Gran Canaria, Lanzarote y Fuerteventura · Frío comercial

Técnico de cámaras frigoríficas en Las Palmas: reparación y mantenimiento

En esta provincia una cámara rara vez se muere por dentro. Se va apagando por fuera: por el condensador que el jable y la calima tapan antes de lo que dice el manual, por el salitre que come las aletas y por una junta de puerta que dejó de sellar hace meses. Los técnicos de frío que te asignamos montan y reparan cámaras frigoríficas en Las Palmas empezando por ahí, no por el gas.

Cámara frigorífica en la cocina de un restaurante de Las Palmas
El equipo que aguanta en las islas es al que se le limpia el condensador antes de que lo pida.

Cómo está hecha

Una cámara son dos equipos en el mismo sitio

Por un lado, la envolvente: paneles sándwich de espuma rígida entre dos chapas, un suelo que a veces aísla y a veces es la propia solera, y una puerta con junta, marco y cierre; en congelados, además, resistencia perimetral y válvula de compensación. Por otro, el circuito frigorífico: compresor, condensador, evaporador, elemento de expansión, filtro, visor y un regulador que decide cuándo arranca cada cosa.

La separación no es teórica. Buena parte de los avisos de «no enfría» no tienen que ver con el refrigerante: la cámara pierde frío por la puerta y el circuito lo compensa trabajando sin parar. El compresor acaba pagando la factura de una junta.

Frigorífico de acero inoxidable entre muebles elegantes en una cocina luminosa
Panel, puerta y junta son el primer equipo. El circuito solo compensa lo que la envolvente deja escapar.

Si la cámara aguanta la temperatura pero el compresor ya no descansa, el aviso está dado.

Ese es el momento barato de intervenir, y el único en el que puedes elegir el día.

Diagnóstico

Qué síntoma apunta a qué causa

Pescado y marisco fresco expuestos en una vitrina refrigerada
Escarcha en la aspiración hasta el propio compresor no significa que enfríe mucho: es líquido llegando donde no debe.

Los síntomas de una cámara se leen mejor mirando la máquina que el termómetro. Tres señales valen por sí solas: dónde escarcha, qué se ve en el visor de líquido y si el compresor llega a parar alguna vez.

La escarcha es un mapa. Fina y uniforme en el evaporador, normal. Subiendo por la tubería gruesa hasta la máquina, advertencia seria. Un bloque macizo no es falta de frío: es fallo de desescarche.

Síntoma, causa más frecuente y urgencia con la que conviene atenderlo. Orientativo.
Lo que se observa Causa habitual detrás Urgencia
Escarcha en la aspiración hasta el compresor Expansión sobrealimentada o evaporador sin caudal de aire Urgente: rompe válvulas
Burbujas continuas en el visor de líquido Falta de carga por fuga o filtro colmatado Alta
Bloque de hielo macizo en el evaporador Desescarche que no completa o exceso de aire húmedo Alta
El marco escarcha y la hoja se queda pegada Resistencia perimetral cortada o junta endurecida Media
La puerta de congelado no se deja abrir Válvula de compensación obstruida o helada Media: es de seguridad
El display marca bien y el género se pierde Sonda mal situada, tapada o descalibrada Alta
Se para en las horas de calor y vuelve solo Corte por presión alta: condensador o recirculación Alta
Aceite en las uniones o goteo bajo la unidad Fuga: el aceite sale por donde escapa el gas Alta
Zumba al arrancar y salta la protección Condensador de arranque, relé o contactor picado Alta

Una comprobación que casi nadie hace y decide muchos diagnósticos: tocar la tubería de líquido antes y después del filtro deshidratador. Si notas un salto de temperatura con la mano, el filtro está tapado. Pieza barata que arruina compresores.

Qué te está diciendo el regulador

La nomenclatura cambia con el fabricante, así que la referencia definitiva es la documentación del equipo. Estos son los avisos más repetidos.

Avisos habituales en reguladores de frío comercial y por dónde empezar a mirar.
Aviso Qué está diciendo Por dónde empezar
P1 / E1 Sonda de cámara averiada; pasa a trabajar por tiempos Clema del regulador y cable interior
P2 / E2 Sonda del evaporador fuera de servicio Sin ella el desescarche acaba por reloj
HA / AH Alarma de temperatura alta mantenida Puerta, carga de género o condensador
Ad2 Desescarche terminado por tiempo, no por temperatura Resistencias abiertas o sonda de evaporador
dA / Opd Puerta abierta más de lo programado Microrruptor del marco o rutina de trabajo
CA / EA Alarma externa recibida por el regulador Presostato de alta o térmico del compresor
EE / POF Error de memoria, o teclado bloqueado Reprogramar; o alguien lo apagó sin querer

Un aviso de fin de desescarche por tiempo es la avería que todavía no ha ocurrido.

