Gran Canaria, Lanzarote y Fuerteventura · Climatización

Aire acondicionado en Las Palmas: instalación, reparación y mantenimiento

Aquí las máquinas rara vez mueren por dentro. Mueren por fuera: por el alisio que empuja arena contra el condensador, por el cloruro que se come el aluminio y por una batería exterior que nadie ha enjuagado nunca. Los técnicos que te enviamos trabajan el aire acondicionado en Las Palmas partiendo de eso, no de un manual escrito para la meseta.

Instalación de un split de aire acondicionado en una vivienda de Las Palmas
Dónde se coloca la unidad exterior pesa más en la vida del equipo que la marca de la caja.

De qué va este servicio

Una sola familia de aparato, tres islas con climas distintos

Atendemos equipos de expansión directa: splits de pared, multisplits, cassettes de techo, suelo-techo y máquinas de conductos. Vivienda, comunidad, apartamento en alquiler vacacional y local. Reparación multimarca, instalación, sustitución de equipo agotado y mantenimiento programado.

La provincia no es un clima, son tres. En Lanzarote y Fuerteventura la máquina convive con arena en suspensión y con un viento que casi nunca para. En el sur de Gran Canaria funciona muchísimas horas y la radiación castiga plásticos, juntas y aislamiento. En el norte se compra para enfriar y acaba usándose para quitar humedad y para calentar en las noches de medianías.

Qué se hace antes de tocar nada

El técnico de climatización mide cuatro cosas: temperatura de impulsión y de retorno, consumo del compresor frente al de su placa, estado de los intercambiadores y salida efectiva del desagüe. Con eso se descarta la mitad de las averías que el cliente daba por hechas, empezando por la más cara: la supuesta falta de gas.

Unidad exterior de aire acondicionado expuesta al viento y al salitre en Las Palmas
La exterior es la pieza que sufre el clima; la interior solo sufre lo que le llega por el aire.

Antes de llamar, busca la placa de la unidad exterior.

Modelo, potencia, refrigerante y año están ahí, en una pegatina metálica lateral. Con una foto de esa placa el diagnóstico previo se afina muchísimo.

Diagnóstico

Del síntoma a la causa, y del código de error a la pieza

Casi todo el mundo describe la avería igual: «no enfría». Pero un equipo que sopla tibio, otro que enfría diez minutos y se para y otro que hace hielo en la tubería son tres problemas distintos con tres presupuestos que no se parecen.

Síntomas más frecuentes y hacia dónde apuntan. Orientativo: manda la comprobación.
Lo que hace el equipo Hacia dónde apunta Gravedad
Sopla flojo y poco frío Filtros saturados o turbina con costra Muy baja
Enfría un rato y se para Corte por presión alta: condensador cegado Media
Sopla a temperatura ambiente sin parar Carga baja o compresor sin bombear Alta
Hielo en la tubería fina de la exterior Poca carga u obstrucción en la expansión Media-alta
Gotea por la pared del salón Desagüe atascado o con contrapendiente Baja
La exterior zumba y no gira Condensador de arranque o motor del ventilador Media
Traqueteo metálico con viento Soportes flojos o hélice desequilibrada Media
Salta el diferencial al arrancar Derivación en el motor o línea sin dedicar Alta

Lo que te está diciendo el código de error

Los códigos no están normalizados: el mismo número significa cosas distintas según fabricante y gama. Por eso nadie serio diagnostica por teléfono a partir del código a secas. Lo que sí se repite es la familia de fallo que describe cada aviso. Y si tu equipo no tiene pantalla, avisa con parpadeos del piloto de la unidad interior: cuenta los destellos entre pausa y pausa.

Familias de aviso en equipos de expansión directa. La numeración depende del fabricante.
Familia de aviso Qué describe Por dónde se empieza
Fallo de comunicación La interior y la exterior no se entienden Bornes y cable de interconexión: aquí casi siempre es corrosión en la regleta
Sonda abierta o cortocircuitada Un termistor da lectura incoherente Sonda ambiente o de batería. Pieza barata
Alta presión o temperatura de descarga No consigue soltar el calor fuera Condensador colmatado, ventilador parado, aire recirculando
Baja presión Entra poco refrigerante al evaporador Fuga, expansión obstruida o filtro interior cegado
Sobreintensidad o módulo de potencia La electrónica del compresor protege o falla Placa de la unidad exterior: la avería cara sin gas

Un detalle que ahorra visitas: el circuito de refrigeración es estanco y no hay consumo de gas por uso. Si falta carga hay una fuga concreta y hay que encontrarla; recargar sin localizarla es pagar por volver a estar igual en unos meses.

