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Placas solares en Las Palmas: autoconsumo fotovoltaico

Aquí el sol nunca es el problema. La diferencia entre el mejor mes y el peor es mucho más suave que en la península, y eso cambia la forma de dimensionar una instalación. El problema es todo lo demás: el alisio que empuja los módulos hacia arriba en vez de aplastarlos, la sal que arruina cualquier tornillo mal elegido y el polvo que la llovizna no arrastra. Te enviamos a un instalador colaborador que monta, legaliza y mantiene placas solares en Las Palmas, en las tres islas.

Vista aérea de un tejado redondo con placas solares rodeado de árboles
Una grapa parece un detalle menor del presupuesto. En una azotea batida por el alisio todo el año, es la pieza de la que cuelga el resto.

Antes de pedir presupuesto

El recurso solar ya lo tienes: el proyecto se juega en otra parte

Autoconsumo significa que lo que produce tu cubierta se gasta en tu casa en ese mismo instante y que lo que sobra sale a la red, donde la comercializadora te lo compensa en factura. De ahí sale la única decisión que de verdad importa: lo que manda no son los metros libres de la azotea, sino cuánta electricidad gastas mientras hay sol.

Por eso lo primero que pedimos no es una foto, sino tu curva de consumo horario del último año, que la distribuidora tiene registrada. Una vivienda en Tafira con todo el mundo trabajando de ocho a seis aprovecha de forma directa una porción pequeña, salvo que se muevan cargas al mediodía. Un bungaló de Maspalomas alquilado por semanas es el caso contrario: el aire y la bomba de filtrado tiran justo cuando el campo entrega su máximo.

Y luego está la geografía. La vertiente norte de Gran Canaria, de la capital hacia Arucas, Firgas y Teror, pasa buena parte del verano bajo el mar de nubes, mientras Mogán amanece despejado casi a diario: la misma potencia no rinde igual. En las islas orientales el cielo está más limpio, pero entra otro invitado: el polvo en suspensión.

Paneles solares en un tejado de tejas bajo un cielo despejado
El mismo kit sobre la misma cubierta rinde distinto según dónde esté: la irradiación del norte y la del sur no se parecen.

¿Sabes cuánto gastas de día y cuánto de noche?

Con tus consumos horarios delante, el estudio deja de ser una estimación de folleto.

Tipos de montaje

Seis formas de sujetar un campo solar y a cuál te pareces

Un campo coplanar sobre teja en Teror y una pérgola sobre el aparcamiento de un complejo en Costa Teguise comparten módulos e inversor, y nada más: ni el cálculo, ni el permiso, ni el riesgo.

Sistemas de montaje habituales en la provincia y qué condiciona a cada uno.
Sistema Dónde encaja Lo que lo condiciona
Coplanar sobre cubierta inclinada Vivienda del norte y de las medianías de Gran Canaria El gancho y el estado del faldón; hay que dejar cámara de aire
Azotea plana con estructura inclinada Capital, Telde, Vecindario y viviendas del sur La succión: retranqueo del borde y refuerzo de las filas perimetrales
Azotea plana con lastre, sin perforar Cubiertas con impermeabilización reciente Solo si el cálculo de viento lo permite; en sitio expuesto rara vez sale
Pérgola o cubrición de aparcamiento Bungalows y locales de Maspalomas, Corralejo o Puerto del Carmen Cimentación, licencia y encaje visual; de paso da sombra
Sobre suelo, en parcela Fincas de medianías, naves y almacenes de las tres islas El terreno: hincado, zapata o tornillo según haya picón, tosca o roca
Autoconsumo colectivo Bloques de la capital y complejos con cubierta común El acuerdo de junta y los coeficientes de reparto entre participantes

En Lanzarote añade un paso previo: la isla tiene una tradición normativa muy marcada de integración paisajística, y eso afecta a la visibilidad del campo desde la vía pública. Pregunta en tu ayuntamiento antes de decidir la ubicación.

Mesas fotovoltaicas ancladas al suelo en una parcela de la provincia de Las Palmas
En parcela el anclaje lo decide el terreno. El picón suelto y la tosca compacta no admiten la misma solución ni el mismo presupuesto.

Patología habitual

Las seis cosas que fallan en un campo solar de aquí

Cuando nos llaman porque una instalación produce menos de lo debido, la causa casi siempre acaba siendo una de estas seis. Ninguna tiene que ver con la marca del módulo.