Atendido esa semana cuesta una resistencia; atendido en agosto cuesta un servicio parado.

Piezas concretas

Lo que de verdad se rompe en una cámara

El listado real de averías es corto y se repite. Estas seis familias cubren casi todo lo que se repara en cocinas, supermercados de barrio, obradores y almacenes.

Condensador y su ventilador

La primera causa, con diferencia. Las aletas se llenan de polvo, grasa y arena, el equipo deja de ceder calor, sube la presión de condensación y el compresor trabaja al límite. Un ventilador agarrotado da el mismo cuadro en horas.

El desescarche completo

Resistencias abiertas por un extremo, sonda de fin de ciclo descolocada, contactor que no cierra, programación perdida tras un corte de luz. El evaporador gana hielo hasta que el aire ya no atraviesa la batería.

Puerta, junta, marco y cortina

La junta se endurece, pierde el labio y deja una rendija por la que entra aire caliente sin parar. El cierre se descuadra y la hoja apoya mal. La cortina se rompe y nadie la repone. Lo más barato de arreglar y lo que más devuelve.

Sondas y regulador

Una sonda que deriva unos grados no da error: da una temperatura falsa, que es peor. También aparece a menudo pegada a la puerta o enterrada tras cajas. El regulador falla poco, pero pierde parámetros y hay que configurarlo entero.

Fugas y refrigerante

Vibración, soldaduras fatigadas, racores flojos y corrosión en la batería exterior. La fuga casi nunca es un chorro: es una pérdida lenta que alarga los tiempos de bajada y luego impide llegar a consigna. Recargar sin localizarla es tirar el dinero.

Maniobra eléctrica

Contactores picados, relés de arranque, protecciones térmicas, condensadores hinchados y bornes flojos que calientan. Cerca del mar es donde antes aparece el verdín en la tornillería. Un apriete anual evita buena parte de estos avisos.

Lo propio de esta provincia

Por qué el frío comercial envejece distinto en Las Palmas

El mismo equipo instalado en Vegueta, en Playa Blanca o en Morro Jable no se comporta igual ni necesita el mismo calendario. Cuatro factores explican casi todo.

El jable y la calima entran por el condensador

La arena en suspensión es rutina en Lanzarote y Fuerteventura, y la calima llega a toda la provincia con un polvo tan fino que atraviesa cualquier rejilla. Mezclado con la grasa de cocina forma una costra que ningún soplado retira. Los intervalos del manual se quedan cortos, y quedarse corto es consumir más y acortar la vida del compresor.

El salitre se come lo que está fuera

Con la condensadora en una azotea del litoral o en un patio abierto al mar, la corrosión de aletas, carcasa y tornillería no se detiene: verdín en los bornes y ejes de ventilador agarrotados. En primera línea tiene sentido pedir batería con tratamiento protector desde el principio.

Norte húmedo, sur caliente

En el norte de Gran Canaria manda la humedad: más agua condensada, más hielo y más corrosión. En el sur y en las islas orientales manda el calor sostenido; una condensadora en un cuartillo cerrado a pleno sol trabaja todo el año con la presión disparada.

El recambio viaja en barco

Un compresor o una condensadora completa no siempre está a la vuelta de la esquina, y menos en Lanzarote o Fuerteventura. Conviene identificar modelo, carga y refrigerante antes de que hagan falta, y guardar en el negocio las piezas que dejan una cámara parada.

El calendario de un catálogo peninsular no sirve tal cual en las islas.

Hay que ajustarlo a la ubicación real del equipo, al tipo de cocina y a la exposición que tenga.

Antes de llamar

Ocho comprobaciones que puedes hacer sin herramientas

Ninguna exige abrir nada ni tocar el circuito. Varias resuelven el aviso por sí solas, y las demás acortan la visita porque el técnico llega sabiendo dónde mirar.

