Isla de Tenerife · Reparación a domicilio

Técnico de placas de inducción a domicilio en Tenerife

Es el aparato de cocina que menos se avería y el que peor se entiende cuando lo hace. Te asignamos un técnico de placas de inducción en Tenerife que parte de una idea que resuelve muchas consultas: una zona que no calienta casi nunca significa que la placa esté rota.

Cocina minimalista con una placa de inducción y detalles de acero inoxidable
La inducción es electrónica pura: el diagnóstico pasa por los códigos de error y por el ventilador.

Cómo funciona

Por qué la inducción falla de otra manera

Una vitrocerámica calienta el cristal y el cristal calienta la olla. Una placa de inducción no calienta nada: genera un campo magnético que calienta directamente el fondo del recipiente. El cristal solo se calienta por contacto con la olla.

De ahí salen dos consecuencias que explican la mayoría de las consultas. La primera es que el recipiente forma parte del sistema: si no es ferromagnético, la placa no lo reconoce y no arranca. La segunda es que debajo del cristal hay electrónica de potencia, y esa electrónica necesita refrigeración.

Síntoma, causa más probable y orden de magnitud. Orientativo: la comprobación manda.
Síntoma Causa habitual Gravedad
Una zona no reconoce la olla Recipiente no apto o mal centrado Muy baja
Se apaga sola a los pocos minutos Sobrecalentamiento: ventilador o hueco sin ventilar Media
Todas las zonas calientan menos una Inductor o módulo de potencia de esa zona Media
No responde al táctil Humedad, suciedad o placa de mandos Baja
Se enciende sola o pita sin motivo Agua o grasa sobre los sensores táctiles Muy baja
Muestra un código de error Depende del código: hay que leerlo Variable
Hace zumbido con la olla puesta Normal según el recipiente y la potencia Ninguna
No da señales de vida Magnetotérmico o conexión de potencia Media
El cristal está agrietado Golpe o choque térmico Alta: no usar

Una comprobación que resuelve muchísimos avisos y que puedes hacer ahora mismo: acerca un imán de nevera al fondo de tu olla. Si se pega con fuerza, el recipiente es apto para inducción. Si no se pega o se sujeta apenas, la placa no lo reconocerá por muy bien que funcione. Es la causa número uno de «una zona no me va».

Prueba el imán antes de llamar a nadie.

Y prueba también esa misma olla en otra zona. Si tampoco funciona ahí, el problema es el recipiente y no la placa.

Las averías reales

Lo que de verdad se rompe en una placa de inducción

Al no tener piezas móviles salvo el ventilador, la inducción se avería poco. Pero cuando lo hace, casi siempre es electrónica, y ahí la conversación sobre el precio cambia.

El ventilador interno

Es la única pieza mecánica y la causa número uno de que una placa se apague sola. Refrigera la electrónica de potencia; cuando se llena de grasa o se agarrota, la placa se sobrecalienta y corta por protección. Es una reparación razonable y muy agradecida.

El módulo de potencia

Cada zona tiene su electrónica. Si falla la de una zona concreta, esa zona deja de calentar mientras las demás siguen bien. Es la avería típica del «solo me funciona la mitad de la placa», y su precio depende mucho del modelo.

El inductor

La bobina que genera el campo magnético. Se avería con menos frecuencia que su electrónica, pero ocurre, sobre todo tras un sobrecalentamiento prolongado.

La placa de mandos táctil

Los sensores capacitivos dejan de responder o responden solos. Antes de darla por averiada hay que descartar lo obvio: humedad, grasa o un derrame sobre la superficie de los mandos.

El cristal vitrocerámico

No es electrónica, pero es la avería que más obliga a decidir. Una grieta en el cristal es motivo para dejar de usar la placa: por debajo hay electrónica en tensión y el líquido derramado puede alcanzarla.

La conexión de potencia

Una placa de inducción consume mucho. Bornes flojos o mal apretados generan calentamiento en la conexión, y ese es un problema de la instalación que se manifiesta como una avería del aparato.

