Isla de Tenerife · Gas y eléctricos

Calentadores de gas en Tenerife: cámara estanca, bajo NOx y reparación

Es el único electrodoméstico de la casa que quema combustible dentro de tu vivienda, y eso lo convierte en el que menos margen deja para la improvisación. Te mandamos un técnico de calentadores en Tenerife, y en este aparato la revisión no es de rendimiento: es de seguridad.

Baño amplio con ducha acristalada, bañera blanca y ventana en arco
En un calentador de gas, la combustión y la evacuación importan tanto como el agua caliente.

Lo primero de todo

Seguridad: lo que hay que saber antes que nada

Empezamos por aquí porque es lo importante. Un calentador de gas produce monóxido de carbono cuando la combustión no es correcta o cuando los humos no se evacúan bien. Es un gas incoloro e inodoro, así que no avisa, y ese es exactamente el problema.

Señales de que algo va mal

  • La llama es amarilla o anaranjada en lugar de azul. Es la señal visible más importante de todas: indica combustión incompleta.
  • Manchas negras u hollín alrededor del aparato o en la pared por encima.
  • Condensación excesiva en las ventanas del cuarto de baño o de la cocina al usar el agua caliente.
  • Dolor de cabeza, náuseas o somnolencia que mejoran al salir de casa. Esto no admite espera de ningún tipo.
  • Olor a gases de combustión mientras el aparato funciona.

Qué hacer si sospechas

Cierra la llave de gas, ventila abriendo ventanas, sal de la vivienda y avisa. No enciendas ni apagues nada eléctrico y no vuelvas a usar el aparato hasta que lo revise personal habilitado.

Las rejillas de ventilación no se tapan

Es el error más grave y más frecuente. Un calentador de cámara abierta toma el aire de la propia estancia para quemar, así que taponar la rejilla porque «entra frío» elimina justo lo que hace segura la combustión. Esas rejillas no son opcionales.

Revisión de seguridad de un calentador en Tenerife
La llama debe ser azul y estable: el amarillo es la señal de alarma más clara.

Una recomendación que damos siempre y que cuesta muy poco: instala un detector de monóxido de carbono en la estancia donde esté el calentador. Es un dispositivo económico que suena antes de que la concentración sea peligrosa, y es la única forma de detectar un gas que no se ve ni se huele.

Si tu llama no es azul, no uses el aparato.

Es la señal más clara de combustión incompleta y la única que puedes ver a simple vista. Ciérralo, ventila y avísanos.

Diagnóstico

Qué significa cada síntoma

Descartada la seguridad, el resto de síntomas de un calentador son bastante reconocibles. La pregunta útil es si enciende y no calienta, si no enciende, o si el agua sale a temperatura irregular.

Y hay una avería específica de este aparato que conviene conocer: el llamado golpe frío, esa alternancia entre agua caliente y fría al abrir y cerrar el grifo. No es un fallo, es una limitación de los calentadores modulantes cuando el caudal es muy bajo.

Síntoma, causa más probable y orden de magnitud. Orientativo: la comprobación manda.
Síntoma Causa habitual Gravedad
No enciende y no hace chispa Pilas gastadas o electrodo de encendido Muy baja
Hace chispa pero no prende Llave de gas, bombona vacía o electroválvula Baja
Enciende y se apaga a los segundos Mal tiro o sonda de llama Media
Agua templada aunque esté al máximo Intercambiador con cal Media
Alterna agua caliente y fría Caudal bajo o membrana desgastada Baja
Llama amarilla en lugar de azul Combustión incompleta Alta: no usar
Solo funciona con el grifo muy abierto Membrana o filtro de entrada Baja
Gotea agua por debajo Intercambiador o juntas Media
Se apaga con viento fuerte Problema de tiro en la evacuación Media

Antes de llamar a nadie, comprueba lo más simple: si tu calentador funciona con pilas —muchos modelos de encendido automático lo hacen— y no hace chispa al abrir el grifo, cámbialas. Es la causa número uno de «mi calentador no enciende» y se resuelve por unos céntimos.

¿Hace chispa al abrir el grifo caliente?

Ese sí o no divide el diagnóstico en dos mitades: encendido y alimentación por un lado, gas y llama por otro.

Las averías reales

Lo que de verdad se rompe en un calentador

Como en los termos, la cal manda. Pero aquí hay un componente concreto que es a la vez el corazón del aparato y su punto débil.

El intercambiador

Es el serpentín por donde pasa el agua mientras la llama la calienta. Con agua dura se incrusta por dentro, el paso se estrecha y el agua sale templada aunque el aparato esté al máximo. Se puede limpiar químicamente en muchos casos; si está perforado, hay que sustituirlo y ahí el precio sube bastante.