  1. Mira el condensador a contraluz. Si no pasa la luz entre las aletas, está ciego. Es la causa número uno y se ve a simple vista.
  2. Comprueba que el ventilador exterior gira. Con el compresor en marcha debe estar girando. Si está parado, la avería ya tiene apellido.
  3. Haz la prueba del papel. Cierra la puerta atrapando una hoja y tira. Si sale sin resistencia, repite en varios puntos: la junta ya no sella.
  4. Asómate al evaporador. Escarcha fina y blanca es normal. Un bloque compacto que tapa las aletas significa que el desescarche no hace su trabajo.
  5. Sigue el desagüe. Agua en el suelo indica tubo de condensados atascado o helado. En congelados suele ser el traceado del sifón.
  6. Localiza la sonda. Debe estar en aire libre, lejos de puerta, evaporador y resistencias, y sin cajas alrededor. Si está tapada, la lectura no vale.
  7. Cuenta cuánto tarda en recuperar. Anota la temperatura al cerrar y mira el reloj hasta que vuelve a consigna. La tendencia es el mejor diagnóstico gratuito.
  8. Mira dónde respira la máquina. Cajas o un cerramiento nuevo delante de la rejilla bastan para que corte por presión en cuanto aprieta el calor.

Si has hecho estas ocho y el problema sigue, el diagnóstico ya está medio hecho.

Cuéntanos qué has visto y cada cuánto ocurre, y el frigorista sabrá qué llevar en la furgoneta.

Instalación

Seis decisiones que se toman antes de montar nada

Una cámara mal planteada no da la cara el primer día: la da el primer verano, y luego cada año un poco antes.

1

Dónde va la condensadora. Aire libre, entrada por un lado y salida por otro, y ninguna pared a un palmo que le devuelva su aire caliente. En azoteas del litoral, orientada para no recibir el rociado directo.

2

Trazado y aislamiento. Longitud, desnivel y sifones verticales condicionan el retorno de aceite al compresor. La aspiración va aislada de extremo a extremo: sin aislar pierde rendimiento y gotea.

3

Nitrógeno al soldar y vacío en serio. Soldar sin barrido deja cascarilla que obstruye la válvula de expansión. Un vacío corto deja humedad; en el norte húmedo eso es un equipo que enfría a ratos.

4

El desagüe de condensados. Pendiente continua, sifón hecho y salida que no devuelva olores. En congelados, con resistencia de traceado: si no, el tubo se hiela y el agua acaba en el suelo.

5

Puerta y apertura desde dentro. El herraje debe abrir desde el interior aunque esté cerrada con llave; compruébalo en la recepción. En congelados se añade la válvula de compensación.

6

Regulación, alarma y registro. Sonda bien situada, parámetros anotados, alarma que avise fuera del horario del negocio y registro de temperaturas. Enterarse el lunes de que subió el sábado es tarde.

La ubicación de la condensadora decide el consumo de los próximos diez años.

Antes de montar se estudian el sitio, la orientación y por dónde entra y sale el aire.

Mantenimiento

Un calendario pensado para el polvo de aquí

El mantenimiento del frío comercial no es una revisión anual de compromiso, sino tareas con periodicidades distintas, y aquí varias hay que apretarlas. La limpieza del condensador es la que más se aleja del manual: el fabricante no cuenta con jable ni calima.

La segunda tarea infravalorada es contrastar la sonda con un termómetro de referencia: un regulador que muestra dos grados menos de los reales no da ningún aviso y deja el género fuera de rango durante meses. La tercera, el apriete de las conexiones eléctricas: vibración más ambiente salino son bornes que calientan y contactores que se queman en el peor momento.

Equipo trabajando en la cocina de un restaurante bajo luz cálida
Peinar y lavar la batería, no solo soplarla: la costra de polvo y grasa no sale con aire a presión.
Tareas y periodicidad recomendada en la provincia de Las Palmas. Orientativo.
Tarea Cada cuánto Por qué aquí cambia
Lavado y peinado del condensador Trimestral y tras cada calima fuerte Polvo y arena hacen costra con la grasa
Junta, cierre y cortina de lamas Trimestral Lo que más frío pierde y lo más barato
Prueba completa de desescarche Semestral Con humedad alta el hielo se acumula antes
Contraste de sonda con patrón Semestral Una sonda derivada da lectura falsa, no error
Limpieza de desagüe y bandeja Semestral Evita agua en el suelo y olores
Apriete de bornes y contactores Anual Salitre y vibración aflojan conexiones
Control de fugas del circuito Según la carga del equipo Lo marca la normativa de gases fluorados
Presiones, recalentamiento y aceite Anual Detecta pérdidas lentas antes del fallo

Un detalle que evita discusiones: pide que cada visita deje por escrito las temperaturas y presiones medidas, no un «revisado, correcto». Esa serie deja ver que un equipo se degrada antes de fallar.

