Gran Canaria, Lanzarote y Fuerteventura · Desinsectación y desratización

Control de plagas en Las Palmas: desinsectación, desratización y termitas

Una cucaracha grande junto al sumidero de madrugada, un ruido de carreras sobre la escayola siempre a la misma hora, unas picaduras alineadas en el brazo de un huésped, un montoncito de polvo fino bajo el marco de una puerta. Cada señal apunta a una especie distinta y a un tratamiento distinto. Te asignamos un técnico de control de plagas en Las Palmas para vivienda, comunidad, local y alojamiento turístico, en las tres islas.

Varias cucarachas muertas esparcidas sobre una superficie blanca
La inspección manda: sin identificar la especie y su ruta de entrada, cualquier producto que se aplique es un tiro al aire.

Cómo se trabaja esto

Un tratamiento serio empieza con una linterna, no con el pulverizador

Matar lo que se ve y cortar el ciclo son dos trabajos distintos. Lo primero lo consigue cualquier aerosol de supermercado y dura una semana. Lo segundo exige saber qué especie es, dónde se refugia, por dónde entra y de qué come: el producto y la forma de aplicarlo cambian según la respuesta.

Una plaga instalada casi nunca es un accidente: es la consecuencia de una condición física del edificio. Un sifón seco, una junta de gres abierta, una fuga que mantiene húmedo un rincón, cartón almacenado contra la pared. Si esa condición sigue ahí, el tratamiento se convierte en una suscripción. Por eso el informe incluye siempre la parte incómoda: qué hay que arreglar para que lo aplicado sirva de algo.

Y hay un factor que aquí cambia el planteamiento entero: la temperatura no baja lo suficiente como para frenar el ciclo en ningún momento del año. Un foco que se deja «a ver si pasa el invierno» llega a marzo más grande de lo que era en octubre.

Cucaracha rubia alimentándose de cristales de azúcar vista muy de cerca
El gel se coloca en puntos de paso y refugio. Fumigar la misma cocina dispersaría la colonia y anularía el cebo.

¿No sabes con qué estás lidiando?

Descríbenos qué has visto, a qué hora y en qué punto. Con eso se acota la especie por adelantado y el técnico llega sabiendo qué buscar y qué llevar.

Identificación

Qué has visto, a qué apunta y qué conviene hacer antes de que llegue el técnico

Esta tabla resume las señales con las que nos avisan. No sustituye a una inspección, pero evita dos errores caros: confundir un daño antiguo con actividad viva y destruir por las prisas la pista que el técnico necesita.

Señales más frecuentes en avisos de vivienda, comunidad y local en la provincia de Las Palmas.
Lo que ves o escuchas A qué apunta Qué hacer ya
Cucaracha grande, marrón rojiza, de noche cerca del sumidero o del inodoro Cucaracha americana, que sube desde la red de saneamiento Comprobar que el sifón del bote tiene agua y taparlo por la noche
Cucarachas pequeñas y claras dentro de los muebles de cocina Prioritario Cucaracha rubia ya instalada; suele entrar en una caja o un palé No usar aerosol: dispersa la colonia y arruina el tratamiento con gel
Excrementos negros con forma de grano de arroz en la encimera o el altillo Ratón doméstico circulando por el mueble alto Retirar con guantes y pasar la comida a recipientes rígidos
Carreras y arrastres sobre el falso techo, siempre a la misma hora Rata negra, que trepa y anida en alto Mirar si hay palmera, buganvilla o cable tocando la cubierta
Polvo fino como arena en montoncitos bajo un marco o una viga Prioritario Termita de madera seca: esos gránulos son sus deyecciones Recogerlo en una bolsa y limpiar; no barrer el orificio
Cordones de barro pegados a un muro, un pilar o un zócalo Termita subterránea buscando madera desde el terreno No romper la galería: se pierde la dirección del recorrido
Picaduras en fila de tres o cuatro y puntos oscuros en la costura del colchón Prioritario Chinche de cama No cambiar de habitación con la ropa ni con la maleta
Mosquitos dentro al atardecer con las ventanas cerradas Criadero de agua quieta muy cerca: maceta, arqueta, cubo, lona Vaciar y voltear todo recipiente con agua del patio o la azotea
Guano, plumón y sumideros cegados en la azotea Colonia de palomas asentada, con los ácaros que la acompañan No limpiar sin protección respiratoria ni con manguera
Pececillos plateados entre libros, toallas o cerca de la ducha Lepisma; señal de humedad mantenida, típica del norte de Gran Canaria Buscar la condensación o la fuga, no perseguir al insecto

