A Coruña, entre el Orzán y la ría · Secadoras a domicilio

Técnico de secadoras a domicilio en A Coruña

Con lluvia que llega también en los meses cálidos, niebla de verano y galerías de cristal que hacen de tendedero, en A Coruña mucha ropa acaba secándose dentro del tambor o no se seca. Cuando la máquina no calienta, alarga cada programa o devuelve las toallas húmedas, cuéntanos el síntoma y lo recogemos como aviso de reparación de secadoras en A Coruña: te orientamos, te confirmamos si llegamos a tu zona y buscamos un técnico de secadoras colaborador. A partir de ahí lo hace él: mira el aparato, da el presupuesto por escrito, ejecuta el arreglo y firma su factura y su garantía.

Técnico con camisa de cuadros y peto azul visto a través de la puerta de una secadora, con el tambor metálico a la izquierda y una llave fija en la mano, en una vivienda de A Coruña
Desde dentro del tambor se aprecia si la junta sigue bien asentada y si hay pelusa pegada a las paredes, dos datos que orientan la revisión.

Tender en casa

Cuando la galería es el tendedero y el aire de fuera no ayuda a secar

En una vivienda de la avenida de la Marina o de la Pescadería, tender suele significar la galería de madera y cristal. Con el cristal cerrado por el viento, la ropa mojada pasa horas en un espacio pequeño que recibe mucha luz y renueva poco aire. Con nordés en primavera o niebla persistente en verano, abrir sirve de poco: el aire de fuera ya viene cargado, y el vaho acaba en los cristales y en las juntas de la carpintería.

De ahí que en esta ciudad la secadora se parezca más a una herramienta de uso continuado que a un capricho. Hay semanas en las que se enciende casi a diario, y en muchos pisos cumple una segunda función que casi nadie menciona: sacar la humedad de la ropa sin repartirla por la casa. Eso solo funciona si el vapor tiene adónde ir, y esa es la pregunta que el técnico se hace antes de abrir la carcasa.

El uso repetido y el ambiente húmedo se reparten después el desgaste: pelusa apelmazada, filtro sellado con restos de suavizante, condensador que trabaja en un cuarto ya cargado de vapor. Es la avería corriente de un aparato que se usa mucho en un sitio poco ventilado.

El servicio abarca secadoras de evacuación, de condensación y de bomba de calor, de libre instalación, en columna sobre la lavadora o integradas en mueble, además de la función de secado de las lavasecadoras. Recibimos el aviso y lo ordenamos; el profesional de tu zona revisa, presupuesta, ejecuta y factura.

Cuéntanos dónde vive tu secadora.

Galería, baño interior, cocina o trastero: con ese dato el profesional llega sabiendo qué aire tiene alrededor.

Diagnóstico

Nueve señales de una secadora que ya no rinde y dónde suele estar la causa

Rara vez se avisa por «avería»: se avisa porque la colada sale de otra manera o porque la cocina huele raro. La tabla recoge lo que se nota y añade una comprobación sin herramientas, para empezar la visita con pistas y no con dudas.

Señales frecuentes en secadoras domésticas, sitio probable del fallo y comprobación al alcance de cualquiera. Lectura orientativa: la causa la confirma el profesional con el aparato delante.
Lo que notas Dónde suele estar el fallo Qué puedes comprobar
Sale la ropa templada y húmeda tras el ciclo completo Malla o esponja del filtro con película de suavizante, o salida de aire estrangulada Con la máquina desenchufada, sostén la malla contra una ventana: si apenas deja pasar la luz, tampoco deja pasar el aire
Cada semana el programa dura un poco más Capa de pelusa fina en condensador o evaporador Asómate al hueco de la tapa baja con una linterna y mira si el bloque se ve tapado
El cuarto se llena de vaho y los cristales se empañan Condensación sin ventilar o evacuación sin salida efectiva Comprueba si hay ventana o extractor abiertos durante todo el programa
Aviso de depósito lleno aunque lo acabas de vaciar Flotador pegado, manguito con pelusa o depósito mal encajado Encájalo hasta el tope y sacude el flotador con suavidad
Charco pequeño delante o debajo del aparato Junta de la puerta gastada, manguito flojo o bandeja desbordada Desenchufa, seca y observa por dónde reaparece el agua
Se oye el motor, pero el tambor no gira Correa partida o rodillo tensor suelto Con la clavija fuera, gira el tambor a mano: si no ofrece resistencia, apunta a la correa
Olor a pelusa chamuscada Acumulación junto a la resistencia o una conexión que se calienta Desenchufa, no vuelvas a usarla y espera al profesional

Un olor a quemado, una clavija que quema al tacto o un diferencial que vuelve a saltar en cuanto calienta son motivos para dejarla desenchufada. Ahí no se prueba nada más: la ve un profesional.

