Gran Canaria, Lanzarote y Fuerteventura · Servicio a domicilio

Técnico de secadoras a domicilio en Las Palmas

Aquí casi nadie compra una secadora por frío: se compra porque el tendido se llena de polvo, porque la azotea da al mar o porque hay que tener sábanas listas para la entrada de las cuatro. El técnico que te asignamos para secadoras en Las Palmas sigue un criterio que no varía: primero se demuestra que el aire circula, y solo después se habla de piezas.

Cuarto de lavado limpio y ordenado con electrodomésticos modernos y mucho espacio de almacenaje
Nueve de cada diez avisos de «no seca» se deciden en el circuito de aire, no en la electrónica.

De qué máquina hablamos

Qué secadora tienes y qué la frena en esta provincia

Hay una pregunta que ordena todo lo demás: ¿tu secadora tiene un depósito que hay que vaciar, o expulsa el aire por un tubo hacia fuera? Con esa respuesta ya sabemos de qué familia es, cuál es su punto flaco y qué la castiga en Gran Canaria, Lanzarote y Fuerteventura.

Cada tipo reacciona distinto a lo de fuera: la de evacuación sufre por la rejilla exterior; la de bomba de calor, por la temperatura del cuarto; la de condensación, por la factura de la luz.

Las tres familias, su punto débil y lo que más las condiciona aquí. Orientativo.
Familia Cómo saca la humedad Pieza que más se cambia Lo que la castiga aquí
Evacuación Manda el aire húmedo fuera por un tubo Resistencia y fusible térmico Rejilla exterior cegada por polvo y arena
Condensación clásica Enfría el aire contra un bloque de láminas Bomba de condensados y sensores Consumo alto y pelusa compactada en el bloque
Bomba de calor Recircula el aire con un circuito sellado Filtro de espuma del evaporador Cuartos recalentados y polvo fino
Lavasecadora Condensa con agua fría en el mismo tambor Válvula de condensación y sondas Un solo tambor haciendo dos trabajos

Sobre la bomba de calor, casi lo único que se vende hoy: no calienta el aire desde cero, lo recircula moviendo calor con un compresor. Gasta menos y tarda más. Y tiene una peculiaridad que ningún vendedor explica: además del filtro de la puerta lleva un segundo filtro de espuma delante del evaporador. Cuando una secadora nueva «deja de secar de un día para otro», ese filtro es la primera sospecha y casi siempre la última.

Dinos si tiene depósito o tubo y ya sabemos por dónde empezar.

Con el tipo de aparato y el síntoma exacto, la visita llega con las piezas probables en la furgoneta.

Diagnóstico

Del síntoma a la causa, sin abrir la máquina

Una secadora es un tambor que gira, aire que se calienta y un punto donde la humedad se separa de la ropa. Cuando algo falla, casi siempre es porque uno de esos tres movimientos se ha frenado.

La pregunta que ordena el diagnóstico es esta: ¿el aparato calienta y no seca, o ni siquiera calienta? Lo primero apunta a obstrucción o a un sensor engañado; lo segundo, a resistencia, protección térmica o circuito de frío.

Diagnóstico de una secadora que no seca en Gran Canaria
Si el ciclo se alarga poco a poco durante semanas, el aire lleva tiempo pasando peor.
Síntoma, sospecha principal y comprobación al alcance de cualquiera. La medición manda sobre la tabla.
Lo que notas Causa más probable Qué puedes mirar tú Gravedad
Calienta, gira y la ropa sigue húmeda Filtros y bloque de intercambio saturados Mira el filtro a contraluz Muy baja
Acaba en veinte minutos con la ropa mojada Sensor de humedad con cal o suavizante Toca las barras del frontal del tambor Baja
El ciclo se ha ido alargando mes a mes Conducto o turbina con pelusa prensada Comprueba si sale aire caliente por detrás Media
No calienta, pero el tambor gira Resistencia, klixon o fusible térmico fundido Nada visible: requiere medir Media
Se oye el motor y el tambor está quieto Correa partida o polea tensora suelta Empuja el tambor: gira sin resistencia Baja
Olor a quemado o a pelusa recalentada Acumulación junto a la resistencia Desenchufar y no volver a usarla Alta

El último caso es el único que no admite esperar: la pelusa es fina, seca y muy inflamable, y compactada junto a una resistencia deja de ser suciedad para ser combustible. Si huele a quemado, desenchufa de la pared —no basta con apagar— hasta abrirla y limpiarla por dentro.