Una foto vale más que tres párrafos.

Con una imagen del insecto, del excremento o del daño en la madera se identifica la especie casi siempre, y eso decide si hace falta una visita.

Dónde se sostiene el problema

Los seis puntos que explican casi todas las plagas de un edificio de aquí

El parque construido de la provincia tiene mucha vivienda de los sesenta y setenta en la capital y mucho complejo de los setenta y ochenta en el litoral turístico. Esa edad se nota en detalles que son, casi siempre, la causa real del aviso.

La arqueta y el bajante antiguos

Tapas partidas, arquetas sin sifón, juntas de gres abiertas. Es la puerta más ancha del edificio: por ahí sube la cucaracha americana desde la red y por ahí entra la rata parda. Se mira poco porque está en el patio o en el garaje.

El patinillo de instalaciones

El hueco vertical de bajantes, ventilación y contadores comunica todas las viviendas del portal. Si los pasamuros no están sellados, tratar un piso solo empuja los insectos al de al lado. Sellar los pasos rinde más que repetir la aplicación.

La palmera pegada a la cubierta

La rata negra sube por el tronco, anida entre las hojas secas de la corona y salta al pretil. Limpiar la corona y separar la vegetación del edificio corta la ruta mejor que ningún cebo.

El falso techo de la cocina

Cálido, oscuro, con la condensación del extractor y sin abrirse en años. Refugio preferido de la cucaracha rubia y de los ratones. Cuando una cocina se reinfesta cada pocos meses, casi siempre hay que abrirlo.

El almacén y el muelle de descarga

La mercancía llega en cartón y palés que han pasado por barco, puerto y almacén. La caja es el vehículo. Un control de recepción —desembalar fuera, no acumular cartón— evita más plagas que la mejor aplicación.

La azotea con guano

El nido de paloma trae ácaros y una capa de excremento que ciega los sumideros. Cuando descarga una tormenta, el agua entra por donde no debe y aparecen humedades que nadie relaciona con las aves.

Condiciones de la provincia

Por qué una plaga se comporta distinto en Gran Canaria, Lanzarote y Fuerteventura

Un protocolo copiado de un manual peninsular falla aquí por motivos concretos: cambian el calendario, el producto y hasta la hora a la que se puede trabajar.

No hay invierno que ayude

La suavidad térmica que hace agradable vivir aquí es lo que impide que el ciclo se detenga. Cucaracha, hormiga y mosquito no tienen parón, así que el control deja de ser un aviso suelto y pasa a ser un calendario. En el sur de Gran Canaria y en las islas orientales esa presión es todavía más continua que en el norte.

El alisio y el jable mandan en el exterior

Con el alisio soplando de forma constante, pulverizar un perímetro o una fachada es tirar producto: la deriva se lo lleva. Se trabaja a primera hora, cuando el viento afloja, o se cambia a gel y cebo protegido. En Lanzarote y Fuerteventura la arena en suspensión degrada los cebos exteriores antes de lo previsto, así que los portacebos hay que anclarlos y revisarlos más a menudo.