Estructura calculada por peso

Un módulo inclinado es un ala: el aire que se cuela por debajo genera succión hacia arriba, y esa fuerza puede superar el peso del conjunto. Además no falla el centro del campo, sino el borde y la esquina de la cubierta.

Tornillería que no era para esto

El inoxidable corriente de ferretería se pica pronto en primera línea. Peor es el par galvánico: acero galvanizado apretado contra aluminio, sin separación, con salitre haciendo de electrolito. Eso es una pila, y se come el metal más débil.

Conectores de continua mezclados

Los de dos fabricantes distintos encajan a mano y parecen iguales. No lo son: el contacto queda imperfecto, sube la resistencia, el punto se calienta y ahí nace el arco en corriente continua. Se evita usando el mismo fabricante en macho y hembra.

El inversor colgado al sol

A pleno sol en una fachada del sur, el equipo recorta su propia potencia para protegerse: produce menos justo cuando más podría dar. Y en un porche de cara al mar, la brisa cargada de sal le entra por la refrigeración.

La banda sucia del marco inferior

El polvo se deposita, el relente lo apelmaza y el agua sucia escurre hasta el perfil de abajo, donde se seca. Esa franja opaca sobre la primera fila de células hace trabajar a los diodos de bypass y genera puntos calientes.

Una monitorización que nadie abre

La instalación no avisa por su cuenta. Una rama caída, un fusible fundido o una sombra nueva —una antena, la unidad exterior del vecino, un depósito subido a la azotea— pueden pasar meses sin que nadie lo note.

Si produces menos que el año pasado, hay una razón concreta.

El técnico mide rama por rama, revisa apriete y conectores y te dice qué ha cambiado.

Condiciones de la provincia

Viento, polvo y sal: lo que esta provincia le hace a una instalación solar

Un manual peninsular sirve para elegir el inversor y para poco más. Estas cuatro condiciones separan un montaje que aguanta de uno que empieza a soltar tornillos.

El alisio no descansa

No es un temporal puntual: es un empuje sostenido casi todos los días, muy marcado en Lanzarote y Fuerteventura y en las vertientes expuestas de Gran Canaria. Cada fijación queda sometida a un ciclo continuo de carga y descarga que afloja lo que estaba apretado. Por eso el par se revisa y no se da por bueno para siempre.

Calima y jable

La cercanía al continente africano hace que los episodios de polvo lleguen antes y más cargados que en las islas occidentales, y en las orientales hay además arena en suspensión de forma habitual. El vidrio se cubre de una película que la llovizna no arrastra. Limpiar tras una calima no es estética: es producción.

El salitre de todo el litoral

La provincia tiene frentes marítimos muy poblados: la capital con Las Canteras y casi todo el suelo turístico de Corralejo, Morro Jable o Playa Blanca. La sal ataca marcos, grapas, tornillería y cualquier electrónica expuesta. Ahí el material apto para ambiente marino no es opcional.

Tres islas y muchos microclimas

En Gran Canaria conviven un norte húmedo y nublado y un sur despejado y muy radiado, con medianías de noches frías donde el agua caliente sanitaria pesa más de lo que se supone. En las orientales la radiación es más regular, pero manda el viento. Trasladar un diseño sin revisarlo es quedarse corto o pagar de más.

Deberes del propietario

Siete cosas que puedes mirar tú antes de que suba nadie

Media hora en la azotea con el móvil te ahorra visitas y te permite entender el presupuesto que recibas. Ninguna de estas comprobaciones necesita herramientas.

  1. Mira las sombras dos veces el mismo día. A media mañana y a media tarde, fotografiando lo que las proyecte: casetón, depósito de agua, antena, peto, el ático del vecino. Lo que a las once no existe puede tapar media fila a las cinco.
  2. Comprueba la impermeabilización. Si la tela está cuarteada, los solapes levantan o el mortero suena hueco, la fotovoltaica va después de resolver eso. Perforar una tela vieja es comprarse una gotera para veinticinco años.
  3. Averigua qué hay debajo. No es lo mismo un forjado de hormigón que una chapa, y menos aún el fibrocemento de un almacén antiguo, que no se pisa ni se perfora.
  4. Localiza el cuadro y piensa el recorrido. Cuanto más corto sea el trayecto de continua hasta el inversor, menos pérdidas y menos canalización a la vista.
  5. Busca sitio para el inversor. Ventilado, a la sombra y lo más protegido posible de la brisa marina. Un trastero con rejilla suele ser mejor que el muro exterior más cómodo.
  6. Confirma de quién es la cubierta. En un bloque de la capital la azotea suele ser elemento común, y usarla exige acuerdo de la comunidad aunque el proyecto sea individual.
  7. Piensa en el acceso. En Vegueta, en Triana o en la zona alta no siempre cabe una plataforma. Si el material sube a mano por la escalera, mejor saberlo antes de firmar.