La máquina habla

Qué te está diciendo el código de error

Los códigos de secadora no son un idioma común: cambian entre marcas y hasta entre modelos. Lo que sigue son familias de aviso, no una tabla de equivalencias, y el manual manda sobre cualquier lista.

Sí es universal esto: muchos avisos no señalan una avería, señalan falta de caudal de aire. La máquina ve que la temperatura sube demasiado rápido y se protege. Cambiar la pieza acusada sin destapar el circuito es la vía más rápida a que el error vuelva.

Patrones de aviso por familia de marca. Orientativo: el manual del modelo prevalece.
Familia de marca Cómo avisa Qué suele haber detrás
Bosch, Siemens, Balay, Neff Mensajes literales y pilotos dedicados Avisos de limpiar filtro, vaciar depósito o limpiar intercambiador
LG Código con la letra d y un número alto Grado de obstrucción del conducto: es caudal, no avería
Samsung Dos caracteres en el visor Sensores de temperatura y circuito de calentamiento
Whirlpool, Indesit, Hotpoint Parpadeos contados de un piloto Cuenta destellos y pausas: ese número es el código
AEG, Electrolux, Zanussi Alfanumérico tras una combinación de botones Sondas, bomba de condensados y calentamiento
Beko, Candy, Hoover Combinación de pilotos encendidos a la vez Puerta, sensor de humedad y protección térmica

Un detalle que ahorra visitas: antes de dar por bueno un código, haz un ciclo de prueba en vacío con la puerta bien cerrada. Muchos avisos de puerta vienen de una junta con pelusa. Y en evacuación, prueba con el tubo desconectado: si así seca, el problema está en el conducto.

Apunta el código antes de reiniciar el aparato.

Una foto del visor con el mensaje en pantalla permite que el técnico llegue con la pieza probable en la mano.

Condiciones de Gran Canaria, Lanzarote y Fuerteventura

Por qué aquí una secadora envejece antes

El manual del fabricante da por hecho un piso de interior, sin arena en el aire y con agua de origen conocido. Aquí no se cumple ninguna de las dos cosas, y el calendario se queda corto.

Calima y jable en los filtros

Los episodios de polvo llegan antes y más cargados por la cercanía al continente, y en Lanzarote y Fuerteventura la arena fina está en el aire todo el año. Ese polvo atraviesa la malla del filtro y se mezcla con la pelusa en una costra que ya no se sacude: hay que enjuagarla.

Salitre en azoteas y patios

La secadora vive muy a menudo en una azotea, un patio de luces o una lavandería con celosía, y en el litoral eso es aire salino sobre chapa, tornillería y electrónica. No da un fallo súbito sino corrosión lenta en los contactos, intermitentes y difíciles de localizar.

El norte que no seca, el sur que recalienta

Entre Teror, Firgas o Arucas y Maspalomas o Mogán no hay solo kilómetros. En el norte húmedo la secadora trabaja todo el año porque el tendido no termina de secar. En el sur se usa menos, pero el cuarto alcanza temperaturas altas, y una bomba de calor recalentada alarga el ciclo sin estar rota.

Desalación, cal y el sensor engañado

El agua no tiene la misma dureza ni el mismo origen según la isla y la zona, y eso entra en la secadora por la puerta de atrás: la ropa llega con restos de detergente y minerales que se depositan sobre las barras del sensor de humedad. Cubiertas, el aparato cree que la ropa ya está seca y corta el ciclo.

Y un factor que solo se entiende viviendo cerca de la playa: la arena y la sal de toallas y bañadores. La arena pasa la malla y acaba raspando en la turbina; la sal retiene humedad y oxida lo metálico. Sacudir las toallas antes de cargarlas no es manía.

Las piezas de verdad

Lo que se rompe dentro de una secadora

La lista de averías de este aparato es corta, y eso es buena noticia. Salvo una excepción, todas las piezas se consiguen y se cambian. Conviene conocerlas por su nombre: así se entiende un presupuesto.

Klixon y fusible térmico

Confundirlos cuesta dinero. El klixon es rearmable: corta el calor y vuelve solo al enfriarse. El fusible térmico es de un solo uso. Ambos saltan por falta de caudal, así que cambiarlos sin destapar el conducto garantiza una segunda visita.

Resistencia y sondas

La resistencia se corta casi siempre por trabajar sobrecalentada en un circuito medio tapado. La sonda NTC mide la temperatura del aire y, desajustada, hace que caliente de menos o de más. Se cambian junto con la limpieza del circuito.

