Mallorca · cocinas que dejan el butano
Técnico de placas de inducción a domicilio en Mallorca
En muchas casas de pueblo y fincas de la isla la bombona sigue en el rincón de la cocina. El día que se retira para poner inducción, la vivienda enseña lo que había detrás del enchufe: un cuadro de otra época, una línea pensada para una batidora, un contrato ajustado. Si buscas reparación de placas de inducción en Mallorca, recibimos tu aviso, te orientamos y asignamos a un técnico de tu zona, que lee lo que marca la pantalla y te dice si la avería vive en la placa o en lo que la alimenta.

Del butano a la bobina
Lo que cambia en la cocina el día que la bombona sale por la puerta
Con butano, la cocina casi no consumía electricidad: un encendedor, la luz del horno, quizá un reloj. La inducción invierte la cuenta. Es el aparato de la casa que más corriente pide de golpe, a menudo por un cable pensado para otra cosa.
Por eso, cuando una placa nueva da problemas en una casa de pueblo o una finca, conviene repartir la culpa antes de tocar nada. Hay tres piezas que tienen que encajar: el aparato, la línea con su protección en el cuadro y el contrato de luz. Si una queda corta, las otras dos parecen defectuosas.
El técnico asignado se ocupa del aparato: regleta, ventilador, sondas, tarjetas, bobinas, panel y cristal. Si sus lecturas apuntan hacia la pared, las deja anotadas y ese tramo pasa a una empresa instaladora, de la que debes exigir que acredite su habilitación.

¿Piensas dejar el butano y aún no has comprado la placa?
Cuéntanos si es casa de pueblo, finca o piso, y qué más funciona con electricidad en la vivienda: te orientamos sobre qué mirar antes y a quién pedírselo.
Lo que muestra la pantalla
Un síntoma, una sospecha y a quién toca el siguiente paso
Un fallo casi nunca viaja solo: trae una circunstancia que lo delata. La última columna es la que más visitas ahorra, porque separa lo que es del aparato de lo que es de la casa.
| Lo que ves | Lo que suele haber detrás | Siguiente paso |
|---|---|---|
| Pantalla del todo apagada | Automático bajado o tarjeta de alimentación sin vida | Mirar el cuadro; con tensión y sin señal, es del aparato |
| Se para en mitad de un guiso y vuelve al rato | Rejilla del mueble obstruida o ventilador frenado | Aire del hueco y ventilador |
| Salta la protección al poner dos zonas fuertes | Línea justa o puentes de la regleta mal dispuestos | Lecturas en la regleta; si están bien, la línea es del instalador |
| Se queda a oscuras toda la vivienda | Suma de consumos: aire, horno, bomba del pozo, termo | Contrato y hábitos de uso, no la placa |
| Una mitad entera no responde | Módulo de ese lado o puente equivocado | Aparato |
| Una zona ignora el cazo y las demás lo aceptan | Bobina o electrónica de esa zona, si el recipiente es bueno | Aparato |
| Los mandos se disparan con vapor o un paño mojado | Humedad sobre el vidrio o conector flojo | Secar; si persiste, cable del panel |
| Se percibe plástico recalentado cerca de la caja mural | Conexión floja que se calienta | Parar la placa y bajar su protección hasta que la revisen |
| Grieta en el cristal | Golpe, choque térmico o tensión del encastre | No encenderla más |
Un caso que se repite en casas del Pla o de Raiguer: bomba del pozo, un split y un termo que recalienta de noche, y una placa nueva que corta al cocinar. El aparato está sano; lo que no cabe en el contrato es todo a la vez a la hora de la cena.
Fíjate en qué protección cae antes de volver a subirla.
Si baja la de la cocina, mira esa línea y el propio aparato; si baja el general, hay demasiada carga a la vez en toda la casa.
Bajo el vidrio
Seis lugares donde falla el aparato cuando el culpable es él
Con la olla y la instalación descartadas quedan pocas piezas, y cada una deja una firma reconocible. Conocerla evita pagar una tarjeta que funcionaba.