Haz las fotos de las sombras antes de llamar a nadie.

Con dos imágenes de la azotea a distintas horas y tu curva de consumo, la primera conversación ya sirve para decidir.

Proceso y documentación

De la visita a la legalización: qué pasa y qué papeles quedan

Placas solares en una vivienda rodeada de vegetación bajo un cielo azul y soleado
Sobre cubierta inclinada el gancho apoya en el elemento resistente, nunca en la teja. No se ve una vez montado, y sostiene todo lo demás.

Encender el inversor no es el final de la instalación. Termina cuando consta en los registros que corresponden y la comercializadora te está compensando los excedentes. Ese tramo administrativo es lo que muchas ofertas baratas dejan fuera sin decirlo.

El documento que la acredita ante la distribuidora lo firma un instalador eléctrico autorizado: es el certificado de instalación eléctrica en Las Palmas. Pide ver esa habilitación antes de contratar.

1

Visita y medición

Espacio útil descontando petos, sombras a distintas horas, estado del cuadro y sitio posible para el inversor.

2

Cruce de curvas

Se superpone tu consumo horario con la producción estimada del emplazamiento. De ahí sale la potencia y la respuesta a si la batería aporta algo.

3

Papeleo previo

Memoria técnica o proyecto según potencia, más la comunicación a la distribuidora. Se prepara antes de subir material.

4

Montaje

Anclaje según cálculo, perforaciones reforzadas y selladas con material elástico, cable protegido de la radiación, seccionador de continua, protección contra sobretensiones y puesta a tierra.

5

Puesta en marcha

Configuración del inversor, medidor en el punto de frontera, verificación de la lectura de excedentes y comparación de curvas rama por rama.

6

Legalización

Certificado firmado, inscripción en el registro de autoconsumo y solicitud del contrato de compensación. Recibes copia de todo.

Pregunta siempre si el precio incluye la legalización.

Sin papeles la instalación funciona, pero no cobra excedentes y complica cualquier trámite futuro del inmueble.

Mantenimiento

Un campo solar aquí no es de instalar y olvidarse

En un sitio resguardado y sin polvo, la fotovoltaica es de lo que menos atención pide. Aquí no: el viento afloja, la sal ataca y la calima ensucia, las tres cosas a la vez y sobre las mismas piezas.

Calendario de mantenimiento de una instalación de autoconsumo en la provincia de Las Palmas.
Tarea Cada cuánto Por qué importa aquí
Comparar la producción entre ramas Mensual Una rama caída no apaga el sistema: solo se ve comparando
Limpieza del vidrio Tras cada calima y dos veces al año La película de polvo no se va con la llovizna y resta a diario
Par de apriete de grapas y anclajes Anual El empuje del alisio afloja por fatiga lo que se apretó bien
Inspección de tornillería y marcos Anual; semestral en primera línea Las picaduras de salitre se ven antes de comprometer la sujeción
Sellados de las perforaciones Anual, antes de las lluvias Un sellado envejecido es una gotera esperando el primer aguacero
Rejillas y disipador del inversor Anual y tras el polvo El polvo apelmazado calienta el equipo y le hace recortar potencia
Seccionador, fusibles y protecciones Anual Actúan una vez en la vida y tienen que actuar bien ese día
Termografía del campo Si la producción baja sin causa visible Localiza puntos calientes invisibles a simple vista

Sobre la limpieza hay algo que casi nadie advierte: el agua importa. Buena parte del suministro de la provincia procede de desalación y su composición cambia según la zona. Si deja cerco al secarse, cambias una capa de polvo por una capa de sales, que es peor porque no se va sola. Limpia temprano, con el vidrio frío —echar agua sobre un módulo caliente al mediodía es una forma barata de romperlo— y con agua de baja dureza.

Después de una calima fuerte, limpiar es lo que más produce.

Programamos revisiones en Gran Canaria, Lanzarote y Fuerteventura, con lectura de producción antes y después.

Aprovechar el excedente

Qué hacer con la energía que te sobra a mediodía

El kilovatio más rentable es el que te gastas tú. Antes de plantear una batería conviene agotar las soluciones baratas: casi todas consisten en mover consumo a las horas centrales.