La membrana

La pieza que detecta el paso de agua y da la orden de encender. Cuando se endurece o se rompe, el calentador solo arranca con el grifo muy abierto o directamente no arranca. Es de las reparaciones más frecuentes y más asequibles.

Electrodo y sonda de llama

Uno genera la chispa, la otra confirma que hay llama. Si la sonda falla, el aparato enciende y se apaga a los pocos segundos por seguridad. Son piezas pequeñas y de sustitución rápida.

La electroválvula de gas

Abre el paso del combustible cuando todo lo demás está correcto. Si falla, hay chispa pero no prende. Es una pieza de seguridad y solo debe manipularla personal habilitado.

El quemador

Se ensucia con hollín y residuos, y esa suciedad es la que provoca la llama amarilla. Limpiarlo forma parte de la revisión periódica y es lo que devuelve la combustión a su estado correcto.

La evacuación de humos

Conducto obstruido, mal dimensionado o con nidos de aves. No es una avería del aparato pero es lo que más compromete la seguridad, y en esta isla los conductos exteriores sufren corrosión por salitre.

Si el agua sale templada al máximo, es el intercambiador.

Está incrustado de cal y el agua pasa demasiado rápido para calentarse. Muchas veces se resuelve con una limpieza química.

Particularidades de la isla

Qué hace especial a un calentador en Tenerife

Aquí se juntan la cal del agua, el salitre del aire y una particularidad de instalación muy extendida en la isla que conviene revisar.

En los edificios antiguos del casco de Santa Cruz de Tenerife y de La Laguna todavía quedan calentadores de cámara abierta en cocinas cerradas, que es justo lo que la normativa actual ya no admite. En las promociones nuevas de Adeje y Granadilla de Abona el parque es de cámara estanca, y allí el aviso típico no es de seguridad sino de encendido y de presión.

La cal en el intercambiador

Como el agua pasa por un serpentín estrecho mientras se calienta, la incrustación aquí es más rápida y más problemática que en un termo. Es la causa dominante de calentadores que dejan de dar agua bien caliente en esta isla.

Instalados en el exterior

Es enormemente frecuente en Tenerife: el calentador vive en una galería, un patio o una azotea. Eso resuelve la ventilación pero añade corrosión por salitre y humedad en carcasa, quemador y conducto de humos, además de exposición al viento.

El viento y el tiro

En zonas ventosas de la isla, un conducto de evacuación mal rematado hace que el aparato se apague con rachas fuertes o que los humos retornen. Es un problema de instalación, no del calentador, y se corrige con el sombrerete adecuado.

Temperatura de entrada suave

Un factor a favor: el agua de red entra a temperatura templada durante todo el año, así que el calentador tiene que elevar menos grados que en la península. Eso significa menos consumo y más caudal útil de agua caliente.

Una comprobación que merece la pena si tu calentador está en el exterior: mira el estado del conducto de humos y su remate. La corrosión por salitre lo deteriora con los años, y un conducto perforado o mal rematado es un problema de seguridad además de una causa de mal funcionamiento con viento.

Elegir bien

Cámara abierta, estanca o bajo NOx: qué tienes instalado

Conjunto de ducha con grifería cromada y azulejos blancos
El estanco toma el aire del exterior y devuelve los humos fuera: es la opción más segura.

Si vas a sustituir el aparato, la decisión más importante no es la marca ni los litros por minuto: es el tipo de cámara, porque de eso depende la seguridad de la instalación.

Cámara abierta

Toma el aire para la combustión de la propia estancia y evacúa por tiro natural. Es el sistema antiguo y el que exige rejillas de ventilación permanentes que no se pueden tapar bajo ningún concepto. Solo puede instalarse en ubicaciones que cumplan condiciones estrictas.

Cámara estanca

Toma el aire del exterior y devuelve los humos fuera por un conducto concéntrico, sin contacto con el aire de la vivienda. Es notablemente más seguro y es lo que se instala hoy. Si tu calentador es de cámara abierta y está dentro de la vivienda, plantearse el cambio tiene sentido más allá del rendimiento.

Calentador eléctrico instantáneo

Sin gas ni humos, pero con una demanda eléctrica muy alta que no toda instalación admite. Es una solución para puntos concretos de bajo consumo más que para el agua caliente de una vivienda completa.

O un termo de acumulación

La alternativa lógica cuando no hay gas o cuando la evacuación es problemática. No da agua caliente ilimitada, pero elimina de raíz cualquier cuestión de combustión.

Dinos si tu calentador es de cámara abierta y dónde está.