Correa, polea y motor

Motor que zumba con el tambor parado es correa partida o polea tensora agarrotada. Si ni zumba, la sospecha pasa al condensador de arranque. Es la familia más agradecida: pieza barata y resultado inmediato.

Rodillos, rodamiento y fieltros

El tambor se apoya en rodillos y un rodamiento trasero, y sella contra el frontal con fieltros. Si el fieltro se aplasta, escapa aire caliente por el borde y la ropa sale con roces. El juego se sustituye entero.

Turbina, conductos y bomba

El rodete del ventilador se llena de pelusa prensada, se desequilibra y suena. Los conductos acumulan lo que el filtro no retiene. Y la bomba de condensados sube el agua al depósito: cuando falla, hay charco.

El circuito sellado, la excepción

En bomba de calor, compresor, evaporador y gas forman un conjunto cerrado. Si pierde carga hace falta equipo específico, y muchos fabricantes no venden las piezas sueltas, sino el módulo entero. Obliga a hacer números antes de tocar nada.

Si gira pero no calienta, la factura suele ser moderada.

Resistencia, klixon, fusible térmico y sonda son piezas normales y accesibles; solo el circuito de gas cambia el escenario.

Antes de llamar

Cinco minutos que resuelven muchos avisos

Este es el electrodoméstico donde el usuario tiene más margen para resolverlo por su cuenta, y eso suele ahorrar un aviso. Merece la pena saberlo: una visita para sacar un cajón lleno de pelusa no le sirve a nadie.

El repaso, en orden

  1. Filtro de la puerta. Míralo a contraluz: si no pasa luz entre las fibras, no pasa aire. Cada pocos meses, agua templada y cepillo suave, porque el suavizante deja una película que tapa la malla sin verse.
  2. La tapa inferior. Detrás hay un bloque de láminas o un filtro de espuma. Sácalo, enjuágalo hasta que el agua salga limpia y escúrrelo. Con el cajón fuera, alumbra el hueco.
  3. Las dos barras metálicas del frontal del tambor: un paño con vinagre y secar. Son el sensor de humedad.
  4. El depósito, encajado hasta el fondo. Con desagüe directo, que el tubo no esté doblado.
  5. El tubo de evacuación: sin aplastar contra la pared y con la rejilla exterior despejada.
Limpieza del filtro de pelusa de una secadora en Las Palmas
El filtro de la puerta se mira a contraluz: si no pasa luz, tampoco pasa aire.

Cada cuánto toca cada cosa

El calendario del manual da por hecho un ambiente limpio. Aquí hay que apretarlo, sobre todo en las islas orientales.

  1. Tras cada ciclo: filtro de la puerta, sin excepciones.
  2. Cada pocas semanas: el bloque o filtro de la tapa inferior; acórtalo si secas mucha ropa de cama.
  3. Tras cada calima: revisión de filtros aunque acabes de hacerla.
  4. Cada temporada: junta de la puerta, alojamiento del cajón y, en evacuación, rejilla exterior y tubo.
  5. Una vez al año: limpieza profunda de conductos y turbina, donde va lo que el filtro no retiene.

Haz el repaso completo y vuelve a probar.

Si después de eso sigue sin secar, hay avería de verdad y el diagnóstico empieza medio hecho.

Dónde y cómo está puesta

Enchufe, apilado y ventilación del cuarto

Secadora instalada en columna sobre la lavadora en Las Palmas
En columna, el kit de unión no es un accesorio opcional: es lo que impide que la secadora camine.

Parte de los avisos que recibimos no son averías, sino consecuencias de dónde y cómo se instaló el aparato. En la capital y en los complejos de los setenta esto pesa: esas viviendas no se proyectaron para un electrodoméstico de este consumo.

La toma de corriente

Una secadora de resistencia es de las cargas más altas de la casa y trabaja horas seguidas. Con secciones de cable justas y bases cansadas, eso acaba en una base que se calienta y se pone marrón. Nada de alargadores ni ladrones compartidos con la lavadora.

El apilado sobre la lavadora

Buena solución cuando no hay sitio, siempre con su kit de unión. Sin él, el centrifugado desplaza la secadora unos milímetros cada semana hasta que se asoma por el borde. Y se nivelan con las patas, no con cartones.