El aire del hueco
Un ventilador enfría la electrónica desde debajo. Si se frena con grasa o el mueble no deja respirar la rejilla, la placa se protege y corta mucho antes de lo esperado.
Los termómetros internos
Unas sondas vigilan el calor de bobinas y tarjetas. Una sonda despegada o sucia da lecturas falsas y provoca paros sin causa aparente, sobre todo en verano.
La tarjeta que manda
El módulo de potencia alimenta las bobinas en alta frecuencia y suele gobernar dos zonas vecinas. Cuando cede se apaga un lado entero, y su precio pesa más que el de cualquier otra pieza.
La bobina
Un espiral de cobre sobre ferritas. Rara vez falla sola, y cuando lo hace suele ser tras un recalentamiento largo. El síntoma es nítido: esa zona no reconoce ningún recipiente.
Cristal y mandos
El panel lee el dedo a través del vidrio. Si responde sin lógica, el primer sospechoso es el conector del cable plano, con humedad o algo de óxido, antes que el panel mismo.
La regleta de entrada
Es donde llega el cable de la pared. Con los puentes en una posición que no corresponde a tu acometida, media placa no arranca o un único borne carga con toda la corriente y se recalienta.
Mallorca, cocina a cocina
Casa de pueblo, posesión, costa y casco: cuatro maneras de llegar a la inducción
La isla no tiene una sola cocina. La placa es la misma, pero cambia lo que cuelga de su línea y lo que la rodea.
La casa de pueblo de piedra
En villas como Sineu o sa Pobla y en los cascos de la Part Forana abundan las cocinas de muros gruesos, con patio trasero y un cuadro que nunca sirvió a una cocina eléctrica. La humedad de la piedra castiga cajas y conexiones, y las calles de un carril obligan a decir dónde se puede dejar el vehículo.
La finca y la posesión
Aquí la línea sale de un cuadro lejano y recorre distancia, con la bomba del pozo, el depósito o la piscina colgando del mismo contrato. Muchas antiguas posesiones son hoy hoteles rurales o segundas residencias: la cocina convive con cargas grandes que conviene sumar antes de estrenarla.
La costa y el apartamento de temporada
En núcleos como Alcúdia, Cala d’Or o Calvià, el aire con sal ataca conectores y tornillería, y muchas viviendas pasan meses cerradas. Al abrir en primavera, la placa se prueba antes de que llegue el primer huésped, con varias zonas a la vez.
El casco y el ensanche de Palma
Fincas estrechas, escaleras sin ascensor, instalaciones ampliadas por capas y calles del centro con acceso restringido a vehículos. Conviene comprobar la calle antes de pedir la visita, y el informe del edificio puede pesar si hay que ampliar algo común.
¿Tu cocina está en un pueblo, una finca o la costa?
Dínoslo al avisar, con el tipo de casa y el acceso: el profesional llega sabiendo si empezar por la conexión o por la electrónica.
La cuenta de la cena
Sumar lo que se enciende a la vez: seis pasos con la factura delante
El contrato no limita cuánto consumes al mes, sino cuánto puede estar funcionando al mismo tiempo. Con la factura y las etiquetas de los aparatos alcanza, y en la isla conviene repetir la suma en dos estaciones, porque el verano y el invierno cargan la casa de forma distinta.
- Busca la potencia de tu contrato en la factura, donde figura como potencia contratada.
- Apunta la potencia máxima de la placa, que consta en la etiqueta de la base y en el manual.
- Enumera lo que suele estar en marcha una cena de verano: aire acondicionado, bomba de riego o del pozo, depuradora de la piscina, horno.
- Haz otra lista para una tarde de invierno, con estufa eléctrica, deshumidificador y termo recalentando.
- Cotéjalas con el contrato. Si una lo rebasa, el corte vendrá del general.
- Cocina con todo lo demás apagado. Si entonces no cae nada, la placa está bien y lo que sobra es simultaneidad.
Hay salidas de distinto alcance. La más económica es escalonar el uso: no dejar la zona grande a fondo mientras el horno se calienta. La siguiente es el limitador del menú de instalación, que llega de fábrica sin tope y reparte solo la potencia que le concedas. La tercera, pedir más potencia, tiene un techo: el que cubra el certificado de tu instalación.