El termo como acumulador térmico. Un derivador manda a la resistencia lo que ibas a verter. Funciona muy bien en medianías y cumbre, donde la noche refresca de verdad. Con un aviso local: con suministro desalado, el contenido de sales y una remineralización pobre castigan al ánodo de sacrificio. Si el termo va a trabajar más, revísalo con más frecuencia.

La piscina y el aire. Trasladar el filtrado a las horas de sol es la medida más sencilla, sobre todo con bomba de velocidad variable. Y en el litoral del sur y de las orientales, el aire acondicionado es la carga diurna dominante en verano.

Y entonces, la batería. Cuando el consumo diurno ya está ordenado y sigue sobrando, la acumulación tiene sentido. Quiere sitio fresco y ventilado: un armario exterior a pleno sol en Mogán o en Playa Blanca es el peor lugar posible.

Campo fotovoltaico con filas de módulos y operario revisando la sujeción en Las Palmas
Ordenar el consumo diurno cuesta cero euros y decide si la batería te hace falta o no.

Alojamiento, comunidades y negocio

Cuando la instalación está sobre gente que paga por dormir ahí

En el sur de Gran Canaria, en Puerto del Carmen, en Corralejo o en Morro Jable, buena parte de las cubiertas están sobre apartamentos y complejos con ocupación continua. Eso cambia tres cosas.

La primera es el acceso al mantenimiento. Una instalación que obliga a entrar en viviendas ocupadas está mal pensada: inversor, cuadro de continua y protecciones tienen que quedar en zona común o en cuarto técnico.

La segunda es el perfil de consumo, que en alojamiento turístico es de manual: climatización, bombas de recirculación, ascensores y lavandería trabajando de día. En una cafetería el solape es aún mayor, porque las cámaras tiran cuando más hay.

La tercera es la propiedad de la cubierta. En comunidad la azotea es elemento común, y el autoconsumo colectivo exige acuerdo de junta, coeficientes de reparto y dejar por escrito quién asume el mantenimiento. Es lo que más se descuida y lo que más discusiones genera al tercer año.

Y un cuarto factor que solo se entiende viviéndolo: en Lanzarote y Fuerteventura el material llega por barco. Con un negocio detrás, tener localizado el repuesto crítico antes de necesitarlo es la diferencia entre una avería y una parada.

En una comunidad, el reparto se decide antes de comprar nada.

El instalador prepara el estudio con los coeficientes y el esquema de medida para que la junta vote sobre algo concreto.

Lo que sale mal

Siete errores que se repiten con la fotovoltaica en las islas

  1. Dimensionar por metros de azotea. La cubierta dice cuánto cabe, no cuánto conviene. Mucha potencia sobre un consumo pequeño y nocturno vierte casi todo a la red.
  2. Ahorrar justo en la estructura. Una diferencia pequeña ahí se nota poco al firmar y muchísimo con el primer alisio serio. Los módulos son intercambiables; el anclaje no.
  3. Perforar sin refuerzo ni sellado elástico. Cada anclaje es un agujero en la impermeabilización. Se refuerza, se sella con material que admita movimiento y se comprueba después.
  4. Colocar el inversor donde queda cómodo. A pleno sol o expuesto a la brisa marina dura menos y produce menos. Es un error que se paga todos los días del año.
  5. Comprar batería antes de mover las cargas al día. Primero se cambia el horario del filtrado, la lavadora y el termo; luego se mide qué queda sin cubrir.
  6. Aceptar una oferta que no menciona la legalización. Si en el desglose no aparecen certificado, inscripción y solicitud de compensación, no están incluidos.
  7. Dejar la limpieza para cuando llueva. Aquí llueve poco y, tras una calima, lo que cae deja el vidrio peor que antes. Esperar al cielo es renunciar a producción durante meses.