El aire del cuarto

Una de condensación devuelve al cuarto el calor que ha usado, y humedad con él. En un espacio cerrado eso acaba en moho en la propia pared, frecuente en el norte de Gran Canaria. La bomba de calor tiene el problema contrario: encerrada o al sol no puede ceder calor y el ciclo se alarga.

Si la base del enchufe se calienta, para y avísanos.

Es una señal que no conviene ignorar y se resuelve antes y por menos de lo que la gente supone.

La cuenta honesta

Cuándo reparar y cuándo no compensa

En secadoras la respuesta favorece reparar mucho más que en otros aparatos, porque casi todas las piezas son mecánicas y accesibles. Aun así hay escenarios en los que el técnico dice que no, y lo dice antes de empezar.

Repara sin darle vueltas

Correa, polea, rodillos, rodamiento, fieltros, resistencia, klixon, fusible, sondas, sensor de humedad, bomba de condensados e interruptor de puerta. Ese grupo cubre la enorme mayoría de los avisos.

Haz números antes de decidir

La pérdida de carga en el circuito sellado de una bomba de calor. En bastantes modelos el fabricante suministra el bloque completo y no las piezas sueltas, y la reparación se acerca al valor del aparato. Con años de uso, la cuenta casi nunca sale.

Piénsalo dos veces

Una placa electrónica en un aparato de litoral con corrosión visible. Se cambia y funciona, pero vuelve a fallar por lo mismo, porque el ambiente sigue siendo el mismo. Si se hace, conviene mover la máquina de sitio o protegerla del aire salino.

Aquí no hay reparación razonable

El tambor perforado por óxido o el chasis comido por la corrosión tras años en una azotea a primera línea. Cuando aparece, no tiene sentido invertir: ya no queda estructura sana donde apoyar la reparación.

Cuando la duda es económica, mira cuánto usas la secadora, no solo cuánto vale arreglarla. Un aparato antiguo de condensación que trabaja a diario en el norte gasta cada mes bastante más que uno actual de bomba de calor. Si secas dos veces por semana, ese argumento desaparece.

Uso intensivo

Alquiler vacacional, apartamentos y hostelería

En Maspalomas, Playa del Inglés, Mogán, Puerto del Carmen, Costa Teguise, Corralejo o Morro Jable la secadora es parte de la cadena de producción. Si no seca, no hay ropa de cama, y hay un huésped esperando. La urgencia es otra y la forma de trabajar también.

El patrón de carga lo cambia todo

Ciclos encadenados durante horas con lo que más pelusa suelta: sábanas, toallas y albornoces. Un bloque de intercambio que en una casa aguanta un mes aquí necesita limpieza semanal. Quien no lo asume acaba con una máquina que tarda el doble y culpada injustamente.

Las toallas de playa y de spa

Un detalle de seguridad que aquí importa: las toallas con restos de crema solar, aceites o productos de masaje conservan residuos grasos incluso lavadas. Sometidos a calor y apilados calientes, esos residuos se oxidan y generan calor por sí mismos. Por eso en lavandería profesional la ropa se enfría antes de doblar.

Planificar por ciclos, no por máquinas

Al dimensionar una lavandería lo útil es contar ciclos por jornada y dejar margen. La bomba de calor rinde mucho en consumo pero su ciclo es largo, y eso se sabe antes, no el día que salen doce apartamentos a la vez.

Mujer seria con ropa informal metiendo la colada en una lavadora moderna, vista de perfil
Con ciclos encadenados, la limpieza del intercambiador pasa de mensual a semanal.

Aquí sí recomendamos revisión antes de temporada alta, con limpieza de conductos y turbina. Es donde la pelusa se acumula más deprisa y donde el aparato menos puede permitirse parar: la limpieza deja de ser mantenimiento y pasa a ser prevención de incendio.

En alojamiento, el desagüe directo evita el fallo más tonto.

Depender de que alguien vacíe el depósito entre ciclos es lo que más veces deja una lavandería parada a media tarde.