Sartén de colores con huevos y verduras en una placa eléctrica de una cocina moderna
El ventilador es la única pieza móvil y la causa más frecuente de apagados por sobrecalentamiento.

Sobre el zumbido: mucha gente lo interpreta como avería y no lo es. La inducción produce un zumbido audible que depende del recipiente —los de fondo multicapa y los muy ligeros vibran más— y de la potencia seleccionada. Es más notorio a potencias intermedias. Si el zumbido cambia al cambiar de olla, es la olla, no la placa.

Si se apaga sola a los minutos, mira el ventilador.

Es protección por sobrecalentamiento, y detrás casi siempre está el ventilador o un hueco de encastre sin ventilación.

Instalación

Dos cosas que deciden si tu placa dará problemas

La inducción es un aparato exigente con su instalación, mucho más que una vitrocerámica. Dos aspectos concretos explican una parte enorme de las averías que atendemos.

La ventilación del hueco

La electrónica de potencia genera calor y necesita evacuarlo. El mueble debe tener las aberturas previstas por el fabricante y una separación mínima respecto al horno o al cajón inferior. Una placa encajada sin holgura se apaga sola de forma recurrente y nadie entiende por qué.

La potencia contratada

Una placa de inducción de varias zonas puede demandar bastante potencia si se usan todas a la vez. Con una potencia contratada justa, el resultado es un magnetotérmico que salta al poner varios fuegos, y eso no es una avería del aparato.

El circuito propio

Debe tener su línea dedicada desde el cuadro, con la sección de cable y la protección adecuadas. Conectarla a un circuito compartido es una causa habitual de calentamiento en las conexiones.

Placa sobre horno

Es la combinación más frecuente y también la más delicada. Si el horno de debajo no tiene la separación prevista, su calor sube hacia la electrónica de la placa. Muchos «apagados en mitad de la comida» se explican por el horno funcionando debajo.

Si tu placa se apaga sola justo cuando el horno lleva un rato encendido, no busques más: es transferencia de calor desde el horno. Se corrige con la separación o el aislamiento que indique el fabricante, y es un problema de montaje, no del aparato.

¿Se te apaga solo cuando usas el horno a la vez?

Ese detalle identifica el problema de inmediato, y la solución está en el montaje, no en una pieza.

Particularidades de la isla

Qué le afecta a una placa de inducción en Tenerife

Al ser un aparato puramente electrónico, la inducción es especialmente sensible a dos de los factores ambientales de esta isla.

La inducción es exigente con la instalación, y eso se nota en los edificios antiguos de La Laguna y Santa Cruz de Tenerife, donde el cuadro no siempre está preparado para la potencia que pide una placa moderna. En las promociones de Adeje el problema es distinto: ventilación insuficiente bajo la encimera, que hace que el equipo se corte solo a media cocción.

Salitre y electrónica

Es el factor dominante. En cocinas abiertas al mar, el aire salino entra por las rejillas de ventilación de la propia placa y alcanza los módulos de potencia. Es la causa de fallos electrónicos en placas que por edad no deberían tenerlos, y de que en primera línea la vida útil se acorte.

Humedad ambiental

Los mandos táctiles son sensores capacitivos y la humedad los afecta directamente. En el norte de la isla es frecuente que respondan de forma errática en días muy húmedos, sin que exista avería alguna.

Temperatura ambiente alta

Una placa que ya trabaja al límite de refrigeración lo tiene más difícil cuando la cocina está a temperatura elevada. En el sur, y en cocinas poco ventiladas, los cortes por sobrecalentamiento son más frecuentes.

Calima en las rejillas

El polvo fino se acumula en las entradas de aire y en el propio ventilador, mezclado con la grasa de cocina. Esa pasta reduce el caudal de refrigeración y acaba provocando exactamente los mismos cortes.