¿Tu señal no aparece en la lista?

Cuenta con naturalidad qué ves y cuándo empezó. Si primero llegó el olor y luego el ruido, o al revés, ese orden ya es una pista.

Tecnología y sitio

Evacuación, condensación o bomba de calor: adónde va el vapor en un piso de torres o de finca antigua

Técnico con gorra y peto azul arrodillado en un baño con azulejo de mosaico, metiendo la mano en el tambor de una máquina de carga frontal, con su caja de herramientas azul al lado, en un baño de un piso de A Coruña
En un baño interior se ve enseguida si el aparato tiene aire alrededor y por dónde se lleva el vapor que sale de la ropa.

Antes de hablar de piezas, el profesional mira la casa. En A Coruña la diferencia la marca casi siempre la salida de la humedad.

Evacuación: solo con una salida de verdad

Expulsa el vapor por un tubo, y ese tubo necesita un destino exterior. Nunca un patio de luces cerrado, nunca un conducto de ventilación compartido, nunca la campana de la cocina. En un bloque de los polígonos de Elviña o del Barrio das Flores, con muchos vecinos y fachadas cuidadas, abrir un paso nuevo lo decide la comunidad, y si el edificio tiene obras pendientes derivadas del IEE, conviene preguntarlo entonces.

Condensación: el agua sale, el calor se queda

El vapor se convierte en agua que va a un depósito o a un desagüe, pero el calor y algo de humedad se quedan en el cuarto. En un baño sin ventana de una finca del Ensanche se nota en los azulejos: pide ventana o extractor abiertos y limpieza frecuente del condensador.

Bomba de calor: gasta menos y pide más mimo

Recicla el aire en un circuito cerrado y seca con temperatura más suave, algo que agradecen la lana y las prendas delicadas. Pide un cuarto templado, espacio alrededor y filtros siempre limpios. Si el fallo estuviera en el circuito sellado del refrigerante, no es trabajo para cualquiera: pídele al técnico su certificación de gases fluorados.

¿Dudas de si tu aparato encaja en su hueco?

Cuéntanos por dónde sale el aire o el agua y qué ventana hay cerca: el profesional te dirá si el problema es del aparato o del sitio.

Lo propio de A Coruña

Galerías cerradas, nordés y niebla, torres con patio y calles con cuesta: lo que cambia una secadora aquí

El aparato es el mismo en cualquier ciudad. Lo que varía es la razón por la que se usa, el aire que lo rodea, la salida que tiene el vapor y el camino que hay que recorrer hasta la puerta de casa.

Una galería que hace de tendedero

Las galerías de la Marina y las que miran a la dársena, desde la Pescadería, reciben luz pero poca corriente cuando el cristal está cerrado. Tender ahí cuando sopla el nordés o entra la niebla llena el ambiente de vapor, y la secadora que lo sustituye trabaja más días.

Un verano que tampoco seca del todo

Aquí la lluvia no se toma vacaciones y la niebla de advección aparece en verano, a veces con insistencia. En Riazor o en Adormideras, cerca del mar, la ropa tendida a media tarde puede seguir húmeda de noche. La secadora se usa más meses, y su mantenimiento debe seguir ese ritmo.

Torres y bloques con la salida limitada

En Agra do Orzán, Os Mallos o los polígonos de Elviña conviven muchos hogares en pocos patios y conductos comunes. Una secadora de evacuación que vierte a ese espacio empapa paredes y sube vaho a otras viviendas. Ahí encajan mejor la condensación y la bomba de calor, con ventana o extractor, y cualquier apertura nueva es decisión de la comunidad.

Cuestas, escaleras y zona peatonal

En Falperra-Santa Lucía, Castrillón o Monte Alto las calles suben y a veces la furgoneta no llega al portal. En La Marina y la Ciudad Vieja rige una zona de tráfico restringido, con horarios de carga y descarga que se comprueban antes de ir. En una finca sin ascensor, bajar una secadora entera es cosa de dos personas.