Si está dentro de la vivienda, esa conversación merece tenerse. Existen alternativas más seguras y a veces más baratas de mantener.

Antes de avisar

Cuatro comprobaciones que puedes hacer sin riesgo

En un aparato de gas hay poco que pueda tocar el usuario con seguridad, y conviene ser claro con dónde está esa frontera. Estas cuatro comprobaciones son inocuas y resuelven una parte considerable de los avisos.

  1. Cambia las pilas. Muchos calentadores de encendido automático funcionan con pilas normales. Si no hace chispa al abrir el grifo caliente, empieza por aquí: es la causa número uno y cuesta céntimos.
  2. Comprueba la llave de gas y la bombona. Suena obvio, pero una bombona agotada o una llave medio cerrada generan exactamente el mismo síntoma que una avería.
  3. Abre bien el grifo de agua caliente. El calentador necesita un caudal mínimo para arrancar. Con el grifo poco abierto, o con un filtro de grifería atascado por cal, puede no llegar a encenderse.
  4. Mira el color de la llama si es visible. Azul y estable es correcto; amarilla o anaranjada significa que hay que parar y avisar.

Y lo que no debes hacer, sin excepciones

No desmontes la carcasa, no manipules la electroválvula ni ninguna pieza del circuito de gas, no toques el conducto de evacuación y no taponés nunca las rejillas de ventilación. Los trabajos sobre instalaciones de gas exigen personal habilitado por normativa, y no es una formalidad administrativa: es la diferencia entre una instalación segura y una que no lo es.

Cabina de ducha acristalada junto a un lavabo con espejo en un baño minimalista
Si no hace chispa, empieza por las pilas antes de pensar en nada más.

Un detalle que confunde mucho: si el calentador se enciende pero alterna agua caliente y fría al bajar el caudal, no está averiado. Los calentadores modulan la llama según el agua que pasa, y por debajo de un caudal mínimo se apagan. Ocurre sobre todo con grifos monomando muy cerrados o con termostáticos. No es una avería: el sistema funciona así.

Empieza por las pilas, es gratis.

Y si sigue sin encender, cuéntanos si hace chispa o no: esa respuesta divide el diagnóstico en dos mitades.

La revisión

Qué incluye una revisión de calentador y por qué hacerla

Baño moderno con ducha de cristal, detalles de madera y lavabo de diseño
El conducto de humos es la parte que menos se mira y la que más compromete la seguridad.

En cualquier otro electrodoméstico, saltarse el mantenimiento significa que durará menos. En un calentador de gas significa además que puede dejar de ser seguro, y esa diferencia lo cambia todo.

Qué se comprueba

  • Estanqueidad de la instalación de gas y estado de las conexiones y del tubo flexible, que tiene fecha de caducidad impresa.
  • Análisis de la combustión: color y forma de la llama, y medición de los productos de combustión.
  • Evacuación de humos: conducto sin obstrucciones, sin corrosión, correctamente unido y con el remate adecuado.
  • Ventilación del recinto: que existan las aberturas, que nadie las haya tapado y que tengan la medida exigida.
  • Limpieza del quemador y del intercambiador, que es lo que devuelve el rendimiento perdido.
  • Funcionamiento de los sistemas de seguridad: sonda de llama y corte por falta de tiro.

Cada cuánto

Como norma general, una revisión anual, y aquí conviene acortarla si el aparato está en el exterior expuesto al salitre o si el agua de tu zona es muy dura. Las instalaciones de gas tienen además sus propias inspecciones periódicas obligatorias, que las realiza la empresa distribuidora y son cosa aparte de esta revisión del aparato.

El tubo flexible

Un detalle que casi nadie mira: el tubo que conecta la bombona o la instalación al aparato lleva una fecha de caducidad impresa. Comprobarla lleva diez segundos y es de las cosas más importantes de toda esta página.

Mira ahora la fecha del tubo flexible de gas.

Está impresa en el propio tubo. Si ha caducado, sustituirlo es barato y es de las medidas de seguridad más elementales que existen.

Que dure más

Mantenimiento y buen uso

Un calentador bien cuidado da agua caliente durante muchos años. Estas son las medidas que más lo alargan, en orden de importancia.

  1. Revisión anual con análisis de combustión. Es la que garantiza que el aparato sigue siendo seguro, no solo que funciona.
  2. Limpieza del intercambiador cuando el agua empiece a salir menos caliente. Anticiparse a la incrustación es más barato que sustituir el serpentín.
  3. Comprueba la fecha del tubo flexible y sustitúyelo cuando caduque.
  4. Mantén libres las rejillas de ventilación. Nunca taparlas, ni siquiera parcialmente, ni siquiera en invierno.
  5. Revisa el conducto de humos si el aparato está en el exterior: el salitre lo corroe y el viento lo castiga.
  6. No pongas el aparato al máximo por sistema. Cuanto más alta la temperatura, más rápido se incrusta el intercambiador.
  7. Si el aparato está fuera, protégelo de la lluvia batiente y de la brisa marina directa en la medida de lo posible.