Fotografía el código antes de resetear el equipo.

Muchos avisos se borran al quitar tensión y el aparato tarda días en volver a fallar: se pierde la pista más útil.

Las piezas que fallan

Qué se rompe de verdad en un equipo de esta provincia

El reparto es estable y no coincide con lo que la gente teme: el compresor aparece muy poco comparado con lo demás.

El condensador de la exterior

La batería de aletas por donde se suelta el calor. Colmatada de polvo, sal y arena, la presión de condensación sube, el consumo se dispara y el equipo corta por protección. Es la causa dominante de los avisos de bajo rendimiento aquí.

Bornes y cable de interconexión

La regleta que une ambas unidades vive dentro de la exterior, con humedad salina entrando por las rejillas. El cobre se oxida, la resistencia de contacto sube y aparecen fallos de comunicación intermitentes sin lógica aparente.

El desagüe de condensados

No es avería, es obstrucción. El tubo que evacúa el agua se estrangula con limo, la bandeja rebosa y el agua sale por la rejilla o por detrás. En un cassette de techo el estropicio en el falso techo es considerable.

El condensador de arranque

Pieza pequeña y barata que da el impulso inicial al motor. Cuando pierde capacidad, la máquina zumba y no arranca, o arranca cuando le da la gana. Se comprueba en un minuto y es de las reparaciones más agradecidas que hay.

Las sondas de temperatura

Termistores del tamaño de un grano de arroz. Descalibrados, el equipo decide cosas absurdas: no arranca porque cree que ya llegó a consigna, o desescarcha sin motivo. De coste ridículo comparado con el trastorno que provocan.

La placa de la exterior

La electrónica que gobierna un compresor moderno vive a la intemperie. En primera línea, el ambiente salino ataca pistas y conectores. Es la avería cara sin refrigerante de por medio y obliga a hacer cuentas antes de pedir nada.

El compresor es la avería que menos aparece y la que más se teme.

Antes de dar por muerto un equipo hay que descartar condensador de arranque, sondas, placa y presiones reales. Muchas sentencias son prematuras.

Condiciones locales

Lo que el clima de Las Palmas le hace a una máquina de frío

Estos cuatro factores explican por qué un equipo idéntico dura aquí menos que en el interior peninsular, y por qué el calendario del manual no sirve tal cual.

El alisio no descansa

Sopla de forma constante y en las islas orientales es el condicionante número uno. Si la exterior descarga de cara al viento dominante, el ventilador no expulsa el aire caliente, este recircula y la máquina corta por presión alta sin tener avería. Y la vibración continua afloja soportes hasta que un anclaje suelto fatiga una línea frigorífica.

Calima y jable dentro del aparato

La cercanía al continente africano hace que la calima llegue antes y con más carga de polvo que a las islas occidentales, y en Lanzarote y Fuerteventura hay arena en suspensión de forma habitual. Ese polvo atraviesa el filtro y se apelmaza entre las aletas. Tras una calima, limpiar filtros toca aunque no toque.

Salitre y con qué agua enjuagas

El cloruro en suspensión pica el aluminio de las aletas y ataca su unión con el tubo de cobre. Hay un matiz que casi nadie tiene en cuenta: enjuagar la batería es buena idea, pero importa el agua. Las islas dependen enormemente de la desalación y la dureza varía según suministro y zona: una muy mineralizada deja costra entre aletas y una mal remineralizada aporta cloruros.

Norte y sur no piden lo mismo

En el norte de Gran Canaria —capital, Arucas, Gáldar, Teror— el equipo trabaja sobre aire húmedo y genera mucha más agua de condensación: el desagüe se satura antes y el moho es cuestión de meses. En el sur, en Tirajana o Mogán, mandan las horas de uso y la radiación, que cuartea el aislamiento de las líneas.

Dinos a qué distancia del mar está tu exterior y hacia dónde descarga.

Con esos dos datos y una foto del emplazamiento se anticipa buena parte de lo que le va a pasar al equipo.

Antes de avisar

Seis comprobaciones que puedes hacer sin herramientas

Limpieza de los filtros de una unidad interior de climatización en Las Palmas
Los filtros salen levantando la tapa frontal, sin destornillador y sin desmontar nada.