Dinos barrio, planta y si hay ascensor.

Con esa información se organiza la visita y, antes de que te comprometas a nada, te decimos si podemos asignar a alguien de tu zona.

Circuito de aire

Filtro, condensador y desagüe: los tres puntos que se ensucian sin avisar

Casi toda secadora que pierde rendimiento tiene la misma historia: el aire deja de circular. El calor se genera, pero no se lleva la humedad. Por eso la reparación más frecuente es la menos espectacular.

El filtro de la puerta

Parece limpio porque se le quita la pelusa a mano. Pero el suavizante deja una película casi invisible que cierra los huecos de la malla. Lavado con agua tibia y un cepillo blando, y bien seco antes de volver a su sitio, recupera el paso. Si tras eso sigue sin dejar pasar el aire, hay que sustituirlo.

El condensador o el evaporador

Está detrás de una tapa baja y es, con diferencia, el elemento que más se olvida. Sus láminas retienen la pelusa que escapó del filtro. Se aclara según el fabricante y sin herramientas duras, que doblan las aletas.

El desagüe o el depósito

En los modelos con manguera hay que revisar que no esté doblada ni llena de pelusa; en los de depósito, que el agua no se estanque, porque el olor a cerrado llega a la ropa antes que cualquier aviso en pantalla.

Técnico con gorra azul y peto sonriendo ante la cámara mientras anota en un portapapeles, con una bolsa de herramientas y una secadora al fondo de una cocina de A Coruña
Antes de tocar nada se apuntan modelo, síntoma y estado del filtro: con eso se presupuesta sin adivinar.

¿Llevas tiempo sin abrir la tapa baja?

Si no recuerdas la última vez, dilo en el aviso: es un dato útil para saber cuánta pelusa puede haberse acumulado.

Qué se hace

Seis trabajos del técnico y cómo se decide cada uno

El profesional avanza de lo más sencillo a lo más laborioso y solo sube un peldaño cuando el anterior no explica lo que ocurre. Así se evita cambiar una pieza sana solo porque estaba a mano.

Limpieza del circuito de aire

Malla, esponja, bloque, tapa del zócalo y tramo de conducto o manguera. Es lo primero que se intenta: devuelve el rendimiento sin recambio.

Sondas y sensor de humedad

Las barras del sensor se limpian y la sonda de temperatura se mide. Si leen mal, el ciclo corta antes de tiempo o no corta nunca.

Resistencia y protecciones térmicas

Cuando el aire sale frío, se comprueba la continuidad. Si está cortada, se cambia. Un térmico que salta se interpreta como síntoma: casi siempre antes falló el caudal de aire.

Bomba de condensados y manguitos

Suben el agua al depósito o al desagüe. Con pelusa o el flotador trabado dan avisos falsos: se limpian y solo se cambia la bomba si no aspira.

Correa, rodillos y fieltros

Lo que se mueve: un chirrido rítmico, un tambor parado con el motor en marcha o un roce en el borde. Rara vez es caro, pero exige quitar la carcasa y dejar la tensión bien ajustada.

Rodamientos, motor y placa

Es el escalón más alto: horas de desmontaje y un recambio que no siempre compensa. Cuanto más veterana es la máquina, más pesa la pregunta de si conviene invertir; el técnico responde con dos importes, el de arreglar y el de renovar.

Mantenimiento

Un calendario que sigue al tiempo que hace y a lo que cuelga en la galería

Aquí el cuidado conviene contarlo en tandas de ropa y en rachas de mal tiempo, porque el ritmo de uso lo marca el cielo. La rutina cabe en gestos pequeños pegados a lo que ya haces.

Después de cada programa

Vaciar el depósito si lo tiene, pasar la mano por la malla de la puerta y dejar esta entornada para que el tambor se airee.

Cuando llevas días sin poder tender fuera

Con una semana de lluvia o de niebla, la secadora hace el trabajo de todo el tendedero. Lava el filtro más a menudo, aunque parezca limpio, y mira el bloque del condensador cada pocas tandas. Cerca del Orzán o de Riazor, donde el aire lleva sal, un paño húmedo sobre la carcasa y la clavija tampoco sobra.

