpentín.

Aire y humos

Lo que entra y lo que sale: ventilación y evacuación no se improvisan

Un calentador quema gas y necesita aire para hacerlo bien. Si le falta, la llama se vuelve amarilla, se acumula hollín y, en el peor caso, aparece monóxido de carbono, un gas que ni huele ni se ve. Por eso importan dos cosas: que llegue aire fresco al lugar donde está el aparato y que los humos tengan una salida limpia hasta el exterior.

Las rejillas, casi siempre olvidadas

En casas de marès con muros muy gruesos, la rejilla de ventilación es un pequeño hueco que con el tiempo alguien tapa por la corriente de aire o cuando repinta. En pisos reformados, el aparato acaba encajonado en un armario de cocina sin ventilar. En ambos casos, la combustión empeora sin que se note nada hasta que la llama cambia de color.

Conductos y chimeneas aprovechadas

En viviendas antiguas de pueblo es frecuente reutilizar un hueco o una chimenea de otra época como salida. Puede valer, o no: hay que ver por dónde discurre, si termina en un remate y si comparte el paso con otro uso. Ese recorrido lo sigue el profesional entero, de la boca del aparato hasta el exterior.

Campanas y aparatos que compiten por el aire

Una campana potente en la misma cocina puede robar al calentador el aire que necesita. Por eso conviene contar, al avisar, si el aparato se apaga cuando enciendes la extracción. Si algún día notas mareo o dolor de cabeza con el aparato en marcha, apágalo, ventila y sal de la vivienda.

Tiro natural o estanco

El aparato de tiro natural toma el aire de la habitación; el estanco lo toma del exterior por un conducto propio y depende mucho menos de lo que ocurra dentro. Pasar del primero al segundo es una de las soluciones que el profesional puede proponer cuando el sitio no permite ventilar bien, con su coste y su terminal en fachada.

Si se apaga solo, no lo fuerces.

La seguridad que corta el gas avisa de algo real. Cuéntanos cuándo pasa y por dónde sale el conducto, y el profesional lo revisa entero.

Aparato nuevo

Cambiar o colocar un calentador: lo que se decide antes de comprar

Baño espacioso con bañera, ducha y vestidor contiguo
Al poner un aparato nuevo se ajustan potencia, mandos y salida de agua a la vivienda; no es un montaje de catálogo.

Comprar el calentador primero y buscar quien lo cuelgue después es el orden que más disgustos da. Conviene preguntarse tres cosas antes de elegir modelo.

Dónde va. Hay lugares donde un aparato de gas no puede colgarse, y hay lugares donde solo cabe uno estanco. El profesional lo valora mirando la estancia, la ventilación y por dónde saldrían los humos. En el casco de Palma y en los centros históricos de los pueblos, si el terminal debe salir a una fachada protegida, la consulta al ayuntamiento va antes de comprar nada; en un bloque, al administrador y a la comunidad.

Con qué gas. Muchos modelos vienen preparados para butano o propano y otros para gas natural, y cambiar de uno a otro depende de lo que admita el fabricante. Si en tu calle acaba de llegar la red, pregunta primero a la compañía o al administrador si la acometida alcanza tu vivienda; el paso lo hace una empresa con habilitación.

Qué caudal pide la casa. No es lo mismo un piso con un baño que una vivienda con dos baños y cocina en uso a la vez. Un aparato corto de caudal da ducha floja para siempre, y uno sobredimensionado cuesta más sin aportar nada.

Habilitación y papeles

Qué pedir a quien vaya a trabajar en tu calentador

Te asignamos un técnico de tu zona. Que pueda intervenir en la parte de gas es algo que te corresponde pedirle antes de que abra el aparato, no algo que demos por supuesto. En Baleares, solo las instalaciones receptoras que exigen proyecto técnico se tramitan ante la Dirección General de Industria del Govern; las demás, ante la compañía suministradora. El Govern permite además consultar las empresas instaladoras de gas, y en las instalaciones de bombonas para uso propio el titular y la empresa instaladora conservan el certificado.