Una parte nada pequeña de los avisos se resuelve en diez minutos y sin que venga nadie.

  1. Saca los filtros y míralos a contraluz. Si no pasa la luz, ahí está explicado el «enfría poco». Se enjuagan con agua templada, se secan a la sombra y no se montan húmedos jamás.
  2. Comprueba el modo del mando. Automático, ventilador y deshumidificación no enfrían igual, y basta un roce en el bolsillo para cambiarlos. Verifica que la consigna está por debajo de la temperatura de la sala.
  3. Mira si sale agua por el tubo de desagüe. Con el equipo en frío debería gotear al exterior. Si no cae nada y dentro se oye borboteo, el conducto está obstruido.
  4. Rodea la unidad exterior. ¿Trastos apoyados, una celosía cerrada, un tendedero delante, una pared a un palmo? Necesita aspirar por detrás y descargar por delante sin encontrarse consigo misma.
  5. Toca las dos tuberías de cobre con el equipo en marcha. Sin quemarte: la gruesa debe estar fresca y la fina, tibia o caliente. Si ambas están a temperatura ambiente, el compresor no bombea.
  6. Revisa el cuadro eléctrico. Muchas viviendas de los sesenta y setenta de la capital no tienen circuito dedicado para el aire. Si al arrancar parpadean las luces o salta la protección, el problema no está en la máquina.

No fuerces arranques repetidos con la exterior parada.

Cada intento fallido calienta el bobinado del compresor y convierte una avería barata en una cara. Apágalo y déjalo así hasta la visita.

Instalación

Los cinco puntos donde se decide la vida del equipo

Una máquina mal montada empieza a dar guerra al tercer verano, y nadie lo relaciona con el día del montaje.

El vacío, que no se ve pero se paga

Antes de abrir las válvulas hay que extraer aire y humedad de las líneas con bomba de vacío y comprobar que se mantiene. Saltarse ese paso deja humedad dentro, que acaba obstruyendo el filtro deshidratador y la válvula de expansión. Es el atajo más habitual del montaje barato y el más difícil de detectar para el cliente.

Los abocardados y el par de apriete

Las uniones cónicas son el punto por donde se escapa el gas en la mayoría de las fugas jóvenes. Un abocardado torcido o apretado a ojo suelta refrigerante con el tiempo. Se hacen con herramienta, se aprietan con llave dinamométrica y se comprueban con nitrógeno a presión.

El desagüe con pendiente continua

El condensado baja por gravedad: cualquier tramo horizontal crea una bolsa donde se acumula limo, y esa bolsa es una obstrucción garantizada. Si hay bomba de condensados, en conductos o cassettes, debe quedar accesible.

Dónde va la unidad exterior

Fachada menos expuesta al viento cargado, descarga a favor y no de cara, espacio libre delante y detrás. En Lanzarote conviene además consultar la ordenanza municipal: la tradición normativa de integración paisajística afecta al color de fachada, a los cerramientos y a la visibilidad de las instalaciones.

La alimentación eléctrica

El equipo quiere su circuito, su sección de cable y su protección. En el parque de los sesenta y setenta de la capital y en los complejos del litoral levantados después, eso no viene de origen: secciones justas, falta de toma de tierra y cuadros ampliados a parches.

Pregunta si van a hacer vacío y con qué.

Es la pregunta que más incomoda a quien tiene prisa y la que mejor te dice qué clase de montaje vas a recibir.

Mantenimiento

Un calendario pensado para esta provincia

Los intervalos del manual están calculados para un ambiente limpio y sin sal. Aquí no sirven tal cual.

  • Filtros cada dos o tres semanas en temporada de uso. Agua templada, secado a la sombra y montaje en seco.
  • Tras cada calima, filtros fuera aunque los limpiaras la semana pasada. El polvo satura la malla en días y lo que la atraviesa ya no se quita sin desmontar.
  • Batería exterior, revisión visual cada pocos meses cerca del mar o del jable. A contraluz entre las aletas: si no se ve el fondo, está colmatada.
  • Enjuague con manguera a baja presión y el equipo sin tensión. Nunca con hidrolimpiadora: el chorro dobla las aletas y estrangula el paso de aire para siempre.
  • Modo ventilador unos minutos antes de apagar, o la autolimpieza si el equipo la trae. Seca la batería y corta el olor a humedad, que en el norte de Gran Canaria aparece antes.
  • Revisión profesional anual, en primavera. Intercambiadores, presiones, consumo del compresor, apriete de bornes y desagüe.