¿La cuenta no sale en verano, o no sale en invierno?
Dinos qué aparatos coinciden con la placa y cuál de los interruptores se dispara: con eso vemos si conviene ajustar el limitador, escalonar el uso o pensar en ampliar.
Si hay que ampliar
Línea, cuadro y certificado: el papel que acompaña a una casa antigua
Sustituir una vitrocerámica por inducción sobre una línea bien calculada es, en la práctica, cambiar un aparato. Deja de serlo si hay que tender un circuito, rehacer el cuadro o subir de la potencia que recoge el certificado en vigor: entonces se modifica la instalación de baja tensión y el asunto ya no es de electrodomésticos.
En una casa de pueblo o una finca con años, ese tramo es el más delicado: cable de sección escasa, empalmes en cajas metidas en un muro húmedo, ninguna línea propia para la cocina. Lo razonable es que lo mire una empresa instaladora, y a ella se le pide ver su habilitación antes de dejarle abrir el cuadro.
Esa empresa emite el certificado de instalación, que todos llaman boletín, y lo presenta ante Industria, en el Govern de les Illes Balears, por el procedimiento que corresponda a tu caso. Con él se pide después la puesta en servicio o el cambio de potencia a la distribuidora. Conserva una copia: te hará falta al vender, alquilar o ampliar de nuevo.
Queda la mitad de la obra que casi nadie recuerda: el gas. Si la casa tenía instalación fija, con tubería o depósito, dejarla sellada o darla de baja compete a una empresa instaladora de gas, que también debe acreditar su habilitación. La bombona suelta vuelve al distribuidor, y una toma abandonada sin cerrar bien es un problema con turno de espera.
¿No sabes si lo tuyo es cambiar de aparato o ampliar?
Describe la cocina de partida y la placa que quieres: te indicamos qué conviene preguntar a la instaladora y qué parte le tocará al técnico de placas.
Antes de avisar
Seis pruebas de cocina y los datos que acortan la visita
Las pruebas descartan lo que no es avería. Los datos permiten que quien venga traiga lo necesario y no tenga que repetir viaje.
- Cambia de recipiente y de zona. Si en otra funciona, el problema es de la primera, no del cazo.
- Desactiva el candado infantil. Se conecta al rozar una tecla mientras limpias; para quitarlo, mantenla pulsada unos segundos.
- Seca el vidrio con la placa fría. Una gota basta para que el panel crea que lo tocas.
- Deja respirar el hueco. Pasa la aspiradora por la rejilla y despeja el cajón que queda pegado a la base.
- Prueba un reinicio. Baja la protección de la placa unos minutos. Si el aviso reaparece en el mismo momento de la cocción, no era un cuelgue.
- Observa qué protección cae. La de la cocina apunta a línea o aparato; la general, a suma de consumos.
Antes de avisar reúne la foto de la etiqueta con modelo y número de serie, el código exacto de la pantalla, qué más estaba encendido y cómo se llega a la casa: camino de finca, calle de un carril en el pueblo o escalera sin ascensor en Palma.

Ollas y códigos
Lo que sobrevive de la batería de gas y lo que la placa intenta decirte
El recipiente que traes de la cocina de butano
La inducción calienta el fondo del recipiente por magnetismo, y eso deja fuera más piezas de las que se espera. La prueba es un imán: si no se pega al fondo, ese cacharro no servirá.
- Cazuelas y greixoneres de barro. No calientan, salvo con un disco adaptador que rinde poco.
- Paelleras y sartenes grandes. Si el fondo es más ancho que la zona o está combado, solo calienta el centro y el aparato lo interpreta mal.
El código que aparece en pantalla
Cada fabricante numera a su manera, así que un mismo código significa cosas distintas según la marca. Lo útil es saber a qué familia pertenece el aviso:
- Avisos de recipiente: no detecta nada o detecta algo inadecuado. Cambia de cazo antes de llamar.
- Avisos de temperatura: la electrónica se protege. Apuntan a ventilación, sonda o mueble sin aire.