La rotación turística mueve las chinches

En Playa del Inglés, Mogán, Puerto del Carmen, Costa Teguise, Corralejo o Morro Jable el ocupante cambia cada pocos días y con él cambia el equipaje. La chinche de cama no llega por suciedad: llega en una maleta. Un aviso en un apartamento no es una molestia doméstica: es una unidad fuera de servicio con alguien esperando entrar.

Dos climas dentro de la misma isla

El norte de Gran Canaria —la capital, Arucas, Teror, Firgas, Gáldar— es húmedo y nublado: lepisma, moho y madera con más riesgo. El sur —Maspalomas, San Bartolomé de Tirajana, Mogán— es seco y muy soleado: más hormiga, más mosca y más mosquito alrededor de los puntos de agua permanente. Dos catálogos de plaga distintos en la misma isla.

Un plan pensado para esta provincia, no traducido de otra.

El técnico ajusta frecuencia, formato de cebo y hora de aplicación a la exposición real del inmueble: barlovento o sotavento, norte o sur, planta baja o azotea.

Antes de llamar a nadie

Siete comprobaciones que puedes hacer tú y que acortan el diagnóstico

Tabla de madera con los orificios que dejan los insectos xilófagos al salir
En carpintería antigua, el golpe de nudillo distingue en un segundo la pieza sana de la que ya está vaciada por dentro.
  1. Mira de noche, no de día. Casi todo lo que busca un técnico de plagas tiene hábitos nocturnos. Entra a oscuras en la cocina, enciende de golpe y observa el zócalo y la junta del fregadero. Esos cinco segundos valen más que una hora de inspección diurna.
  2. Espolvorea harina o talco. Una película fina en el umbral del bajo fregadero, junto a la lavadora y en la despensa. Por la mañana las huellas dicen si hay paso, en qué dirección y de qué tamaño.
  3. Comprueba los sifones. Un sifón seco —habitual en un baño de invitados o en un apartamento cerrado varias semanas— es una autopista abierta desde el saneamiento. Echar agua una vez por semana cierra esa puerta gratis.
  4. Guarda el serrín, no lo barras. Recógelo en una bolsa y limpia la zona. Si en dos o tres días vuelve a aparecer, hay actividad viva y ya se sabe dónde. Si no vuelve, era daño antiguo.
  5. Golpea la madera con los nudillos. El sonido hueco donde debería haber pieza maciza indica galería interna. En la carpintería antigua de Vegueta, Triana, Teguise o Betancuria es un hallazgo frecuente.
  6. Repasa la costura del colchón con luz rasante. La primera evidencia de chinche no es el insecto, son los puntos oscuros de la costura. Mira también detrás del cabecero y en la unión del somier.
  7. Da una vuelta al patio y a la azotea. Platos de maceta, un cubo, una lona plegada, la arqueta de riego, la tapa del aljibe mal encajada. Cualquier lámina de agua quieta durante días es un criadero.

Si has hecho la prueba de la harina, ya tienes medio diagnóstico.

Cuéntanos qué huellas aparecieron y dónde. Con ese dato se decide si el trabajo es un cebado puntual o hay que abrir un falso techo.

Criterios de contratación

Qué exigir a una empresa de control de plagas antes de que aplique nada

Aquí se manejan productos autorizados con condiciones de uso, y hay documentación que tienes derecho a recibir. Estos siete puntos conviene comprobarlos sea quien sea la empresa que contrates.