El apriete de bornes merece un apunte: en ambiente salino un contacto flojo calienta, se oxida más y termina fundiendo la regleta.

Mantenimiento de aire acondicionado en un apartamento turístico de Las Palmas
Revisar en primavera y no en agosto es la diferencia entre programar una visita y sufrir una urgencia.

La decisión difícil

Cuándo la respuesta honesta es que no compensa arreglarlo

No todo equipo merece reparación, y decirlo a tiempo es parte del trabajo. Se resuelve con tres preguntas.

Primera: ¿qué refrigerante lleva?

Está en la placa de la exterior. Si es R-22, un gas cuyo uso para mantenimiento quedó prohibido en la Unión Europea hace años, cualquier intervención que obligue a abrir el circuito es un callejón sin salida. Con R-410A todavía se trabaja, aunque el calendario europeo de reducción de gases fluorados lo va encareciendo. Los equipos actuales usan R-32.

Segunda: ¿dónde está la avería?

Las de aire —filtros, turbina, batería, desagüe— y las eléctricas menores —condensador de arranque, sondas, ventilador— compensan casi siempre. En el circuito de frío depende del punto: una fuga en una unión accesible se repara sin drama; dentro del serpentín de la batería exterior, ya no. Placa y compresor obligan a comparar con una máquina nueva.

Tercera: ¿cuántas horas trabaja al año?

Aquí el litoral turístico cambia las cuentas. Un equipo convencional de arranque y parada consume bastante más que uno inverter, que modula en lugar de dar bandazos. Si funciona muchas horas —lo normal en Maspalomas, Puerto del Carmen o Corralejo— esa diferencia puede justificar la sustitución antes de que falle del todo.

Si tu equipo lleva R-22, mejor saberlo antes de pagar un diagnóstico.

Basta con leer la placa de la unidad exterior. Es la conversación más corta y más útil que podemos tener contigo.

Alojamiento y negocio

Cuando la avería ocurre con un huésped dentro

En una vivienda, un aire averiado es una incomodidad. En un apartamento de Playa del Inglés, en un bungalow de Mogán o en un local de Costa Teguise es una incidencia con alguien delante.

El dimensionado de un local es otro cálculo

Un comercio con puerta que se abre cien veces por hora, iluminación intensa y ocupación variable necesita bastante más potencia de la que sugiere su superficie. Es el error de dimensionado más caro: condena al equipo a trabajar al límite y adelanta su final varios años.

La rotación de ocupantes castiga el aparato

El huésped llega, pone el mando al mínimo y lo deja encendido con la terraza abierta. Nadie limpia un filtro entre entrada y salida si no está en el protocolo. Incorporarlo a la rutina de cambio de huésped es lo que más avisos evita en temporada alta.

Registro, acreditación y accesos

A partir de cierta potencia instalada la normativa establece obligaciones de mantenimiento e inspección: conviene saber si tu instalación entra en ese supuesto y conservar el registro. Y al contratar a quien manipule refrigerante, exige y verifica el certificado de gases fluorados. En la capital, cuenta además con las cuestas y las calles estrechas de Vegueta y Triana.

Edificio rojo con numerosas ventanas y aparatos de aire acondicionado en la fachada
En hostelería la potencia se calcula por ocupación y aperturas de puerta, no por metros cuadrados.

Programa la revisión de tus apartamentos fuera de temporada alta.

Una visita ordenada en primavera cuesta mucho menos que tres urgencias en agosto con los alojamientos ocupados.

A evitar

Seis decisiones que arruinan un equipo antes de tiempo

  1. Encerrar la unidad exterior en una celosía cerrada. La solución estética favorita en fachadas y patios es la más dañina: el aire caliente no sale, vuelve a entrar por la aspiración y la máquina corta cada pocos minutos.
  2. Lavar la batería con hidrolimpiadora. El chorro pliega las aletas de aluminio y el paso de aire queda estrangulado de forma permanente.
  3. Colocar la exterior descargando de cara al viento dominante. En las islas orientales sobre todo: la máquina pelea contra el alisio y da fallos que en un banco de pruebas no aparecerían jamás.
  4. Pedir «una recarga» todos los veranos. Si pierde carga cada temporada hay una fuga localizable. Convertirlo en rito anual es pagar una avería a plazos.
  5. Elegir la potencia por metros cuadrados. Orientación, superficie acristalada y horas de sol directo pesan tanto o más. Un equipo sobredimensionado arranca y para sin parar y deshumidifica peor.
  6. Sacar el desagüe a un patio sin sifón ni pendiente. Sin sifón el ventilador aspira aire por el tubo y arrastra olores; sin pendiente, el limo se instala.