De ahí una recomendación muy concreta: si vives cerca del mar o en el norte húmedo, revisa cada cierto tiempo las rejillas de ventilación de la placa. Suelen estar en la parte inferior o trasera del aparato, y mantenerlas libres de grasa y polvo es lo que evita la mayoría de los apagados por temperatura.

La decisión

Reparar la placa o sustituirla

Huevos friéndose sobre una placa de inducción durante la preparación del desayuno
Con el cristal agrietado, la placa no debe usarse: por debajo hay electrónica en tensión.

En inducción la respuesta es menos automática que en otros aparatos, porque la electrónica pesa mucho en el precio. Conviene mirar tres cosas.

Repara sin dudarlo

Ventilador, sensores táctiles, cableado y conexiones. Son averías de coste contenido y muy frecuentes. El ventilador, en concreto, cubre buena parte de los avisos.

Depende del modelo

El módulo de potencia de una zona. En una placa de gama media o alta suele compensar; en una de gama baja con años, la cuenta empieza a apretar. Y hay un matiz: si un módulo ha fallado por salitre, los demás están expuestos a lo mismo.

Haz números con calma

El cristal roto. La pieza y su sustitución no son baratas, y en muchos modelos se acercan bastante al precio de una placa nueva. Es la avería que más veces termina en sustitución.

Y el factor del encastre

Como en el horno, la placa va integrada en la encimera. Sustituirla implica que el hueco recortado coincida, y no todas las medidas son iguales. Si el hueco es de una placa antigua, puede hacer falta trabajo sobre la encimera, y eso hay que sumarlo al precio del aparato nuevo.

Si el cristal está agrietado, deja de usarla.

Aunque siga calentando. Por debajo hay electrónica en tensión y cualquier derrame puede alcanzarla. Es la única avería de esta placa que urge.

Antes de avisar

Los códigos de error y qué hacer con ellos

La inducción es el único electrodoméstico de la cocina que te dice exactamente qué le pasa, si sabes leerlo. Ese código en el display no es un adorno: es el diagnóstico que el propio aparato ha hecho.

Anótalo tal cual

Letras y números, exactamente como aparecen. Cada fabricante usa su propia nomenclatura, así que el mismo código significa cosas distintas según la marca. Con el código y el modelo se acota el problema antes de salir hacia tu casa.

Los que suelen resolverse solos

  • Avisos de recipiente no detectado: la olla no es apta, es demasiado pequeña para la zona o está descentrada.
  • Avisos de sobrecalentamiento: la placa se ha protegido. Déjala enfriar, retira lo que esté bloqueando las rejillas y vuelve a probar.
  • Bloqueo de seguridad activado por error, que suele ser el símbolo de un candado y se desactiva manteniendo pulsada una tecla.
  • Avisos por líquido derramado sobre los mandos: se secan y vuelven a la normalidad.

Los que sí necesitan técnico

Los que apuntan a fallo de comunicación interna, a módulo de potencia o a sensor de temperatura. Esos no desaparecen desenchufando, aunque conviene probar un reinicio completo —cortar en el cuadro cinco minutos— antes de dar nada por averiado.

Amas de casa con delantal hirviendo fideos en una placa de sobremesa en una cocina moderna
El código de error es el diagnóstico que hace el propio aparato: anótalo tal cual aparece.

Antes de cualquier otra cosa, prueba el reinicio completo: baja el magnetotérmico de la placa en el cuadro eléctrico, espera cinco minutos y vuelve a subirlo. Desenchufar no basta en las placas que van conectadas directamente. Este reinicio resuelve bloqueos electrónicos transitorios con una frecuencia sorprendente.

Anota el código y el modelo antes de llamar.

El modelo está en una etiqueta bajo la placa o en el manual. Con esos dos datos se acota la avería antes incluso de concertar una cita.

Los recipientes

Por qué tu olla puede ser el problema

Mujeres con delantal cociendo fideos caseros en un cazo sobre una placa de sobremesa rodeada de ingredientes frescos
En inducción, el recipiente forma parte del sistema: sin fondo ferromagnético no hay calor.