Al empezar el otoño

Repaso completo: malla, bloque o esponja, barras del sensor, manguera o depósito y estado del enchufe. Si hay tubo de evacuación, que siga recto y sin pelusa: de octubre en adelante trabajará casi a diario.

Tras un temporal o una entrada de agua

Si la máquina está en un garaje, trastero o bajo próximo al mar y se mojó, no se enchufa para probar. Primero la revisa un profesional, porque un motor o una placa con humedad pueden pasar de reparables a perdidos por un solo intento.

¿Tu secadora funciona todo el año?

Cuéntanos cuántas tandas seca cada semana y en qué época: el profesional ajustará el consejo a tu uso real.

Arreglar o cambiar

Cuatro preguntas para decidir si la reparación compensa

No toda avería merece arreglo, y decirlo también forma parte del oficio. Antes de aprobar un presupuesto, conviene hacerse estas cuatro preguntas.

  1. ¿Qué pieza es? Un filtro, una correa o un sensor son arreglos acotados. Un rodamiento o una placa piden más horas y más criterio.
  2. ¿Cuántos años tiene el aparato? En una joven casi siempre compensa; en una veterana, la factura se acerca al precio de una nueva.
  3. ¿Qué tecnología lleva? Una bomba de calor con el circuito sellado dañado se valora aparte. Una de evacuación sencilla admite arreglos que en otras no tienen sentido.
  4. ¿Cuánto la usas? Si es tu tendedero principal durante muchos meses, un arreglo bien hecho se amortiza antes que en la de un uso ocasional.

Cuando la respuesta honesta es «no merece la pena», el profesional lo dice.

Hombre cargando la lavadora con ropa en su casa
Con la puerta a la vista se comprueba el cierre, la junta y el giro del tambor antes de decidir si hace falta abrir la carcasa.

¿No sabes si merece la pena arreglarla?

Dinos marca, modelo, edad aproximada y qué falla: con eso el profesional te da una orientación antes de abrir nada.

Uso intensivo

Pisos con inquilinos, pequeños negocios y comunidades: cuando la secadora no descansa

Hay aparatos que trabajan mucho más que el de una familia. En los pisos de alquiler cercanos a los campus de Elviña o de A Zapateira, con varios ocupantes que comparten colada, la secadora se usa a menudo a horas seguidas. Otro tanto en un pequeño negocio de la Pescadería con paños de cocina, o en un apartamento turístico con toallas que rotan entre huéspedes.

Lo que cambia con el uso continuado

Filtro, resistencia y rodamientos envejecen más deprisa. Una secadora doméstica no está pensada para una jornada comercial; si tu uso ya es de lavandería, quizá convenga hablar de otro equipo.

Coordinar al propietario, al inquilino y al administrador

En un piso alquilado, lo práctico es que dé el aviso quien vive allí, con modelo, síntoma y franjas en que puede abrir, y que se indique a quién remitir el presupuesto. Quién paga lo fija el contrato y depende de la causa; si el origen es un elemento común del edificio, decide la comunidad.

¿Es un uso continuado o de alquiler?

Indícalo en el aviso, con el horario de acceso: el profesional organiza la visita con esos datos.

Errores frecuentes

Siete costumbres que acaban en pelusa, vaho o un térmico que salta

  1. Confiar en que el filtro está limpio porque no se ve pelusa. La película de suavizante lo tapa sin que se note; enjuagarlo bajo el grifo lo delata.
  2. Cargar la secadora hasta arriba para ahorrar tandas. El aire no circula entre las prendas y el programa se alarga.
  3. Sacar el tubo por la ventana del patio interior. En bloques de Cuatro Caminos o del Ensanche, ese vapor entra en la casa de al lado y devuelve pelusa a la máquina.
  4. Secar en una galería cerrada sin abrir ni una rendija. Con el aparato dentro y el cristal cerrado, la humedad se queda en las juntas de madera.
  5. Alimentar la máquina con regletas o alargadores. Consume mucho; un enchufe caliente es una señal de aviso.
  6. Frotar el condensador con un cepillo duro. Se doblan las aletas y el intercambio empeora.
  7. Volver a enchufarla tras mojarse. En un bajo o garaje cerca del Orzán, una entrada de agua exige diagnóstico antes que ninguna prueba.