A evitar

Siete costumbres que acortan la vida del aparato

  1. Vaciar el filtro solo cuando se ve lleno. Para entonces lleva ciclos frenando el aire y sobrecalentando la resistencia.
  2. No abrir nunca la tapa inferior. Mucha gente lleva años con la secadora sin saber que ahí hay un segundo filtro. Es el origen del «no seca» más repetido.
  3. Meter toallas con arena. Pasa la malla, llega a la turbina y raspa. Sacudirlas fuera evita ruidos y desgaste.
  4. Cambiar la protección térmica sin limpiar el conducto. El fusible no se funde por casualidad: se funde porque el aire no salía. Es pagar dos veces la misma avería.
  5. Pasarse con el suavizante. Deja película en la malla y en las barras del sensor, y eso acaba en ciclos que cortan antes de tiempo o que no terminan nunca.
  6. Sobrecargar el tambor. La ropa necesita voltearse y el aire circular entre las prendas. Un tambor lleno obliga a repetir el ciclo y consume el doble.
  7. Aplastar el tubo de evacuación contra la pared. Por ganar dos centímetros de fondo se estrangula lo que la máquina necesita para respirar.

Y una octava que no daña el aparato pero sí la ropa: secar prendas que no admiten calor. Lana, seda, elastano, espuma, plumas o adhesivos. Si la etiqueta lleva el cuadrado con el círculo tachado, es una prohibición del fabricante de la prenda.

Si huele a quemado, desenchufa y no esperes.

Es la única situación de este electrodoméstico que tratamos siempre como urgencia, y con motivo.

Ventajas

Qué ganas con una reparación bien planteada

  1. Se descarta la obstrucción antes que la pieza. Es lo primero que falla y, en muchos avisos, ahí termina la intervención.
  2. Limpieza del circuito completo, no solo de lo accesible: conductos, rodete de la turbina, alojamiento del bloque y juntas.
  3. Sabes qué entra y qué no entra en la cifra antes de aceptarla: qué cubre el desplazamiento, qué parte es mano de obra, qué pieza se sustituye y qué quedaría fuera si al abrir apareciera algo distinto.
  4. Diagnóstico con la marca delante. Saber si el código habla de caudal o de componente evita cambiar piezas sanas.
  5. Criterio de esta provincia: calima y jable en los filtros, salitre en azoteas, cuartos recalentados en el sur y agua de origen variable.
  6. Franqueza con la bomba de calor. Si el problema está en el circuito sellado, lo primero que recibes es la cuenta, no el desmontaje.

Por qué elegirnos

Cómo se aborda una secadora en Las Palmas

El circuito de aire antes que el catálogo de piezas

Se empieza por donde está la causa en la mayoría de los casos, aunque sea la parte que menos factura. Si no seca porque el intercambiador está cegado, quien acude lo limpia y te lo enseña, en vez de presupuestar una resistencia que está perfecta.

Sales de la visita sabiendo dónde están todos los filtros

El de la puerta lo conoce todo el mundo; el de la tapa inferior y el de espuma del evaporador, casi nadie. Enseñarlos y explicar cada cuánto tocarlos evita la siguiente visita.

Mismo criterio en las tres islas

Gran Canaria, Lanzarote y Fuerteventura tienen condiciones distintas, y eso cambia el mantenimiento, no la forma de diagnosticar. Lo que no cambia es que el olor a quemado se trata como urgencia y que un aparato sin arreglo razonable se dice claro.

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La secadora nunca trabaja sola: comparte cuarto, enchufe y desagüe con la lavadora, y su ciclo depende de lo bien que la otra máquina haya centrifugado.

Y si el cuarto de lavado ya tiene marcas de humedad, el saneado y el acabado los hacen profesionales de pintura de interiores en Las Palmas.

Dudas frecuentes

Preguntas frecuentes sobre secadoras en Las Palmas

Calienta pero la ropa sale húmeda, ¿qué miro primero?

Lo que hay detrás de la tapa inferior: el bloque de intercambio o el filtro de espuma, según el tipo. Es lo que más veces provoca ese síntoma. Sácalo, enjuágalo hasta que el agua salga limpia y móntalo escurrido. Después alumbra el hueco donde iba, porque la pelusa se apelmaza en las paredes. Si aun así sigue igual, hay avería que merece diagnóstico.

El programa termina muy rápido y la ropa está mojada

Eso no apunta al circuito de aire, sino al sensor de humedad: dos barras metálicas en el frontal del tambor que miden la conductividad de la ropa. Cubiertas de cal o de película de suavizante, el aparato lee «seco» desde el primer minuto y corta. Se limpian con un paño y vinagre, sin rascar con nada metálico.

¿Influye la calima en la secadora?

Bastante más de lo que la gente supone. El polvo fino atraviesa la malla del filtro, se mezcla con la pelusa y forma una capa compacta que ya no se sacude: hay que enjuagarla. Tras un episodio de calima, o de días de jable en Lanzarote y Fuerteventura, revisa filtros aunque el calendario diga que no toca. Es cuando más avisos de «ha dejado de secar» recibimos.