  1. Su habilitación en gas, que puedes comprobar, y los datos de la empresa en el presupuesto.
  2. El precio antes de empezar, escrito, con los recambios y las horas anotados en líneas distintas.
  3. La causa del fallo, explicada: en qué parte del aparato está y cómo se ha comprobado.
  4. La comprobación final de estanqueidad y de combustión, si se ha tocado gas, quemador o conducto.
  5. El certificado de la instalación, si el aparato es nuevo o si el gas o los humos siguen ahora otro trayecto.
  6. Una factura con sus datos y con la garantía que da quien ejecuta, por escrito.

Guárdalo todo junto al manual del aparato: dentro de unos años sabrás qué se hizo y a quién reclamar.

Frontal abierto de un calentador de gas colocado en un armario de cocina, con tubo flexible amarillo y un destornillador de mango naranja, en un piso de Palma
Con la tapa fuera quedan a la vista válvulas, tubos y conexión de gas: la parte que solo debe tocar quien pueda acreditar su habilitación.

La habilitación se pide antes de abrir la carcasa.

Así sabes con quién tratas desde el principio y a quién reclamar si algo queda mal.

Mantenimiento

Un año de calentador en Mallorca: qué mirar en cada estación

Primavera, antes de abrir la casa. Si estuvo cerrada, ábrela con calma: llave del gas, ventilación libre y una revisión del aparato antes de que llegue la primera visita. En Inca o en Manacor, donde muchas viviendas se usan todo el año, basta con mirar que nada se haya movido durante el invierno.

Verano, con la casa llena. El calentador trabaja más y en terrazas y galerías cerradas el calor sube. Comprueba que toldos, muebles o cajas no han tapado las rejillas y que el envase de repuesto se guarda lejos del aparato y a la sombra.

Otoño, antes de las lluvias fuertes. Es el mejor momento para la revisión anual: quemador, electrodo, filtro, combustión y recorrido de humos. Si el aparato o las bombonas están en un patio o en una caseta junto a un torrente, mira también que el desagüe de esa zona esté limpio.

Invierno. Las ventanas se cierran y la humedad sube: la ventilación importa más. Si en una casa de piedra el aparato tarda más en encender o la llama cambia, avisa en vez de esperar a que llegue el frío de verdad.

Mejor la revisión de octubre que el aviso de enero.

Con el aparato mirado antes de que trabaje a diario, el fallo aparece cuando hay margen para arreglarlo.

Uso con huéspedes y en el campo

Apartamentos de temporada, agroturismos y pequeña hostelería

Alquiler vacacional

En un apartamento de Alcúdia o de Calvià, un calentador que falla es una incidencia con un huésped dentro. Dile en la ficha de la casa dónde está la llave de paso y qué hacer ante un olor raro (cerrarla, ventilar y salir), y deja que cualquier intervención en el aparato quede para el profesional. Si el alquiler tiene requisitos propios, consúltalos con el ayuntamiento: no es algo que gestionemos.

Posesiones y fincas de turismo rural

Muchas antiguas posesiones se han convertido en hoteles rurales, con depósitos de gas, bombonas repartidas y aparatos lejos de la casa principal. Ahí pesan la distancia, los caminos estrechos y saber quién tiene el certificado de cada instalación.

Cocinas pequeñas y obradores

En un bar de pueblo o un obrador de Felanitx o de Pollença, el calentador da servicio a muchas manos a la vez. Los equipos de uso colectivo pueden tener obligaciones distintas a las de un hogar: pregúntalas antes de cambiar nada.

A evitar

Siete errores que se repiten con el calentador de gas

  1. Guardar la bombona de repuesto pegada al aparato, en el mismo cuartito sin ventilación.
  2. Tapar la rejilla porque entra corriente, o encajonar el calentador en un armario durante una reforma.
  3. Culpar al calentador de lo que es del envase: una bombona casi vacía o un regulador viejo dan la misma llama corta.
  4. Rearmar una y otra vez un aparato que se apaga solo, en vez de mirar por qué.
  5. Seguir con un tubo flexible resecado o pasado de fecha en una casa de campo, porque «aún aguanta».
  6. Encargar el cambio a un conocido sin preguntarle por su habilitación en gas.
  7. Dar por bueno el aparato de una casa recién abierta sin que nadie lo revise tras meses parado.