  1. Inscripción en el registro oficial de establecimientos y servicios biocidas. Toda empresa que aplique biocidas de uso profesional debe estar inscrita en el registro de la comunidad autónoma. Pide el dato y contrástalo.
  2. Carné de aplicador del técnico que entra en tu casa. Que la empresa esté inscrita no basta: quien aplica tiene que acreditar la formación del nivel que corresponda.
  3. Informe de inspección por escrito antes de aplicar. Con la especie identificada, los puntos de actividad y las medidas correctoras del inmueble. Si nadie ha mirado nada y ya hay precio cerrado, algo va mal.
  4. Nombre y número de registro del producto utilizado. Cada biocida autorizado lo tiene. Tienes derecho a saber qué se ha aplicado y a que te faciliten su ficha de datos de seguridad.
  5. Plazo de seguridad y condiciones de reentrada. Cuánto hay que estar fuera, qué se retira antes, qué se limpia después. Por escrito y antes, no al terminar.
  6. Croquis con los puntos de control numerados. En desratización es imprescindible: sin él no hay forma de saber qué estación ha tenido consumo entre una visita y la siguiente.
  7. Parte de tratamiento firmado y fecha de la próxima revisión. Es lo que te pedirán en una inspección sanitaria si tienes actividad, y lo que demuestra qué se hizo, con qué y cuándo.

Pide esa documentación antes de contratar, no después.

Mejor ver el plan y el informe con tiempo que descubrir a mitad de trabajo que faltaba algo.

Proceso de trabajo

De la primera visita al cierre del expediente

Un tratamiento bien planteado tiene cuatro fases y solo una consiste en aplicar producto. Las otras tres deciden si el problema vuelve.

El seguimiento no es un extra comercial: en desratización es la única forma de saber si hay consumo, en qué estación y hacia dónde se mueve la población. Y en el exterior de esta provincia importa el doble, porque el cebo no envejece igual expuesto al alisio y a la arena que dentro de un garaje.

Estación portacebos anclada para la desratización de un edificio en Las Palmas
Estación cerrada con llave y anclada al suelo: con alisio constante, un portacebos suelto acaba volcado o desplazado.
1

Inspección e identificación

Recorrido con linterna por refugios, pasos, arquetas, falsos techos y perímetro. Se determina la especie, la extensión y la ruta, y se levanta el croquis de puntos.

2

Corrección del entorno

Sellado de pasamuros, reposición de sifones, retirada de cartón, poda de la vegetación que toca el edificio. Sin esto, lo aplicado dura lo que dura el producto.

3

Aplicación dirigida

Gel, cebo en estación cerrada, inyección en madera o pulverización de zócalos, según especie. El formato y la hora se eligen según el viento y la ocupación del inmueble.

4

Revisión y cierre

Segunda visita para comprobar consumo y actividad, reposición donde haga falta y parte firmado. Si no hay actividad se cierra; si la hay, se busca el foco que se escapó.

Hostelería, comunidades y alquiler vacacional

Cuando la plaga no es una molestia, sino una unidad fuera de servicio

Primer plano de un ratón pequeño con los bigotes visibles sobre hormigón rugoso
En cocina profesional, los focos suelen estar bajo la maquinaria fija y en el paso de instalaciones, no en la zona que se ve.

Un establecimiento con manipulación de alimentos necesita un plan de control de plagas documentado como prerrequisito de su autocontrol. No es papeleo: es lo que se revisa en una inspección. Incluye croquis de puntos, registro de revisiones, fichas de producto e histórico de actuaciones.

En el alojamiento vacacional del sur de Gran Canaria y del litoral de las islas orientales la lógica es otra. La rotación semanal obliga a que el tratamiento encaje entre una salida y una entrada, con un plazo de reentrada que no puede solaparse con la llegada del huésped. Por eso se trabaja con formatos de baja permanencia y horario de mañana, y por eso una revisión del dormitorio en cada cambio de ocupante ahorra más noches perdidas que cualquier intervención posterior.

Complejos, comunidades y locales: el plan se hace a medida del inmueble.

El técnico se adapta al calendario de ocupación y a los turnos de cocina, y entrega la documentación lista para una inspección.