Ventajas

Qué ganas con un servicio que mide antes de sustituir

  • Se descarta lo barato antes que lo caro. Filtros, batería, desagüe y contactos van primero, que es donde está el problema en la mayoría de los avisos de bajo rendimiento.
  • Si falta refrigerante, se busca el punto de fuga. Nitrógeno, detector y revisión de abocardados y soldaduras. Recargar sin localizarla no es reparar, es aplazar.
  • Claridad cuando no compensa reparar. Si el refrigerante está retirado, si la avería es de placa o compresor en un equipo veterano o si el consumo ya se come la reparación, te lo dice quien hace la visita aunque no haya nada que facturar.
  • Montaje con vacío comprobado y desagüe con pendiente continua. Los dos pasos que no se ven en la factura y que deciden si vuelves a necesitar una visita dentro de tres años.
  • Criterio de emplazamiento propio de las islas. Distancia al mar, descarga frente al alisio, exposición al jable y ordenanza municipal cuando toca.
  • Mantenimiento con calendario real. En primavera, reforzado tras los episodios de calima y con registro de lo hecho en cada visita.

Una revisión antes de temporada evita la avería del mes de más calor.

Intercambiadores, presiones, consumo, bornes y desagüe en la misma visita.

Por qué elegirnos

Por qué confiarnos tu climatización en Las Palmas

El emplazamiento, como parte de la avería

Antes de proponer una pieza, el técnico mira dónde está la máquina, hacia dónde descarga y a qué distancia del mar. Muchos fallos repetidos no se resuelven con un recambio: se resuelven moviendo la exterior medio metro o quitando una celosía.

La recarga no se convierte en un servicio recurrente

Es la práctica más cómoda del sector porque asegura la visita del año siguiente. Aquí el tiempo se dedica a localizar la fuga y repararla, aunque esa primera factura sea mayor.

Trabajamos en las tres islas de la provincia

Gran Canaria, Lanzarote y Fuerteventura tienen logísticas distintas, y eso cambia qué material se lleva de entrada y qué recambios conviene anticipar para no dejar un equipo parado esperando un envío.

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Un equipo de aire comparte tecnología con todo el frío de la casa y del negocio, y depende de la instalación que lo alimenta.

Y si hay que subir la potencia contratada o dar de alta un suministro, el trámite pasa por el CIE para el alta de luz en Las Palmas.

Dudas frecuentes

Preguntas frecuentes sobre aire acondicionado en Las Palmas

Enfría bien un rato y luego se para solo, ¿qué le pasa?

Ese patrón es casi una firma: el equipo corta por protección porque no consigue soltar el calor al exterior. Las tres causas, por orden de frecuencia, son condensador colmatado de polvo y sal, ventilador exterior que no gira o gira lento, y aire caliente recirculando porque la máquina está encajonada o descarga contra el viento.

Vivo en primera línea, ¿puedo enjuagar la unidad exterior con la manguera?

Sí, y conviene, con dos condiciones. La primera: equipo sin tensión y presión baja, nunca hidrolimpiadora, porque el chorro dobla las aletas y estrangula el paso de aire de forma irreversible. La segunda, menos conocida: importa el agua. Con un suministro muy mineralizado dejarás costra de cal entre aletas, y una mal remineralizada aporta cloruros.

¿Qué hago con el aire acondicionado después de una calima?

Sacar los filtros y limpiarlos aunque lo hubieras hecho hace poco. El polvo sahariano es muy fino, satura la malla en días y lo que la atraviesa se apelmaza en la batería interior, donde ya no se quita sin desmontar. Si estás en las islas orientales o cerca del jable, revisa también la batería exterior a contraluz entre las aletas.

Me da un código de error, ¿me lo podéis interpretar por teléfono?

Solo de forma aproximada, y conviene explicar por qué. Los códigos no están normalizados: el mismo número significa cosas distintas según fabricante y gama. Lo que sí se puede acotar es la familia de fallo —comunicación, sonda, alta presión, sobreintensidad—. Danos el código junto al modelo exacto de la placa, y no resetees antes de fotografiar el aviso.