Si reconoces alguno, no esperes al fallo.

Un aviso a tiempo permite que el profesional mire con calma lo que hoy es un detalle.

Por qué avisar por aquí

Lo que cambia cuando el aviso empieza por el tipo de gas

  • La cifra llega en un momento concreto. Ni por teléfono ni antes de ver nada: el profesional la escribe después de examinar aparato, recorrido y ventilación, y antes de tocar. Si al abrir aparece algo distinto, se para, se enseña y se presupuesta aparte.
  • Lo barato, primero: pilas, filtro y regulador antes de pensar en el intercambiador.
  • Humos y ventilación mirados en la misma visita.
  • Envase y tubo flexible revisados en casas sin red.
  • Reparar o cambiar con las dos cifras delante.
  • Papeles exigibles: habilitación, presupuesto, comprobación y factura.

Preguntamos antes de asignar

Gas, sitio del aparato, salida de humos y cuándo falla: el técnico llega con una hipótesis.

Un profesional de tu zona

Te confirmamos si llegamos a tu municipio y asignamos a alguien que conozca ese tipo de vivienda.

Si no compensa, se dice

Cuando el aparato no tiene arreglo razonable o el conducto no admite salida, el profesional lo explica con alternativas.

Tres cascos negros con micrófono colgados en orden de un gancho de una pizarra blanca
Aquí se recibe el aviso y se busca al profesional de tu zona; el trabajo en el aparato lo hace quien lo visita.

Servicios relacionados

Cuando el agua caliente depende de otra parte de la casa

Para cualquier otro oficio, aquí está la red de servicios de Prime Services, reparaciones y reformas.

Dudas frecuentes

Lo que más se pregunta en Mallorca sobre calentadores de gas

Mi calentador se apaga a los pocos minutos. ¿Lo reinicio?

No conviene insistir. Ese corte suele ser la seguridad que detecta humos que no salen o falta de aire, y forzarlo es respirar lo que el aparato quería evitar. Déjalo apagado, ventila la estancia y avisa contando desde cuándo ocurre y si coincide con la campana de la cocina. El profesional revisa ventilación y conducto antes de plantearse otra causa.

Vivo en una finca con bombona. ¿Butano o propano?

Depende del sitio y del aparato. Muchos modelos admiten los dos, pero la presión y el regulador cambian, así que no basta con cambiar de envase. Si la bombona está al aire libre, el propano suele comportarse mejor con frío; si está resguardada, el butano vale. Lo decide el profesional, que comprueba lo que admite tu calentador.

¿Cómo sé si el técnico puede trabajar con gas?

Pídele su habilitación en gas antes de que abra el aparato y comprueba que los datos de la empresa aparecen en el presupuesto y en la factura. El Govern permite consultar las empresas instaladoras de gas. Nosotros asignamos a alguien de tu zona, pero la comprobación es tuya: si no puede acreditarlo, que no toque la parte de gas.

Hay gas natural en mi calle. ¿Aprovecho el calentador de butano?

A veces sí, si el fabricante permite adaptar ese modelo con su kit y una empresa con habilitación en gas lo ajusta y comprueba la combustión después. Con un aparato de años, el cambio de gas suele ser buen momento para pasar a uno estanco. Antes, confirma con la compañía o con el administrador si la acometida llega de verdad a tu vivienda.

La casa lleva meses cerrada. ¿Puedo abrir el gas y ducharme?

Es mejor que antes lo mire un profesional. Tras meses parado, un calentador puede tener gomas resecas, el filtro sucio y agua estancada, y en ambientes con sal la carcasa y los racores sufren más. Pídelo con margen antes de abrir la temporada, sobre todo en apartamentos de costa donde el primer huésped llega enseguida.