Es la causa número uno de consultas y la que menos veces acaba en reparación. En inducción, el recipiente no es un accesorio: es parte del circuito que genera el calor.

Qué recipientes valen

Los que tienen fondo ferromagnético: hierro fundido, acero esmaltado, acero inoxidable con base magnética y los que llevan un disco difusor específico para inducción. La prueba definitiva es el imán: si se pega con fuerza al fondo, sirve.

Cuáles no

Aluminio, cobre, vidrio, barro y buena parte del acero inoxidable de gama baja, que no es magnético. También fallan los recipientes con la base deformada o abombada: aunque el material sea correcto, no hacen suficiente contacto y la placa los detecta de forma intermitente.

El tamaño importa

Cada zona tiene un diámetro mínimo. Un cazo pequeño sobre una zona grande puede no ser detectado, y el aviso que da la placa se confunde con una avería. Es especialmente frecuente con cafeteras italianas pequeñas.

Y una advertencia sobre el fondo

Arrastrar las ollas sobre el cristal en lugar de levantarlas es lo que produce las rayaduras y, con el tiempo, los puntos de tensión donde el vidrio acaba cediendo. Es un hábito que cuesta caro a largo plazo.

Antes de sospechar de la placa, prueba con otra olla.

Y prueba esa misma olla en otra zona. Con esas dos pruebas cruzadas se distingue en un minuto si el problema es el recipiente o el aparato.

Que dure más

Mantenimiento y buen uso

Una placa de inducción bien tratada dura muchos años porque apenas tiene desgaste mecánico. El mantenimiento consiste sobre todo en proteger dos cosas: el cristal y la refrigeración.

  1. Mantén libres las rejillas de ventilación. Están en la parte inferior o trasera de la placa. Un cajón lleno justo debajo o una acumulación de grasa y polvo son la causa de los apagados por temperatura.
  2. Limpia los derrames en caliente cuanto antes, en especial los de azúcar: el azúcar fundido ataca la superficie vitrocerámica y puede dejar marca permanente si se deja enfriar encima.
  3. Usa rasqueta específica para restos pegados, con el ángulo adecuado, y limpiador de vitrocerámica. Nunca estropajo abrasivo.
  4. Levanta las ollas en lugar de arrastrarlas. Es lo que evita rayaduras y puntos de tensión en el cristal.
  5. Seca los mandos táctiles. El agua sobre los sensores provoca respuestas erráticas que parecen averías.
  6. No apoyes cosas calientes del horno sobre el cristal, ni recipientes con la base sucia o con arenilla, que rayan.
  7. Comprueba de vez en cuando el apriete de la conexión si notas olor a caliente cerca del aparato. Una placa consume mucho y los bornes flojos calientan.

El azúcar merece un aviso propio: si se derrama caramelo, mermelada o cualquier cosa azucarada sobre la placa caliente, hay que retirarlo de inmediato con rasqueta, sin esperar a que enfríe. El azúcar fundido reacciona con la superficie vitrocerámica y deja una marca que ya no se va. Es el único derrame que no admite esperar.

Rejillas y ventilador se revisan en la misma visita.

Es lo que evita los apagados por sobrecalentamiento, que son el motivo más frecuente de aviso en este aparato.

Comparativa

Inducción frente a vitrocerámica y gas

Si estás decidiendo qué poner en tu cocina, o si te planteas cambiar de sistema, estas son las diferencias que de verdad importan en el uso diario y en el mantenimiento.

Inducción

La más rápida y la más eficiente, porque calienta el recipiente directamente sin desperdiciar calor en el cristal. Se limpia muy fácil, porque lo derramado no se carboniza sobre una superficie ardiendo. A cambio exige recipientes aptos, buena ventilación y una instalación eléctrica capaz.