Uso profesional

Hostelería, comercio y complejos de apartamentos

Porciones de tarta de queso en envases dentro de una vitrina refrigerada
En una cocina que no cierra en todo el año, la ventana de intervención es de madrugada y hay que planificarla.

En Maspalomas, Playa del Inglés, Mogán, Puerto del Carmen, Costa Teguise, Playa Blanca, Corralejo o Morro Jable hay cocinas que no paran ni una semana al año. La avería nunca cae en buen momento, y el trabajo de fondo —cambiar una puerta, sustituir una condensadora— va de madrugada o entre servicios.

Cambia también el orden de prioridades. En una vivienda se repara y punto. En un negocio de alimentación lo primero es poner el género a salvo: pasarlo a otra cámara o a un equipo de apoyo, y solo después atacar la reparación con calma.

Y una tercera diferencia: en uso colectivo, el registro de temperaturas forma parte del servicio. Una cámara que enfría pero no deja constancia es media cámara para un obrador.

Si tu cocina no cierra, la reparación se planifica; no se improvisa.

Se acuerdan franja horaria, plan para el género y apoyo provisional si la parada va a ser larga.

La respuesta honesta

Cuándo no compensa reparar

Casi todo en una cámara se repara, porque está hecha de piezas sustituibles. Pero hay situaciones en las que insistir sale caro y no arregla el fondo. Lo honesto es decirlo en la primera visita.

  • Panel con el aislamiento mojado. Se detecta por manchas, chapa abombada o escarcha en la cara exterior. Una espuma empapada ya no aísla y no se seca: ese panel hay que sustituirlo, y si son varios, la cámara.
  • Suelo corroído o cedido. Con corrosión pasante o el aislante hundido por el paso de transpaletas, cualquier reparación local es un parche que vuelve a abrirse.
  • Compresor quemado con circuito contaminado. Un quemado eléctrico deja ácido en todo el circuito. Se limpia con filtros antiácido, pero en un equipo veterano el riesgo de repetir es alto y sale mejor la unidad completa.
  • Refrigerantes fuera de uso. Si el equipo trabaja con un gas que ya no puede reponerse, cada fuga es un callejón sin salida: hay que reconvertir el circuito o sustituir la máquina.
  • Fugas repetidas en batería corroída. Cuando el salitre ha comido el intercambiador, se repara un punto y aparece otro a los dos meses. Sustituirlo es lo único que corta la serie.
  • Marco y puerta deformados. Si el hueco ha perdido la escuadra, ninguna junta nueva va a sellar. Hay que rehacer el marco, y conviene aprovechar para mejorar la puerta.

Mejor renunciar a una reparación que hacerte pagar una que no aguanta el verano.

Cuando la sustitución es la salida razonable, el técnico te lo dice y explica por qué.

Errores frecuentes

Siete costumbres que acortan la vida de una cámara

  • Bajar la consigna para que enfríe antes. No enfría antes: el compresor trabaja más horas y el evaporador acumula hielo. La velocidad de bajada depende de la potencia y del aire, no del display.
  • Soplar el condensador y darlo por limpio. El aire mueve el polvo suelto y compacta el resto al fondo de la batería. Aquí hace falta lavado con producto específico y peinado de aletas.
  • Meter género caliente recién cocinado. Introduce una carga térmica enorme y un vapor que acaba convertido en hielo sobre el evaporador. Para eso está el abatimiento previo.
  • Tapar la aspiración del evaporador con cajas. El error más repetido en almacenes pequeños. Sin circulación hay zonas frías y templadas, y la sonda solo ve una.
  • Dejar la puerta abierta durante la carga. En un almacén del sur, cada minuto mete aire caliente y húmedo que luego hay que sacar en forma de hielo. La cortina de lamas existe para eso.
  • Recargar gas cada temporada sin buscar la fuga. Si hay que reponer, hay un agujero. Recargar aplaza el problema y no es aceptable con la normativa de gases fluorados en la mano.
  • Ignorar el ruido nuevo. Un zumbido distinto o un ventilador que roza son avisos con semanas de margen. A tiempo son una pieza pequeña; ignorados, una parada.