Nuestra forma de trabajar

Seis cosas que se hacen distinto y por qué

  • La estructura se calcula por arrancamiento. No es lo mismo una azotea interior de Telde que una cubierta a barlovento en Tuineje. Se refuerzan las filas perimetrales y se retranquea del borde cuando el cálculo lo pide, aunque reste algún módulo.
  • El material se elige por el ambiente. En primera línea, tornillería y grapas aptas para atmósfera marina, separación entre metales distintos y prensaestopas que no embalsen agua.
  • El dimensionado sale de tus datos reales. El punto de partida es tu curva horaria, no una media por tipo de vivienda. Si los números dicen que con menos potencia te va mejor, el instalador te lo dice.
  • La instalación se entrega legalizada. Certificado, inscripción y solicitud de compensación forman parte del trabajo, no de una segunda factura que aparece con todo ya montado.
  • Se cuenta con la realidad interinsular. Material y desplazamiento se planifican sabiendo que van por barco, y los plazos que se dan son reales.
  • Lo que recibes por escrito antes de empezar. Listado de material con marca y modelo de módulos, inversor, perfilería y tornillería; reparto entre estructura, material eléctrico, mano de obra y tramitación; plazo; y el impuesto en su propia línea. Lo que no figure ahí no está incluido, y se te señala al entregarlo.

Un presupuesto que no detalla la estructura no es un presupuesto.

Si te han pasado una oferta y quieres entender qué hay dentro, la miramos contigo punto por punto.

Por qué nosotros

Tres razones concretas, sin adornos

El montaje y los papeles, con el mismo interlocutor

Lo habitual es una empresa que monta y una gestoría que tramita, y en medio un cliente llamando a las dos para saber por qué su compensación no aparece en la factura. Aquí el técnico que sube a la cubierta y quien prepara la documentación trabajan sobre el mismo expediente.

Cada isla y cada vertiente piden su diseño

El mismo diseño no vale para una azotea del casco de la capital, para un bungaló de Maspalomas y para una nave en Puerto del Rosario. Cambia la irradiación, el viento, el ambiente salino y hasta la forma de subir el material.

Te decimos cuándo no compensa

Si la cubierta está sombreada media tarde por un edificio que no se va a mover, o si tu consumo es casi todo nocturno sin margen para moverlo, te lo diremos y la conversación terminará ahí. Preferimos perder un encargo a que se monte algo que va a decepcionar.

¿Dudas de si tu cubierta sirve? Esa es la primera pregunta que respondemos.

Con fotos, orientación y consumo se resuelve casi siempre sin necesidad de subir.

Servicios relacionados

Lo que suele ir con una instalación solar

Una fotovoltaica casi nunca llega sola: toca el cuadro eléctrico, a veces coincide con obra y se plantea junto a los equipos que más consumen de día.

Si buscas otro oficio, o quieres ver de qué más nos ocupamos en la provincia, tienes el catálogo completo de Prime Services.

Preguntas frecuentes

Dudas que nos plantean antes de decidirse

¿Cuántas placas necesito para una vivienda normal?

No hay un número que valga para todos, y desconfía de quien lo dé por teléfono. La cifra sale de cruzar tu consumo horario con la producción estimada del emplazamiento. Dos viviendas con el mismo gasto anual, una en Teror y otra en Vecindario, acaban con instalaciones distintas si reparten ese gasto de otra forma entre el día y la noche.

Con el viento de Lanzarote y Fuerteventura, ¿no se vuelan las placas?

Se vuelan las que se montaron pensando que el viento aplasta. Un módulo inclinado genera succión, y esa fuerza tira hacia arriba. Una instalación bien calculada define la inclinación, la separación al borde de la cubierta, los puntos de anclaje y el refuerzo de las filas perimetrales. El problema nunca es el alisio: es diseñar ignorándolo.

¿Cada cuánto hay que limpiar los módulos con tanta calima?

Dos veces al año como mínimo, y siempre después de un episodio intenso de polvo. La calima deja una película fina y muy adherente que la llovizna no arrastra, y en las islas orientales se suma la arena en suspensión. Conviene limpiar temprano, con el vidrio frío, con agua de baja dureza para que no queden cercos de sales, y nunca pisando el módulo.

¿Merece la pena poner batería?

Depende del excedente que te quede después de ordenar el consumo diurno. Lo sensato es hacerlo por orden: primero mover el filtrado de la piscina, la lavadora y el termo a las horas de sol, medir unos meses y ver qué sobra de verdad. Comprar la batería antes de ese ejercicio suele acabar en una acumulación sobredimensionada.

Vivo en un piso de la capital. ¿Puedo instalar en la azotea?

Puedes, pero la azotea de un bloque es elemento común y usarla requiere acuerdo de la comunidad. Hay dos caminos: una instalación individual con autorización para ocupar la cubierta, o un autoconsumo colectivo con coeficientes de reparto acordados. El segundo suele salir mejor, pero obliga a decidir antes quién paga el mantenimiento y qué ocurre cuando un participante vende.

¿Produce menos en el norte de Gran Canaria que en el sur?