- Avisos de tensión o de red: la alimentación llega baja, alta o inestable. Pueden venir de la línea, y ahí manda el cuadro.
- Avisos de comunicación: panel y potencia no se entienden. Suele ser el cable plano, a veces una tarjeta.
Apunta el código tal como sale y en qué momento: el mismo aviso al encender no significa lo mismo que a mitad de una fritura larga.
La decisión
Arreglar, cambiar o esperar a que se resuelva la línea
- Se arregla sin vueltas: puentes mal colocados, regleta quemada, ventilador y disipador con grasa, sondas y cable plano.
- Hay que sacar la cuenta: panel táctil, módulo de potencia o bobina. En una placa de gama media y pocos años suele compensar; en una básica ya veterana, el profesional te pone junto el coste de reparar y el de un aparato equivalente, y decides tú. Pesa también que el repuesto siga a la venta.
- Mejor no: un cristal roto, que llega con marco y se acerca al precio de una placa nueva; dos módulos caídos a la vez; un modelo sin recambio.
- Mientras llega la instaladora: si la línea necesita obra o hay que pedir permiso a la comunidad, una placa sana puede funcionar con el limitador ajustado a lo que admite hoy la casa. Con varias zonas tardará más en hervir, pero no habrá cortes.
¿Dudas entre repararla o cambiarla?
Dinos modelo, tiempo de uso y qué hace exactamente; te orientamos sobre lo que suele compensar en un caso así antes de desmontar nada.
Cuidados
Un año de placa en la isla, de la apertura de temporada a las lluvias de otoño

- Al abrir la casa. En una vivienda cerrada durante meses, se prueba la placa con varias zonas a la vez antes de que llegue nadie.
- En pleno verano. Con el horno de debajo a tope y las zonas grandes encendidas, el calor sube y estrecha el margen de la protección térmica. No conviene encadenar ambos.
- Junto al mar. En Alcúdia, Pollença o Cala d’Or, el aire con sal entra en el mueble. Conviene aspirar la rejilla y mirar los conectores accesibles.
- Tras las lluvias fuertes. Si entró agua en la cocina o en su cuadro, nada se rearma ni se enchufa hasta que lo vea un profesional. Que el cristal esté seco no prueba que lo esté el interior.
- Cercos blancos. El agua llega de orígenes distintos según el pueblo y no conviene suponer cuál es la tuya: unas tiras de dureza en el grifo dicen si es cal o resto de producto.
A evitar
Seis errores al pasar de la bombona a la inducción
- Enchufarla a la toma que queda más cerca. Es lo que acaba ennegreciendo conexiones.
- Reciclar el cable de la cocina anterior. El que servía a un encendedor no tiene sección para una placa de varias zonas.
- Dejar los puentes tal como salen de fábrica. Deben responder a la acometida de tu casa; si no, media placa queda muerta.
- Pedir más potencia sin leer el certificado. Si lo nuevo excede lo que cubre el papel, la gestión se atasca en la distribuidora.
- Cerrar el hueco por completo. Encima de un horno o de un cajón repleto la placa se ahoga. La rejilla que exigía el gas no sustituye a la del aparato.
- Reconectar la protección tras cada salto. Si huele a caliente, insistir remata lo que ya estaba dañado.
En casas de Manacor o Felanitx reformadas por fases suelen coincidir los tres primeros; en las viviendas de fin de semana de Randa o Marratxí, lo más habitual es el puente de fábrica sin tocar.
¿Reconoces alguno de estos casos?
Menciónalo al avisar: si el problema nace de cómo se conectó la placa, el técnico empieza por la regleta y no por las tarjetas.
Ventajas
Lo que te llevas cuando la visita se plantea con las piezas a la vista
Prime Services recibe el aviso, lo ordena y lo asigna; quien mide, repara y factura es el profesional de tu zona. Así se ve una visita bien planteada:
- Saber qué pieza entra y de dónde viene. Puedes pedir que la factura recoja la referencia de cada recambio, tarjeta, ventilador o cristal, y si es original o equivalente. Así reclamas con datos y no con recuerdos.