Vitrocerámica

Calienta el cristal por resistencia o halógeno, y el cristal calienta la olla. Admite cualquier recipiente y su electrónica es más sencilla, lo que la hace algo más barata de reparar. Es más lenta, retiene calor mucho tiempo después de apagar y consume más.

Gas

Control instantáneo de la llama y funciona sin electricidad, algo que en un apagón se agradece. Pero implica combustión dentro de la cocina, con su ventilación obligatoria, y la limpieza de parrillas y quemadores es bastante más laboriosa.

Si estás pensando en pasar de vitrocerámica o gas a inducción, hay dos comprobaciones previas que evitan sorpresas: que tu potencia contratada soporte el nuevo aparato, y que el hueco de la encimera coincida en medidas. Y ten en cuenta que probablemente tendrás que renovar parte de la batería de cocina.

Antes de cambiar a inducción, conviene comprobar tu instalación.

Potencia contratada, circuito dedicado y medidas del hueco. Son tres comprobaciones rápidas que evitan una compra con sorpresa.

A evitar

Los seis errores que estropean una placa de inducción

  1. Bloquear las rejillas de ventilación. Con un cajón lleno debajo o con grasa acumulada, la electrónica se sobrecalienta y la placa se apaga sola. Es la causa número uno de avisos.
  2. Dejar enfriar un derrame de azúcar. El azúcar fundido ataca la vitrocerámica y deja marca permanente. Hay que retirarlo en caliente.
  3. Arrastrar las ollas. Raya el cristal y genera puntos de tensión donde con el tiempo puede aparecer una grieta.
  4. Usar estropajo abrasivo. Una vez rayada la superficie, la suciedad se agarra mucho más y cada limpieza empeora el problema.
  5. Seguir usándola con el cristal agrietado. Debajo hay electrónica en tensión y cualquier líquido puede alcanzarla.
  6. Conectarla a un circuito compartido. Consume demasiado. Necesita línea dedicada con su protección, o los bornes acaban calentando.

Y un séptimo error que no daña la placa pero cuesta dinero: llamar al técnico sin haber probado otra olla. Un porcentaje nada despreciable de los avisos de «una zona no funciona» se resuelven con la prueba del imán y con probar el mismo recipiente en otra zona. Son dos minutos y ahorran un desplazamiento entero.

Haz las dos pruebas cruzadas antes de avisar.

Otra olla en la misma zona, y la misma olla en otra zona. Con eso se sabe si es el recipiente o el aparato.

Ventajas

Ventajas de un diagnóstico que empieza por lo obvio

  1. Se descarta primero el recipiente y la ventilación. Son las dos causas más frecuentes y ninguna de las dos es una avería del aparato.
  2. Se lee el código de error con la documentación del fabricante, en lugar de interpretarlo a ojo. Cada marca usa su propia nomenclatura.
  3. Se comprueba la instalación: circuito dedicado, apriete de bornes y separación respecto al horno de debajo.
  4. El coste se comunica antes de abrir el aparato, y la factura identifica el recambio con su referencia.
  5. Franqueza con el cristal roto: es la avería que más veces no compensa reparar, y el técnico lo dice con la cuenta hecha.
  6. Criterio local: salitre en los módulos de potencia, humedad en los mandos táctiles y calima en las rejillas.

Cuéntanos si falla una zona o todas.

Una zona apunta a su módulo o al recipiente; todas, a la alimentación o a la electrónica general. Esa distinción orienta medio diagnóstico.

Por qué elegirnos

Por qué tramitar con nosotros la avería de tu placa en Tenerife

Primero, la olla y las rejillas

Son las dos causas más frecuentes y ninguna se factura como reparación. Más vale saber que tu sartén no es apta que pagar un módulo de potencia que está perfecto.

También se mira el horno de debajo

Si tu placa se apaga sola cuando el horno lleva rato encendido, el problema es de montaje y no de la placa. Es un diagnóstico que se pasa por alto constantemente.