Ventajas

Seis ventajas de saber qué se paga en cada partida

  • Cada línea con su porqué. El desplazamiento cubre el viaje hasta tu barrio; la mano de obra, el tiempo de abrir, medir y volver a montar; la pieza, un recambio con referencia. Si algo no se puede explicar, se pregunta antes de aprobar.
  • Si el trabajo se complica, se para. Si aparece algo imprevisto, el profesional lo enseña y lo presupuesta aparte.
  • Visita con el fallo acotado. Síntoma, modelo, ubicación y acceso viajan con el aviso, y el técnico llega con una hipótesis y con los recambios más probables.
  • Claridad de responsabilidades. Sabes si el asunto es del aparato, de la vivienda o de un elemento común del edificio.
  • Arreglar o sustituir, con dos cifras. Ante rodamientos o placa, decides con números delante y no con una impresión.
  • Un responsable con nombre y apellidos. La garantía del trabajo la ofrece el profesional que lo ejecuta, y figura en el documento que te entrega.

Cómo coordinamos

El recorrido de tu aviso hasta que hay un profesional asignado

Primero, unas preguntas

Marca y modelo, qué hace la ropa al salir, desde cuándo, en qué cuarto está la máquina y por dónde sale el vapor.

Después, alguien de tu zona

Comprobamos si llegamos a tu barrio, ya sea en la península, en el istmo o en las colinas del sur, y asignamos un técnico de secadoras colaborador. Si el caso corresponde a otro oficio, te lo decimos. En Someso, Los Rosales o Matogrande ayuda indicar el tipo de vivienda y cómo se llega al portal.

Y el reparto de papeles

Nosotros recibimos y damos seguimiento al aviso. Diagnóstico, presupuesto, factura y garantía son del profesional. Si tras la visita algo no encaja, escríbenos y lo trasladamos. Arteixo, Culleredo u Oleiros no forman parte de la ciudad: si vives allí, cuéntalo y lo comprobamos.

Cocina contemporánea con muebles de madera, electrodomésticos modernos y frontal de mármol
La gama blanca comparte casa y a menudo avería: por eso conviene avisar de todo lo que falla en una sola llamada.

Servicios relacionados

Otros avisos que suelen ir de la mano del de la secadora

Para cualquier otra necesidad del hogar, empieza por todos los servicios de Prime Services y su forma de coordinar avisos.

Preguntas frecuentes

Dudas habituales sobre la reparación de secadoras en A Coruña

Mi secadora gira, pero no calienta: ¿es la resistencia?

Puede serlo, aunque no es lo primero que se sospecha. Antes hay que descartar un filtro sellado, una salida de aire estrangulada o un térmico que ha cortado por falta de caudal. Limpia la malla y el condensador según el manual y vuelve a probar. Si sigue frío, el profesional mide la continuidad de la resistencia y de los térmicos, y solo entonces decide qué se cambia.

Vivo en un piso interior de una torre: ¿puedo sacar el tubo al patio?

Lo más prudente es que no. Ese vapor húmedo y cargado de pelusa se queda en el patio, empapa paredes y sube a otras viviendas. La salida a fachada necesita el visto bueno de la comunidad, y a veces no existe. En ese caso encajan mejor una secadora de condensación o de bomba de calor, con una ventana o un extractor abiertos mientras trabaja.

Seco casi toda la ropa dentro: ¿cada cuánto limpio el condensador?

Sigue la frecuencia que indique el fabricante y adelántala cuando el uso sea diario o llevéis semanas sin poder tender fuera. Una pista útil es el tiempo del programa: si se alarga con respecto a otras semanas, la pelusa ya está haciendo daño. Aclara el bloque con agua sin herramientas duras y déjalo escurrir antes de colocarlo de nuevo.

Con la niebla de verano la ropa sale más húmeda: ¿es la máquina o la casa?

Puede ser cualquiera de las dos, y de ahí que convenga separarlo. Con el ambiente muy cargado, una secadora de condensación devuelve el vapor al cuarto y tarda más. Si la máquina responde bien un día seco y mal uno húmedo, el problema suele estar en el sitio y en la ventilación. Si falla siempre igual, apunta al circuito de aire.

Mi secadora está en un garaje y entró agua tras un temporal: ¿la pruebo?