¿Cuándo le toca revisión al calentador?

Como pauta general, una vez al año, y en otoño tiene sentido, antes del uso diario y de las lluvias. La revisión del aparato es una cosa y la revisión periódica de la instalación de gas es otra: esta última está ligada al suministro y el profesional te dirá qué corresponde a tu caso. Si vives junto al mar, no la aplaces.

¿Puedo colocar el calentador yo mismo si compro uno nuevo?

No conviene. La conexión de gas, el conducto y la comprobación posterior exigen una empresa con habilitación, que además entrega el certificado cuando corresponde. Un montaje casero puede invalidar la garantía del aparato y dejar problemas invisibles. Compra el modelo cuando el profesional haya visto el sitio y te confirme la potencia, el tipo de gas y la salida de humos.

Mi casa está en el casco antiguo y no hay sitio para el conducto. ¿Qué hago?

Cuéntaselo al avisar. En fincas antiguas y calles protegidas, la salida de humos por fachada puede necesitar permiso del ayuntamiento o de la comunidad, y a veces no hay recorrido razonable. El profesional valora si sirve un aparato estanco con otra salida o si compensa una alternativa sin llama, como un termo eléctrico, y te lo explica con lo que cuesta cada camino.

¿Tu duda no aparece aquí?

Descríbela con tus palabras, aunque sea larga: bombona o contador, terraza o cocina, costa o pueblo.

Precios

Precios orientativos de calentadores de gas en Mallorca

«¿Cuánto me va a costar?» es la pregunta que más se repite al avisar, y la respuesta depende de en qué fila de esta tabla acabe tu caso. El diagnóstico decide: no cuesta lo mismo una junta que un aparato entero, ni una casa de pueblo a la que hay que llegar por un camino de finca que un piso en el ensanche de Palma.

Horquillas orientativas de mercado para calentadores de gas en Mallorca, IVA aparte. No son oferta ni presupuesto.
Trabajo Horquilla orientativa Qué la hace variar
Cambio del tubo flexible de gas 25 – 55 € Longitud y tipo de conexión
Cambio del regulador de bombona 30 – 65 € Butano o propano
Desplazamiento y diagnóstico en zona urbana 40 – 70 € Acceso y horario
Desplazamiento y diagnóstico en finca o pueblo 55 – 95 € Distancia y camino de acceso
Limpieza del filtro de entrada de agua 35 – 65 € Estado de racor y juntas
Limpieza de quemador y electrodo 50 – 90 € Suciedad y acceso
Electrodo, termopar o sonda de llama 55 – 120 € Recambio original o compatible
Membrana o grupo hidráulico 75 – 160 € Pieza suelta o conjunto
Desincrustación del intercambiador 85 – 170 € Depósitos y desmontaje
Intercambiador nuevo 180 – 400 € Marca, modelo y disponibilidad
Revisión anual con comprobación de combustión 60 – 110 € Tipo de aparato y acceso al remate
Calentador estanco nuevo, con su colocación 600 – 1.200 € Capacidad, conducto y terminal

Todas las cifras van con IVA aparte, que se suma en la factura de quien ejecuta el trabajo. Son referencias de mercado en Mallorca y no constituyen oferta ni presupuesto: este último lo entrega por escrito el profesional asignado, una vez visto el aparato, el conducto y la ventilación. Quedan fuera la revisión periódica de la instalación de gas, las zonas comunes y la albañilería.

Quién hace el trabajo. Prime Services es la marca de Rapid Services Enterprise, S.L. Recibimos tu aviso, lo ordenamos y lo asignamos a un profesional colaborador de tu zona. Para colaborar con nosotros, cada profesional acredita un seguro de responsabilidad civil en vigor y los carnés o habilitaciones de su oficio. Es ese profesional quien te presupuesta antes de empezar, hace el trabajo, te lo factura y responde de su garantía.

Primero el diagnóstico, después la cifra.

La tabla orienta; el número que vale es el que el profesional asignado escribe tras ver tu aparato.

Scroll al inicio