Con el cristal roto, claridad

Es la avería que más veces no compensa reparar, y el técnico te da la cuenta completa —pieza, mano de obra y precio de una placa equivalente— en lugar de empezar un trabajo que quizá no te convenga.

Servicios relacionados

El resto de la cocina

La placa comparte hueco, circuito y a veces avería con los demás aparatos de la cocina.

Si vas a subir la potencia contratada para instalar inducción, necesitarás el boletín eléctrico en Tenerife. Y si hay que recortar la encimera para el hueco nuevo, lo hacen los carpinteros en Tenerife.

Dudas frecuentes

Lo que más se pregunta en Tenerife sobre placas de inducción

Una zona de mi placa no funciona, ¿está rota?

Probablemente no. La causa número uno es el recipiente: si no tiene fondo ferromagnético, la placa no lo detecta. Acerca un imán de nevera al fondo de la olla: si se pega con fuerza, es apta; si no, ese es el problema.

Haz también las dos pruebas cruzadas: otra olla en esa misma zona, y la misma olla en otra zona. Si la olla funciona en otras zonas pero no en esa, entonces sí puede haber un problema en el módulo de potencia de esa zona concreta.

Mi placa se apaga sola a los pocos minutos

Es una protección por sobrecalentamiento, y detrás hay tres causas posibles. La más frecuente es el ventilador interno, que se agarrota o se llena de grasa. La segunda es un hueco de encastre sin la ventilación prevista, o un cajón lleno justo debajo bloqueando las rejillas. Y la tercera, muy característica: el horno de debajo funcionando a la vez y transmitiendo calor hacia arriba.

¿Qué recipientes sirven para inducción?

Los de fondo ferromagnético: hierro fundido, acero esmaltado, acero inoxidable con base magnética y los que llevan disco difusor específico. La prueba es infalible: si un imán se pega con fuerza al fondo, sirve. No valen aluminio, cobre, vidrio ni barro. Y ojo con dos detalles: una base abombada hace mal contacto aunque el material sea correcto, y un cazo demasiado pequeño puede no alcanzar el diámetro mínimo de detección de la zona.

¿Por qué hace un zumbido?

Es normal y no indica avería. La inducción genera un campo magnético que hace vibrar ligeramente el fondo del recipiente, y esa vibración se oye. Depende mucho de la olla: las de fondo multicapa y las más ligeras zumban más. También es más audible a potencias intermedias que al máximo. La prueba definitiva: si cambias de olla y el zumbido cambia o desaparece, es el recipiente.

Los mandos táctiles no responden

Antes de pensar en una avería, seca bien la superficie. Los mandos son sensores capacitivos y el agua, la grasa o incluso un paño húmedo apoyado los desactivan o los disparan solos. En el norte de la isla, con humedad ambiental alta, es una causa muy frecuente. Comprueba también que no esté activado el bloqueo de seguridad, que suele mostrarse como un candado y se desactiva manteniendo pulsada una tecla.

Se me ha agrietado el cristal, ¿puedo seguir usándola?

No. Aunque siga calentando, deja de usarla. Bajo el cristal hay electrónica de potencia en tensión, y cualquier líquido que se derrame puede alcanzarla a través de la grieta. Además, una fisura tiende a propagarse con los ciclos de calor. Es la única avería de este aparato que consideramos urgente, y también la que más veces acaba en sustitución, porque el cristal es una pieza cara.

¿Merece la pena reparar una placa de inducción?

Depende de la pieza. El ventilador, los sensores y las conexiones son reparaciones asequibles que compensan siempre. El módulo de potencia de una zona compensa en gama media o alta, menos en gama baja con años. Y el cristal roto es el caso en el que más a menudo la cuenta no sale: la pieza se acerca bastante al precio de una placa nueva. El técnico te da los números antes de empezar nada.

¿Qué potencia necesito para instalar inducción?