No la enchufes. Con humedad en motor, placa o conexiones, una prueba puede estropear lo que aún se salvaba. Desconecta el magnetotérmico de esa zona, deja el aparato airearse y avisa. Si el cuadro también se mojó, no lo rearmes: primero lo revisa un profesional, y después el técnico valora si la secadora admite arreglo.

Mi secadora es de bomba de calor: ¿qué debo pedir a quien la revise?

Para filtros, sondas, desagüe o mecánica basta un técnico de electrodomésticos. Si hubiera que abrir el circuito sellado del refrigerante, es otro nivel: pide que acredite su certificación para gases fluorados y que el trabajo conste en la factura. Y pregunta antes si compensa, porque una intervención así se compara con el precio de una máquina nueva.

¿Atienden en A Zapateira, Novo Mesoiro o Palavea?

El aviso se recibe desde cualquier punto de la ciudad. Antes de comprometer la visita, te confirmamos si hay un profesional colaborador en tu zona. En los barrios del sur, con casas de parcela o urbanizaciones, viene bien decir si el vehículo llega hasta la puerta, en qué planta está la máquina y si hay ascensor, porque de eso depende el desplazamiento.

Mi galería es antigua y está en un edificio protegido: ¿puedo abrir un hueco para el tubo?

Para arreglar el aparato, no hace falta ningún permiso ni aviso. Otra cosa es modificar la galería, su carpintería o la fachada: en edificios antiguos, sobre todo si están catalogados, se consulta antes con el Ayuntamiento y se avisa a la comunidad. Con condensación o bomba de calor casi nunca hace falta abrir ningún hueco en la fachada, y esa suele ser la salida más sencilla.

Precios

Lo que suele costar reparar tu secadora en A Coruña

El error de quien solo mira la cifra final es comparar dos presupuestos sin saber qué lleva cada uno: un importe bajo puede dejar fuera el desplazamiento, y uno alto puede incluir una pieza que no hacía falta. Por eso la tabla se lee fila a fila: primero el trabajo, luego la horquilla y, al final, lo que explica esa cantidad.

Horquillas orientativas de mercado para reparar secadoras domésticas en A Coruña, IVA aparte.
Trabajo Horquilla orientativa Qué explica el importe
Salida del técnico y diagnóstico en casa 35 – 65 € Viaje y tiempo de comprobación, sin material
Limpieza del circuito de aire: filtros, condensador y conducto 45 – 95 € Casi todo mano de obra, con poco material
Sonda de temperatura o sensor de humedad 60 – 130 € Pieza pequeña y acceso por el frontal o la tapa
Resistencia en secadora de evacuación o condensación 85 – 170 € Pieza y tiempo de abrir y volver a montar
Termostato o fusible térmico 55 – 120 € Pieza barata y comprobación del caudal de aire
Bomba de condensados y manguitos 80 – 160 € Pieza y limpieza del circuito de agua
Correa y rodillo tensor 90 – 170 € Desmontaje de la carcasa y nuevo tensado
Rodillos de apoyo del tambor y fieltros 80 – 150 € Piezas de desgaste y horas de acceso
Cierre e interruptor de la puerta 60 – 130 € Pieza pequeña y poco tiempo
Rodamientos y retén del tambor 170 – 330 € Sobre todo mano de obra; con tambor sellado, valorar sustituir
Módulo electrónico, reparación o recambio 130 – 320 € Depende de si admite reparación y de que haya recambio
Circuito sellado o compresor de bomba de calor 250 – 550 € Trabajo especializado; conviene compararlo con el precio de una nueva

Aviso. Son horquillas de mercado, no una oferta ni un presupuesto, y todas van con IVA aparte. El único presupuesto válido es el que entrega por escrito el profesional asignado tras ver la secadora, con mano de obra y piezas por separado.

Quién hace el trabajo. Prime Services es la marca de Rapid Services Enterprise, S.L. Recibimos tu aviso, lo ordenamos y lo asignamos a un profesional colaborador de tu zona. Para colaborar con nosotros, cada profesional acredita un seguro de responsabilidad civil en vigor y los carnés o habilitaciones de su oficio. Es ese profesional quien te presupuesta antes de empezar, hace el trabajo, te lo factura y responde de su garantía.

¿Quieres que vean tu secadora?

Describe el síntoma y desde cuándo aparece. Con esa información buscamos a un profesional de tu zona, que verá el aparato y te dará su cifra por escrito antes de que decidas nada.

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