Sí, y conviene decirlo con claridad. La vertiente norte, de la capital hacia Arucas, Firgas o Teror, pasa buena parte del verano bajo el mar de nubes, mientras el sur amanece despejado casi a diario. No significa que en el norte no interese instalar: significa que el dimensionado debe partir del emplazamiento real y no de una media provincial.

¿Qué documentación me tiene que quedar al terminar?

El certificado de la instalación eléctrica firmado por instalador autorizado, la memoria técnica o el proyecto según la potencia, el justificante de inscripción en el registro de autoconsumo, la solicitud del contrato de compensación, el esquema unifilar, los manuales y las garantías de módulos e inversor. Guárdalo junto: te lo pedirán si vendes, si alquilas o si cambias de comercializadora.

Tengo termo eléctrico. ¿Puedo calentar el agua con el excedente?

Sí, con un derivador que envía a la resistencia lo que ibas a verter. Es de las mejoras más rentables, sobre todo en medianías y cumbre, donde las noches refrescan. Con una advertencia local: buena parte del suministro procede de desalación y su composición varía según zona y origen. Si el termo trabaja más horas, revisa el ánodo de sacrificio con más frecuencia.

¿Cuánto dura la instalación y qué se estropea antes?

Los módulos son lo más longevo y pierden rendimiento muy despacio. Lo primero que suele dar problemas es el inversor y, en ambiente marino, los metales expuestos: grapas, tornillería y cajas de conexión. Por eso insistimos en la calidad de la estructura y en dónde se cuelga el inversor: pesan mucho más que la marca del panel.

Precios orientativos

Qué cuesta una instalación solar en Las Palmas

La partida más cara de la tabla es la instalación trifásica con acumulación para un negocio o un complejo, y no lo es por los módulos, que ahí pesan menos de lo que la gente imagina. Lo es por la batería, por el cuadro que exige esa potencia y por la estructura, que en cubiertas grandes y expuestas se refuerza en serio. Ese reparto explica por qué duplicar potencia casi nunca duplica el precio.

Horquillas de mercado orientativas para trabajos de fotovoltaica en la provincia de Las Palmas.
Trabajo Horquilla orientativa Qué mueve la cifra
Visita técnica con estudio de cubierta y sombras 60 – 130 € Acceso y si se descuenta al contratar
Diagnóstico de bajada de producción por ramas 120 – 260 € Número de ramas y termografía
Autoconsumo monofásico pequeño, llave en mano 2.300 – 3.500 € Tipo de cubierta y recorrido hasta el cuadro
Autoconsumo monofásico medio, llave en mano 3.500 – 5.400 € Módulos, estructura y gama del inversor
Autoconsumo monofásico grande, llave en mano 5.200 – 7.800 € Refuerzo de estructura y canalización
Trifásica para vivienda grande o pequeño negocio 9.000 – 15.000 € Potencia y adecuación del cuadro general
Acumulación con baterías, sumada a lo anterior 3.500 – 7.500 € Capacidad y si encaja con el inversor
Trifásica con acumulación para complejo o negocio 20.000 – 38.000 € Potencia, batería, estructura y cuadro
Sobrecoste por estructura reforzada en sitio expuesto 350 – 950 € Anclajes, perfilería y material marino
Sustitución de inversor fuera de garantía 800 – 2.000 € Potencia y disponibilidad en la isla
Derivador de excedentes a termo, instalado 350 – 700 € Distancia al termo y cableado
Tramitación: certificado, registro y compensación 250 – 600 € Potencia y si es autoconsumo colectivo
Revisión anual con limpieza y apriete de fijaciones 95 – 240 € Módulos, altura y acceso a la cubierta

Son órdenes de magnitud del mercado en la provincia, para que puedas situarte antes de pedir ofertas. No constituyen oferta ni presupuesto, no contemplan tu caso y el IGIC va aparte, desglosado en su propia línea. En las islas no capitalinas el transporte del material puede alterarlas.

Quién hace el trabajo. Prime Services, marca de Rapid Services Enterprise, S.L., recibe tu aviso y lo asigna a un profesional colaborador de la zona, con seguro de responsabilidad civil y las habilitaciones de su oficio. El profesional te presupuesta antes de empezar, hace el trabajo, te lo factura y responde de su garantía.

La cifra fiable es la que sale de mirar tu cubierta y tus consumos.

Con esa información el instalador te entrega un desglose cerrado antes de comprar un solo módulo.

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