Más de la que mucha gente tiene contratada, sobre todo si se usan varias zonas a la vez. Antes de comprar conviene comprobar dos cosas: que la potencia contratada soporte el aparato junto con el resto de la casa, y que exista un circuito dedicado desde el cuadro con la sección de cable y la protección adecuadas. Si el magnetotérmico salta al poner varios fuegos, ese es el diagnóstico y no es una avería de la placa.

¿Cómo limpio la placa sin rayarla?

Con limpiador específico de vitrocerámica y paño suave, y con rasqueta de cuchilla —sujeta en ángulo— para los restos pegados. Nunca estropajo abrasivo: una vez rayada, la superficie retiene más suciedad y cada limpieza posterior es peor. Y una regla que no admite excepción: los derrames de azúcar hay que retirarlos en caliente, porque al enfriarse atacan la vitrocerámica y dejan marca permanente.

¿Consume mucho una placa de inducción?

Es la más eficiente de las tres tecnologías de cocina, porque calienta directamente el recipiente en lugar de calentar un cristal que después transmite el calor. Se pierde muchísima menos energía por el camino y el tiempo de calentamiento es notablemente más corto. Lo que sí demanda es potencia instantánea alta, y eso es distinto del consumo total: por eso hace falta una potencia contratada suficiente aunque a fin de mes gaste menos que una vitrocerámica.

¿Tu caso no aparece aquí?

Cuéntanos qué zonas fallan, qué código muestra y si el horno estaba encendido. Con esos tres datos se acierta casi siempre.

Precios

Precios orientativos de reparación de placas de inducción en Tenerife

Antes de mirar la tabla, un recordatorio útil: si tu síntoma es que una zona no detecta la olla, es bastante probable que no necesites ninguna de estas reparaciones. Prueba primero el imán.

Cada cifra suma el trabajo y el componente sustituido, en jornada laborable salvo aviso.

Horquillas orientativas de mercado, sin IGIC. No constituyen oferta ni presupuesto.
Avería Horquilla orientativa Qué hace variar el precio
Desplazamiento con diagnóstico 35 – 60 € Zona de la isla y horario
Limpieza de rejillas y ventilador 60 – 120 € Grado de acumulación y desmontaje
Sustitución del ventilador interno 90 – 200 € Modelo y accesibilidad
Placa de mandos táctil 120 – 280 € Modelo y disponibilidad
Sensor de temperatura 80 – 170 € Ubicación del sensor
El módulo que da potencia a una zona 150 – 350 € Modelo y número de zonas afectadas
Inductor o bobina 140 – 300 € Modelo y acceso
Reparación de conexión de potencia 60 – 130 € Estado de bornes y cableado
Sustitución del cristal vitrocerámico 250 – 550 € Modelo; a menudo no compensa
Instalación de placa nueva, mano de obra 90 – 200 € Conexión y adaptación del hueco
Adaptación del hueco de la encimera 80 – 250 € Material de la encimera y diferencia de medidas
Revisión y comprobación general 50 – 100 € Número de zonas y estado del aparato

Aviso importante. Lo anterior son órdenes de magnitud del mercado en jornada normal, sin IGIC —el impuesto que se aplica en Canarias— y publicadas para que puedas valorar si una oferta es razonable. No son una oferta ni comprometen precio. En este aparato hay una comprobación que debes exigir antes de aceptar cualquier presupuesto: que se haya descartado el recipiente y la ventilación, porque son las dos causas más frecuentes y ninguna requiere sustituir pieza alguna.

Quién hace el trabajo. Prime Services, marca de Rapid Services Enterprise, S.L., recibe tu aviso y lo asigna a un profesional colaborador de la zona, con seguro de responsabilidad civil y las habilitaciones de su oficio. El profesional te presupuesta antes de empezar, hace el trabajo, te lo factura y responde de su garantía.

Solicita el diagnóstico de tu placa.

El técnico descarta recipiente y ventilación, lee el código con la documentación del fabricante y te da el precio antes de montar nada.

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