Lo que sale caro

Seis errores que multiplican el trabajo y el gasto

  • Vaciar un aerosol antes de llamar. Dispersa la colonia por la vivienda y deja las superficies repelentes: el gel que se coloque después pierde atractivo durante semanas.
  • Tratar solo tu piso en un edificio. Sin mirar el bajo, el patinillo y las arquetas comunes, la reinfestación es cuestión de semanas y el gasto se repite entero.
  • Poner rodenticida suelto sin estación cerrada. Es un riesgo evitable para niños, mascotas y fauna, y además impide medir el consumo, que es el dato que dice si funciona.
  • Colocar el portacebos exterior y olvidarlo. Con alisio constante y arena en suspensión, un cebo sin revisar deja de servir mucho antes de lo que promete el envase.
  • Contratar un «tratamiento integral» por teléfono. Sin que nadie haya visto el inmueble, ese paquete es una lista genérica que casi nunca coincide con lo que hace falta.
  • Deshacer la maleta encima de la cama al volver de viaje. Es la vía de entrada más común de la chinche en una vivienda, y se evita revisando el equipaje fuera del dormitorio.

Si ya has probado por tu cuenta, dilo.

Saber qué producto se usó y hace cuánto cambia el plan: en algunos casos hay que esperar a que la superficie deje de repeler antes de cebar.

Ventajas

Qué ganas trabajando con nosotros

  • Identificación antes que producto. Ningún tratamiento se decide por teléfono: primero la especie y la ruta, porque de eso depende lo demás.
  • Un solo interlocutor para todo lo que la plaga acaba tocando. Sellar un pasamuros, rehacer una arqueta, sustituir una pieza de madera vaciada o limpiar una azotea son oficios distintos que aquí no coordinas tú.
  • El mismo protocolo en Gran Canaria, Lanzarote y Fuerteventura. Cambia la plaga dominante según la isla y la altitud, no la forma de documentar el tratamiento.
  • Documentación entregada, no prometida. Informe, croquis, producto identificado y parte firmado, en el formato que después te van a pedir.
  • Aplicación compatible con el uso del inmueble. Turnos de cocina, cambios de ocupante y plazos de reentrada se planifican antes, no el día de la visita.
  • Transparencia sobre lo que no hace falta hacer. Buena parte de lo que se factura en este sector sobra: fumigar un piso cuando el foco está en un mueble, firmar un contrato anual cuando bastaba una actuación y sellar dos huecos, tratar un jardín cuando el criadero era un plato de maceta. Si tu caso no necesita un plan continuado, se te dice aunque eso reduzca la factura.

Por qué nosotros

Tres razones concretas, sin adornos

Se mira antes de aplicar, siempre

La inspección no es el trámite previo a la venta: es el trabajo. De ella salen la especie, el mapa de puntos y la lista de correcciones. Cuando esa parte se hace bien, el tratamiento suele ser más corto y más barato de lo que el cliente esperaba.

Detrás hay todos los oficios que el problema arrastra

Una plaga rara vez se resuelve solo con biocida. Casi siempre hay una fuga, una junta abierta, una pieza de madera perdida o una zona verde pegada al edificio. Resolver también eso es la diferencia entre cerrar el caso y repetirlo.

El mismo criterio en las tres islas

Cambian la logística, la exposición al viento y el catálogo de especies, pero no el método ni la documentación. Un complejo en Costa Teguise y una vivienda en Tafira reciben el mismo informe.

Cuéntanos el caso y te orientamos sobre qué hacer.

Si por lo que nos describes basta con una medida que puedes tomar tú mismo, te lo diremos igual.

Servicios relacionados

Lo que suele hacer falta antes o después de un tratamiento

Casi ningún aviso de plagas se resuelve solo con la aplicación. Estas son las intervenciones que más veces lo acompañan:

  • Si la evacuación no traga: cuando el foco está en la red y no en la cocina, hace falta una empresa de desatascos en Las Palmas que saque la obstrucción y deje la arqueta registrable.
  • Dejarlo limpio después: tras retirar nidos, guano o restos de una infestación, conviene una limpieza tras la reparación en Las Palmas con desinfección de superficies.
  • La zona verde: separar la vegetación del edificio y limpiar la corona seca de las palmeras es trabajo de poda y desbroce en Las Palmas, y corta la ruta de la rata negra hacia la cubierta.
  • Madera, hueco y ajuste: cuando la termita ha dejado una pieza sin sección resistente, hay que sustituirla, y eso ya es carpintería de madera en Las Palmas, no tratamiento.
  • Si la obra es mayor: sellar patinillos, rehacer arquetas y cerrar los pasos de instalaciones de todo un portal entra dentro de una obra completa en Las Palmas.
  • Cuando el agua es el problema: una fuga sostenida alimenta a cualquier plaga, y a veces la solución de fondo pasa por la sustitución de tuberías en Las Palmas.

Si prefieres ver el conjunto antes de decidir por dónde empezar, aquí tienes todo lo que hacemos en Prime Services.

Preguntas frecuentes

Dudas que nos plantean casi todos los clientes

¿Cuánto tarda en notarse un tratamiento contra cucarachas?

Con gel, la mortalidad empieza en horas, pero la caída visible tarda entre una y dos semanas: el principio activo se transmite dentro de la colonia y hay que esperar a que salgan las ninfas refugiadas. Si a los quince días sigue habiendo actividad en los mismos puntos, no suele ser fallo del producto: queda un foco sin localizar o una entrada abierta.

¿Hay que salir de casa durante la aplicación?

Depende del formato. Un tratamiento con gel y cebo en puntos concretos permite seguir en la vivienda casi siempre, retirando alimentos y utensilios de la zona. Una pulverización o una nebulización sí exige desalojar durante el plazo de seguridad de la ficha del producto y ventilar. Ese plazo debe dártelo el técnico por escrito antes de empezar.

¿Cómo compruebo que la empresa está habilitada para aplicar biocidas?

Pregunta por la inscripción de la empresa en el registro oficial de establecimientos y servicios biocidas de la comunidad autónoma, y por el carné de aplicador del técnico que va a entrar. Son datos que cualquier empresa seria facilita y que se pueden contrastar. Desconfía de quien cierra precio por teléfono, no quiere identificarse y no ofrece parte de tratamiento al acabar.

¿Por qué vuelven las cucarachas si ya me trataron el piso?

Casi siempre por una de tres razones. Que el foco no estuviera dentro sino en la red de saneamiento o en el patinillo, y tu cocina solo fuese la salida. Que el vecino o el local de abajo no haya tratado y la colonia se desplace. O que siga habiendo un sifón seco o un paso de instalaciones sin sellar. Aplicar sin cerrar accesos es un parche caro.

¿Las chinches de cama aparecen por falta de limpieza?

No. Las chinches viajan en equipaje, ropa y mobiliario de segunda mano, y se instalan igual en una habitación impecable que en una descuidada. Por eso son recurrentes en zonas de alta rotación como Playa del Inglés, Puerto del Carmen o Corralejo. Lo que sí influye es la reacción: mover el colchón a otro cuarto o dormir en el sofá extiende la infestación por la casa.

¿Se puede tratar la termita sin levantar el suelo?

En bastantes casos sí. La termita de madera seca se trata por inyección en los orificios activos de la propia pieza. La subterránea admite cebo perimetral o barrera química con taladros puntuales, mucho menos invasivos que un levantado general. Levantar solo se plantea si hay que sustituir un elemento estructural sin sección resistente, y eso ya no es tratamiento: es carpintería u obra.

¿Qué hago si la plaga viene del local de al lado o de zonas comunes?

Documentarlo y llevarlo a la comunidad. Si el origen está en arquetas, patinillos, cuarto de basuras o garaje, el tratamiento tiene que ser conjunto: una intervención aislada solo desplaza el problema al vecino. Un informe con los puntos de actividad señalados es la herramienta más útil en una junta: convierte una queja subjetiva en un hecho comprobable y suele desbloquear la decisión.

¿Cada cuánto conviene revisar un alojamiento turístico o un local de hostelería?