¿Por qué mi secadora de bomba de calor tarda tantísimo en verano?

Porque necesita ceder calor al aire de alrededor, y si ese aire ya está caliente el intercambio empeora. En una despensa cerrada o en un cuarto de azotea del sur de Gran Canaria a pleno sol, el ciclo se alarga muchísimo sin que haya nada roto. No es una reparación: es ventilar el espacio o mover el aparato a donde circule el aire.

¿Qué diferencia hay entre el klixon y el fusible térmico?

El klixon es una protección rearmable: corta el calor al pasar de un límite y vuelve por sí solo al enfriarse. El fusible térmico es de un solo uso, y si se funde hay que sustituirlo. Los dos actúan por la misma razón: falta de caudal de aire. Cambiarlos sin limpiar el circuito solo compra tiempo, porque la causa sigue ahí.

¿Puedo desaguar la secadora directamente?

En la mayoría de modelos de condensación sí, y se conecta al mismo desagüe de la lavadora. Compensa sobre todo en apartamentos de alquiler vacacional y en lavanderías de complejos, donde depender de que alguien vacíe el depósito entre ciclos es el fallo operativo más habitual. Cuida que el tubo no quede doblado ni metido demasiado en el sifón.

¿Se puede aprovechar el agua del depósito?

Sí, y en una provincia donde buena parte del suministro viene de desalación es un detalle que se agradece. Es agua condensada, prácticamente libre de cal, y va muy bien para la plancha de vapor. Cuélala antes con un paño fino, porque arrastra pelusa. Lo que no conviene es beberla: pasa por conductos con residuos textiles y de detergente.

¿Puede una secadora provocar un incendio?

El riesgo existe y tiene un nombre: pelusa acumulada junto a la resistencia. Es un material fino, seco y muy inflamable, y en un circuito que lleva años sin limpiarse se compacta justo donde más calor hay. Con mantenimiento correcto el riesgo es mínimo. Por eso el olor a quemado se trata como urgencia: desenchufar y no volver a ponerla hasta revisarla.

¿Ya limpiaste todo y sigue sin secar?

Entonces el diagnóstico empieza con medio camino hecho, y eso se nota en el tiempo de la visita.

Precios

Precios orientativos de reparación de secadoras en Las Palmas

El desplazamiento encabeza la tabla porque es la partida que más dudas genera: cubre el trayecto, el tiempo de diagnóstico y las comprobaciones que permiten afirmar qué le pasa al aparato. Ese trabajo existe aunque la conclusión sea que no hay pieza que cambiar. En las islas orientales, además, la logística de recambios pesa más. Cada horquilla engloba recambio y mano de obra en jornada ordinaria.

Horquillas orientativas de mercado, sin IGIC. No constituyen oferta ni presupuesto.
Intervención Horquilla orientativa De qué depende
Desplazamiento con diagnóstico 35 – 60 € Isla, zona y franja horaria
Limpieza a fondo del circuito de aire 60 – 125 € Acumulación y desmontaje
Correa y polea tensora 70 – 145 € Acceso según modelo
Resistencia 90 – 195 € Tipo de secadora
Klixon o fusible térmico 65 – 140 € Incluye revisar la causa
Sonda de temperatura 70 – 150 € Número y ubicación
Sensor de humedad 60 – 135 € Limpieza o sustitución
Rodillos, rodamiento y fieltros 95 – 210 € Juego completo
Bomba de condensados 85 – 175 € Modelo y accesibilidad
Motor o condensador de arranque 120 – 265 € Tipo de motor
Placa electrónica 140 – 330 € Disponibilidad del módulo
Circuito sellado de bomba de calor 260 – 520 € Valorar si compensa
Instalación de desagüe directo 50 – 115 € Distancia al desagüe

Aviso. Son órdenes de magnitud del mercado en jornada ordinaria y sin IGIC, el impuesto que se aplica en Canarias, publicadas para que juzgues si una oferta es razonable. No constituyen oferta ni presupuesto. Antes de aceptar cualquier cifra, pregunta si se han revisado los dos filtros y el bloque de intercambio: es la causa más frecuente de todas y no debería facturarse como avería.

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Pide el diagnóstico de tu secadora.

El circuito de aire se comprueba antes que nada, y de ahí sale el presupuesto: la pieza con su nombre, la mano de obra aparte y la cifra cerrada mientras el aparato sigue sin tocar.

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