Ventajas

Cómo se trabaja el frío comercial

  • Diagnóstico con datos. Se miden temperaturas, presiones y consumo antes de proponer nada, y esos números quedan en el parte.
  • Mano de obra y material, en líneas separadas. El presupuesto distingue siempre qué parte es tiempo de técnico y qué parte es pieza o refrigerante, con la referencia de cada componente, para que veas dónde está el peso real del importe.
  • Prioridad al género. Al llegar, el técnico valora si la temperatura interior aguanta o si hay que mover la mercancía, antes de empezar a desmontar.
  • Cobertura en las tres islas. Trabajamos en Gran Canaria, Lanzarote y Fuerteventura contando de antemano con los plazos de recambio entre islas.
  • Refrigerantes en regla. Quien abra un circuito debe acreditar la certificación de gases fluorados y llevar equipo de recuperación. Pídelo siempre, sea quien sea el técnico.
  • Franja horaria pactada. Si el local no puede parar en servicio, se acuerda la intervención de madrugada o entre turnos y se cumple.

Un parte con mediciones vale más que diez visitas sin papeles.

Con la serie de datos de tu equipo se ve venir la avería con meses de antelación.

Por qué elegirnos

Tres razones concretas

Aquí el enemigo está fuera

Un técnico recién llegado busca la avería dentro del circuito. Aquí la respuesta suele estar en el condensador, en la batería corroída o en una puerta que no cierra. Empezar por ahí evita abrir un circuito que no hacía falta.

Una planificación que cuenta con el barco

Saber que un recambio puede tardar cambia la forma de trabajar: se identifican modelo y carga desde la primera visita, se propone qué piezas conviene tener en el negocio y, cuando la espera es inevitable, se busca la solución provisional que mantenga el género a salvo.

El límite de cada reparación, por delante

Si una intervención va a aguantar una temporada y no más, el técnico lo avisa antes de hacerla. Hay casos en los que ganar seis meses es justo lo que el negocio necesita, y otros en los que es tirar el dinero.

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Otros trabajos que suelen ir con este

El frío comercial casi nunca viene solo. Estas son las combinaciones que más nos piden en el mismo local.

Cuando la instalación se queda corta —cuadro justo o falta de línea propia—, lo previo es el refuerzo de la instalación en Las Palmas, y hasta resolver eso no tiene sentido montar nada.

Preguntas frecuentes

Dudas que nos plantean cada semana

La cámara sube de temperatura de madrugada y por la mañana está bien. ¿Qué pasa?

Ese patrón apunta al desescarche. Si el ciclo no termina porque la resistencia está abierta o la sonda del evaporador no responde, el equipo lo prolonga por tiempo y la cámara sube durante ese rato. Como después recupera, por la mañana parece normal. La pista la da el registro: si los picos coinciden con las horas de desescarche programadas, ya se sabe dónde mirar.

¿Cada cuánto hay que limpiar el condensador en las islas?

Bastante más a menudo de lo que indica el manual, pensado para ambientes sin arena en suspensión. Como criterio: revisión trimestral, limpieza cuando la batería no deje pasar la luz entre aletas y una pasada extra tras cada calima fuerte. En cocinas con mucha fritura y en el litoral de Lanzarote y Fuerteventura, más todavía. Siempre con producto específico y peinado de aletas.

¿Qué debo exigir a quien manipula el gas de mi cámara?

Que acredite el certificado personal de manipulación de gases fluorados correspondiente al tipo de equipo, y que la empresa tenga los medios de recuperación exigidos. También que te entregue documentación: cantidad y tipo de refrigerante recuperado y cargado, y resultado del control de fugas. No aceptes que se vacíe un circuito a la atmósfera bajo ningún concepto.

Se me llena el evaporador de hielo cada pocos días. ¿Es normal?

No. Escarcha fina y uniforme sí; un bloque que tapa las aletas, no. Las causas son dos familias: el desescarche no funciona bien —resistencias, sonda, programación, contactor— o entra demasiada humedad, por junta vencida, cortina rota, puerta abierta durante la carga o género caliente. Antes de llamar, haz la prueba del papel y mira la cortina de lamas.

¿Compensa reparar una cámara que ya tiene muchos años?

Con frecuencia sí, porque está hecha de componentes independientes que se sustituyen uno a uno. Un equipo veterano con panel sano, puerta ajustada y buen mantenimiento puede seguir muchos años. Cambia el cálculo cuando el aislamiento está mojado, el suelo corroído, la batería comida por el salitre o el refrigerante ya no puede reponerse. Entonces se pone por escrito insistir frente a sustituir.