Depende de la actividad y del volumen, pero aquí la frecuencia útil es mayor que la de cualquier manual peninsular, porque no existe una temporada baja biológica que dé tregua. En cocinas con producción diaria, cámara y almacén, la revisión programada rinde mucho más que la urgencia. Y en apartamentos con cambio semanal, mirar el dormitorio entre entradas es lo más rentable.

¿El tratamiento es peligroso para niños, mascotas o para el agua de la piscina?

Los biocidas profesionales se aplican en formatos y dosis pensados para reducir la exposición: gel en puntos inaccesibles, cebo en estaciones cerradas con llave, pulverización dirigida a zócalos y refugios. El riesgo real aparece con el producto suelto comprado por particulares. En el vaso de una piscina o un spa no se aplica nada: los criaderos se controlan en arquetas y rebosaderos.

¿Trabajáis en Lanzarote y Fuerteventura o solo en Gran Canaria?

En las tres islas. Lo que cambia no es el método, sino la logística y el catálogo de plaga: en las orientales pesan más el viento, la arena en suspensión y la rotación turística, y en Gran Canaria hay que distinguir el norte húmedo del sur seco. En Lanzarote conviene además revisar la ordenanza municipal antes de colocar elementos visibles en fachada, por las normas de integración paisajística.

Precios orientativos

Cuánto cuesta un control de plagas en Las Palmas

Esta tabla se lee de arriba abajo, y el orden no es casual. Las dos primeras filas son diagnóstico: lo que cuesta saber a qué te enfrentas. De la tercera a la sexta están las actuaciones de una visita con su revisión, donde cae la mayoría de los avisos domésticos. De la séptima a la undécima se pasa a trabajos sobre estructura o superficie, y ahí la horquilla se abre porque mandan los metros y el acceso. Las dos últimas no son un trabajo suelto sino un régimen: se pagan por visita programada. Leer una fila de abajo como si fuera de arriba es el malentendido más frecuente.

Horquillas orientativas de mercado para control de plagas en la provincia de Las Palmas.
Actuación Horquilla orientativa
Inspección, identificación de especie e informe escrito 45 – 90 €
Inspección con sondeo de madera y lectura de humedad 90 – 180 €
Desinsectación de cucarachas en vivienda, con gel y revisión 90 – 190 €
Tratamiento de hormigas en vivienda, terraza o jardín pequeño 75 – 160 €
Desratización de vivienda con estaciones ancladas y seguimiento 120 – 240 €
Tratamiento larvicida de puntos de agua contra mosquito 90 – 200 €
Chinches de cama, por dormitorio y con dos pasadas 200 – 420 €
Tratamiento de carcoma en carpintería o mobiliario 150 – 450 €
Tratamiento antitermita por inyección en muro o forjado 400 – 1.100 €
Retirada de guano y desinfección de azotea o patio de luces 250 – 700 €
Red o púas antipaloma en balcón o pretil, por metro lineal 25 – 60 €
Plan de control para local u hostelería, por visita programada 60 – 140 €
Contrato de comunidad o complejo, por visita y portal 70 – 160 €

Cifras orientativas de mercado en la provincia de Las Palmas, IGIC no incluido. No constituyen oferta ni presupuesto: el importe real depende de la especie, de la superficie afectada, del acceso y de si el inmueble está ocupado. En Lanzarote y Fuerteventura hay que contar además con el desplazamiento del técnico.

Quién hace el trabajo. Prime Services, marca de Rapid Services Enterprise, S.L., recibe tu aviso y lo asigna a un profesional colaborador de la zona, con seguro de responsabilidad civil y las habilitaciones de su oficio. El profesional te presupuesta antes de empezar, hace el trabajo, te lo factura y responde de su garantía.

El presupuesto sale de la inspección, no de la tabla.

Descríbenos la señal y el tipo de inmueble, y te decimos en qué bloque de esta tabla cae tu caso antes de mover a nadie.

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