¿Hace falta un circuito eléctrico propio para el aire acondicionado?

Lo recomendable es que sí, con su sección de cable y su protección dedicada. En buena parte del parque de los años sesenta y setenta de la capital, y en los complejos del litoral levantados después, la instalación no lo previó: secciones ajustadas, cuadros ampliados por tramos y a veces sin toma de tierra. Comprobarlo antes de montar es barato.

¿Puedo poner la unidad exterior donde quiera si estoy en Lanzarote?

Técnicamente casi siempre hay margen, pero conviene consultar la ordenanza municipal antes de decidir. La isla tiene una tradición normativa muy marcada de integración paisajística que afecta al color de fachada, a los cerramientos y a la visibilidad de las instalaciones. Lo que nunca debe hacerse para cumplir estéticamente es encerrar la máquina en un cajón cerrado.

Mi aparato es antiguo y usa un refrigerante viejo, ¿tiene arreglo?

Depende del gas. Si la placa dice R-22, su uso para mantenimiento está prohibido en la Unión Europea desde hace años: no hay recarga legal posible y cualquier avería que obligue a abrir el circuito sentencia el equipo. Con R-410A todavía se trabaja, aunque el calendario europeo de reducción lo va encareciendo. Las averías eléctricas sí compensan.

Huele mal y además gotea, ¿es la misma avería?

Comparten origen pero no son lo mismo: los dos nacen del agua que la máquina extrae del aire. El olor viene del biofilm que crece en una batería y una turbina que se quedan mojadas al apagar en frío, y se corta secando con el modo ventilador. El goteo es un desagüe estrangulado o con contrapendiente.

Precios

Precios orientativos de aire acondicionado en Las Palmas

El dato que más afina cualquier cifra de esta tabla es la placa de características de la unidad exterior: modelo, potencia, refrigerante y año. De ahí sale si la pieza está disponible, si la máquina admite reparación y cuánto material hay que llevar. Lo segundo, una foto del emplazamiento: la altura y el acceso mueven la mano de obra tanto como la avería.

Horquillas orientativas de mercado en la provincia de Las Palmas, sin IGIC. No constituyen oferta ni presupuesto.
Concepto Horquilla orientativa Qué mueve la cifra
Desplazamiento con diagnóstico 35 – 60 € Isla, zona y franja horaria
Limpieza de filtros y batería interior 60 – 110 € Tipo de unidad y accesibilidad
Limpieza a fondo del condensador exterior 70 – 140 € Altura, acceso y colmatación
Desatasco del desagüe de condensados 60 – 120 € Trazado y corrección de pendiente
Sustitución del condensador de arranque 70 – 130 € Modelo y disponibilidad
Sustitución de sonda de temperatura 80 – 150 € Dónde está alojada la sonda
Motor del ventilador de la exterior 150 – 320 € Tipo de motor y gama
Placa electrónica de la unidad exterior 250 – 550 € Gama y plazo de envío
Localización de fuga, reparación y recarga 220 – 480 € Punto de la fuga y refrigerante
Instalación de split de pared, mano de obra 280 – 550 € Metros de línea, altura y paso
Instalación de multisplit, mano de obra 600 – 1.300 € Unidades interiores y recorrido
Mantenimiento anual programado, por equipo 90 – 180 € Número de equipos y ubicación
Desmontaje y retirada de equipo agotado 90 – 180 € Recuperación del refrigerante y acceso

Son intervenciones en horario ordinario, con desplazamiento dentro de la zona habitual de trabajo. Los traslados entre islas y las urgencias fuera de horario se valoran aparte. El precio del equipo, cuando se sustituye, va separado del de la mano de obra: mezclarlos impide comparar ofertas.

Quién hace el trabajo. Prime Services, marca de Rapid Services Enterprise, S.L., recibe tu aviso y lo asigna a un profesional colaborador de la zona, con seguro de responsabilidad civil y las habilitaciones de su oficio. El profesional te presupuesta antes de empezar, hace el trabajo, te lo factura y responde de su garantía.

Envíanos la foto de la placa y cuéntanos qué hace el equipo.

Con el modelo, el refrigerante y el síntoma te orientamos sobre si estás ante una limpieza, ante una reparación razonable o ante una máquina que ya no merece la pena.

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