¿Puedo seguir usando la cámara mientras espero al técnico?

Depende de la temperatura que marque y de lo que guardes. Si la lectura sigue en rango, sí, abriendo lo mínimo imprescindible. Si ha subido, lo prudente es trasladar el género y no volver a cargarla hasta comprobarla. Una recomendación que ahorra disgustos: mide con un termómetro independiente en el centro, porque si falla la sonda el display cuenta otra cosa.

¿Trabajáis también en Lanzarote y Fuerteventura?

Sí, la cobertura es de toda la provincia. Lo que cambia respecto a Gran Canaria es la planificación del recambio: ciertas piezas no están en almacén local y hay que contar con el transporte entre islas. Por eso, en equipos críticos proponemos identificar de antemano modelo, carga y refrigerante, y dejar en el negocio las piezas de desgaste.

¿Necesito alarma y registro de temperatura?

Si guardas alimentos para venta o para servicio, el registro forma parte del sistema de autocontrol del establecimiento y te lo van a pedir. La alarma no es obligatoria en todos los casos, pero es lo que evita la pérdida completa: avisa fuera del horario del negocio, que es cuando ocurren los fallos que arruinan una cámara llena.

¿Se puede cambiar solo la puerta o hay que rehacer la cámara?

Se puede cambiar solo la puerta siempre que el hueco conserve la escuadra y los paneles del contorno estén sanos. Se sustituyen hoja, marco y herrajes, y en congelados también la resistencia perimetral y la válvula de compensación. Si el marco está deformado, la reparación no sella por muy nueva que sea la junta y hay que rehacer el paño.

El display marca bien y el género se estropea igual. ¿Cómo puede ser?

Porque el display muestra lo que ve una sonda, en un punto concreto. Si está pegada al evaporador, junto a la puerta o tapada por cajas, su lectura no representa la cámara. También ocurre con sondas envejecidas que derivan unos grados sin dar error. Y un ventilador de evaporador parado deja zonas sin circulación, con diferencias reales entre estantes.

Precios orientativos

Qué cuesta cada intervención en frío comercial

La horquilla de esta tabla es ancha a propósito, y conviene explicar por qué. En frío comercial la misma tarea puede costar el doble según la potencia, el refrigerante, la altura de la unidad, si hay que recuperar gas antes de abrir y si se trabaja de día o de madrugada. Estrecharla sería fingir una precisión que no existe.

Horquillas orientativas de mercado para cámaras frigoríficas en la provincia de Las Palmas. Sin IGIC.
Intervención Horquilla Qué mueve la cifra
Desplazamiento y diagnóstico con mediciones 60 – 110 € Isla, zona y horario
Lavado y peinado del condensador 90 – 190 € Tamaño de la batería y acceso
Sustitución de junta de puerta 120 – 330 € Perímetro y perfil
Ajuste o cambio de cierre y bisagras 80 – 210 € Herraje y estado del marco
Resistencia de desescarche 110 – 280 € Número de resistencias y desmontaje
Sonda y ajuste de parámetros 70 – 160 € Recorrido del cable
Regulador electrónico completo 150 – 380 € Gama y reprogramación
Ventilador parado en evaporador o condensador 110 – 320 € Diámetro, potencia y ubicación
Localización de fuga, reparación y recarga 200 – 650 € El refrigerante es lo que más varía
Filtro deshidratador y deshidratación 130 – 300 € Volumen del circuito
Sustitución de compresor 500 – 3.200 € Hermético pequeño o semihermético
Unidad condensadora completa 1.400 – 4.800 € Potencia y trabajo de tuberías
Visita de mantenimiento programado 90 – 210 € Número de equipos y periodicidad

Cifras de mercado a título informativo, sin IGIC. No constituyen oferta ni presupuesto: el importe real depende del equipo, de su ubicación y del alcance acordado. En madrugada, festivo o zonas alejadas de los núcleos principales, la cifra sube a la parte alta.

Quién hace el trabajo. Prime Services, marca de Rapid Services Enterprise, S.L., recibe tu aviso y lo asigna a un profesional colaborador de la zona, con seguro de responsabilidad civil y las habilitaciones de su oficio. El profesional te presupuesta antes de empezar, hace el trabajo, te lo factura y responde de su garantía.

Dinos qué equipo tienes y qué está haciendo, y te situamos en la horquilla que te toca.

Con la placa de características y una descripción del síntoma se afina mucho antes de pisar el local.

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