- Lo urgente, aparte de lo aplazable. Una regleta quemada o un cristal roto se atienden ya; una ampliación de línea puede planificarse. El presupuesto va por escrito antes de empezar y, si al abrir aparece algo nuevo, se para, se enseña y se presupuesta aparte.
- Lecturas anotadas. Si la avería queda de la regleta hacia la pared, las mediciones se dejan por escrito para la empresa instaladora.
- Dos cifras cuando no compensa. Coste de arreglar y de sustituir, con el repuesto confirmado.
Servicios relacionados
Lo que rodea a la placa en una cocina de Mallorca
Con la inducción se cruzan a menudo otros frentes de la misma cocina:
- Todos los aparatos: cuando en la misma cocina también se resienten la lavadora o el frigorífico, las demás familias de aparatos figuran en averías de electrodomésticos en Mallorca.
- Vitrocerámicas: una encimera con resistencias bajo el vidrio, en lugar de bobinas, se diagnostica de otra manera y la ve un técnico de vitrocerámica en Mallorca.
- Hornos: si la placa se detiene justo cuando trabaja el horno de debajo, mira también el horno que no calienta en Mallorca.
- Campanas extractoras: una campana floja deja el vapor graso sobre la placa; si dudas de ella, consulta los extractores de cocina en Mallorca.
- El papel que pide la distribuidora: si la suma de consumos no cuadra y toca ampliar, entiende antes qué implica un boletín para subir potencia en Mallorca.

Para cualquier otro oficio de la casa o del negocio, tienes el índice general de Prime Services, reparaciones y reformas.
Preguntas frecuentes
Dudas habituales sobre placas de inducción en Mallorca
¿Aguanta la instalación de mi casa de pueblo una placa de inducción?
No lo decide la piedra ni la edad de la casa, sino el cable que llega a la cocina. En un mismo pueblo hay viviendas rehabilitadas con instalación nueva y otras donde todo cuelga de una toma vieja. Hace falta un circuito exclusivo, con sección suficiente y su protección en el cuadro. Si no existe, tenderlo corresponde a una empresa instaladora, y debes pedirle que acredite su habilitación.
Vivo en una finca con pozo y bomba: ¿qué sumo a la cuenta?
Todo lo que pueda estar en marcha mientras cocinas: la bomba del pozo, el depósito, la depuradora de la piscina, el aire y el termo. Las fincas suelen tener líneas largas y contratos justos, así que la suma pesa más que el aparato. Anota también lo que arranca por su cuenta, como un riego con temporizador: es lo que más sorprende con la placa a fondo.
¿Cuándo hay que registrar algo ante Industria para pasar a inducción?
Cuando el cambio modifica la instalación: un circuito nuevo, un cuadro distinto o más potencia de la que cubre el certificado vigente. Si la placa ocupa el lugar de otra que ya tenía su línea bien calculada, basta con cambiar de aparato. El certificado y su registro los tramita la empresa instaladora, a la que puedes pedir que acredite su habilitación cuando quieras.
¿Qué hago con la bombona y la toma de gas?
La bombona vuelve al distribuidor y no conviene dejarla conectada por si acaso. Si existía instalación fija con tubería o depósito, cerrarla o darla de baja lo hace una empresa instaladora de gas, a la que también debes pedir su habilitación. No tapes tú la toma con un remedio improvisado, y avisa a quien haga la obra de que ese punto de gas existe.
Mi placa zumba o hace chasquidos, ¿está estropeada?
Casi nunca. El zumbido que varía con la olla y con la potencia lo produce el fondo del recipiente al vibrar con el campo magnético, y se oye más en los de varias capas. Los chasquidos suelen venir de los relés que reparten la potencia en los niveles medios. Merece aviso un ruido continuo, igual con cualquier cazo y que sigue tras apagar: suele ser un ventilador frenado.
Se ha rajado el cristal, ¿puedo terminar de cocinar?
No. Aunque la zona siga calentando, apaga la placa, baja su protección y no la enciendas más. Bajo el vidrio hay piezas con tensión, y un líquido que se filtre por la fisura puede alcanzarlas; además, la grieta crece con cada ciclo de calor. El cristal llega con marco y sale caro, así que compáralo con el precio de una placa equivalente antes de pedirlo.
¿Llegáis a mi pueblo, aunque esté en la Tramuntana o lejos de Palma?
Recibimos avisos de toda la isla y, cuando lo pides, te confirmamos si hay un profesional disponible en tu zona y cuándo podría pasar. No fijamos plazos, porque dependen de su agenda. En pueblos de montaña, calles de un carril o fincas con camino, ayuda mucho que indiques cómo se accede y dónde puede dejar el vehículo.
¿Puede quedar dañada la placa tras una entrada de agua?
Sí, y que el cristal esté seco no significa que lo esté el interior. Si el agua alcanzó la cocina o su cuadro, no la enchufes ni rearmes su protección hasta que la vea un profesional. Con barro o agua sucia es más probable que haya que sustituir piezas que limpiarlas, y quien la revisa es quien decide.
¿Tu duda no aparece aquí?
Cuéntanos el síntoma, desde cuándo ocurre y si coincide con el aire o con la bomba; con esas pistas casi siempre se sabe por dónde empezar.
Precios orientativos
Qué se paga en Mallorca por arreglar la placa de inducción
Dos trabajos que en un presupuesto se llaman igual, «cambio de tarjeta», no son el mismo trabajo: una cosa es sustituir un módulo al que se llega en un momento y otra desmontar la placa entera para alcanzar el que queda bajo el ventilador. La partida que más mueve la cifra es la pieza, que depende del modelo y del número de serie de la etiqueta; después, lo que haya que quitar para llegar a ella. Lee la tabla con tu síntoma delante: las primeras filas son de prueba, ajuste y conexión, y las tarjetas entran cuando eso queda descartado.
| Trabajo sobre la placa | Horquilla orientativa | Qué la mueve |
|---|---|---|
| Visita con lectura del error en pantalla | 40 – 70 € | Zona de la isla, acceso y franja horaria |
| Prueba con varias zonas encendidas y medida en la regleta | 40 – 85 € | Número de zonas y de comprobaciones |
| Ajuste del limitador de potencia | 40 – 90 € | Menú del fabricante y pruebas posteriores |
| Recolocar puentes y reapretar tornillos de la regleta | 45 – 100 € | Estado de los tornillos y del plástico |
| Regleta de conexión nueva en la placa | 60 – 125 € | Modelo y si hay pieza disponible |
| Limpieza interna de ventilador y disipador | 55 – 120 € | Grasa acumulada y desmontaje |
| Ventilador de refrigeración nuevo | 80 – 185 € | Tipo de ventilador y acceso |
| Sonda de temperatura | 70 – 155 € | Posición de la sonda y modelo |
| Cable plano o conector del panel | 65 – 145 € | Estado del zócalo y tramo afectado |
| Panel táctil completo | 115 – 270 € | Modelo y existencia del repuesto |
| Módulo de potencia de un lado | 150 – 340 € | Generación del aparato y zonas que gobierna |
| Bobina de una zona | 125 – 290 € | Diámetro de la zona y acceso |
Son cifras de mercado para que compares lo que te propongan, sin valor de oferta ni de presupuesto, y con IVA aparte. Presupuesta el profesional asignado, cuando ha visto la placa. Esta tabla no incluye la línea nueva, el cuadro, ninguna ampliación de la instalación ni su certificado: los valora la empresa instaladora que vaya a hacerlos.
Quién hace el trabajo. Prime Services es la marca de Rapid Services Enterprise, S.L. Recibimos tu aviso, lo ordenamos y lo asignamos a un profesional colaborador de tu zona. Para colaborar con nosotros, cada profesional acredita un seguro de responsabilidad civil en vigor y los carnés o habilitaciones de su oficio. Es ese profesional quien te presupuesta antes de empezar, hace el trabajo, te lo factura y responde de su garantía.
Envíanos la foto de la etiqueta y el código.
Mándanos modelo, número de serie y lo que pone la pantalla, y te indicamos con qué filas de la tabla encaja tu caso antes de cualquier visita.