Sobre la temperatura: en un calentador instantáneo, regular a un valor intermedio y abrir menos el grifo de agua fría es más eficiente que ponerlo al máximo y compensar con fría. Además de gastar menos gas, reduce de forma apreciable la velocidad con la que la cal se deposita en el intercambiador, que es la avería que más caro sale en este aparato.

Programa la revisión anual y olvídate.

Es la única forma de saber que la combustión sigue siendo correcta, algo que no se puede comprobar mirando el aparato desde fuera.

Alojamientos y comunidades

Agua caliente instantánea en uso compartido

El calentador instantáneo tiene una ventaja enorme frente al termo en alojamientos: no se agota. Da agua caliente mientras haya gas y caudal, así que no importa cuántos huéspedes se duchen seguidos. Pero tiene sus propias condiciones.

El caudal manda

Un calentador se define por los litros por minuto que puede calentar. Si dos personas abren agua caliente a la vez, el aparato reparte y la temperatura baja. En alojamiento con varios baños hay que dimensionar contando con el uso simultáneo, no con uno solo.

Instrucciones al huésped

Un calentador de gas no es intuitivo para quien no lo ha usado nunca. Dejar una nota clara sobre cómo se enciende y qué hacer si se apaga evita la mitad de las llamadas al propietario en plena noche.

La revisión, obligada

En una vivienda de alquiler, la seguridad del aparato es responsabilidad del propietario. La revisión anual con análisis de combustión y el estado del conducto de humos y las rejillas no son opcionales en este contexto.

Detector de monóxido

En alojamiento turístico con calentador de gas, instalar un detector es una medida elemental. Cuesta poco y protege a personas que no conocen la instalación ni sabrían interpretar una señal de alarma.

En alquiler, la revisión del calentador es responsabilidad tuya.

Y con huéspedes que no conocen el aparato, un detector de monóxido es una inversión mínima con mucho sentido.

A evitar

Los seis errores más peligrosos

  1. Tapar las rejillas de ventilación. El error más grave de esta lista. Un calentador de cámara abierta necesita ese aire para quemar bien; sin él, la combustión se vuelve incompleta.
  2. Seguir usándolo con la llama amarilla. Es la señal visible de combustión incompleta y la única que puedes ver sin instrumentos. Ahí hay que parar.
  3. No revisar la fecha del tubo flexible. Viene impresa en el propio tubo y caduca. Sustituirlo cuesta muy poco.
  4. Instalarlo en un baño sin cumplir condiciones. Un aparato de cámara abierta en un espacio pequeño y cerrado es la combinación más peligrosa que existe con este electrodoméstico.
  5. Manipular el circuito de gas por cuenta propia. Está reservado a personal habilitado por normativa, y con razón.
  6. Ignorar dolores de cabeza recurrentes en casa. Si mejoran al salir, hay que investigarlo de inmediato: es el síntoma clásico de exposición a monóxido.
Ducha moderna con pared de azulejo estampado y grifería negra
La ubicación del aparato y su ventilación son parte de la instalación, no un detalle.

Y un séptimo, propio de esta isla: dar por bueno un conducto de humos oxidado. En galerías y azoteas expuestas al salitre, la corrosión perfora el conducto con los años, y un conducto perforado deja escapar productos de combustión donde no debe. Es una comprobación visual rápida que conviene hacer si tu calentador está en el exterior.

Instala un detector de monóxido de carbono.

Es lo único que detecta un gas que no se ve, no se huele y no avisa. Cuesta poco y es la medida más eficaz que existe.

Ventajas

Ventajas de un servicio que empieza por la seguridad

  1. Análisis de combustión, no solo comprobación de funcionamiento. Un calentador puede dar agua caliente y aun así no ser seguro, y eso no se ve desde fuera.
  2. Revisión de la evacuación y de la ventilación como parte del servicio, no como extra. Son la causa real de los problemas graves.
  3. Comprobación del tubo flexible y de su caducidad, que es la revisión más barata y más olvidada.
  4. Limpieza del intercambiador antes de proponer su sustitución: en muchos casos la incrustación se resuelve químicamente.
  5. Conoces el coste antes de intervenir, con el recambio identificado y su referencia en la factura.
  6. Criterio local: cal en el intercambiador, salitre en el conducto de humos y viento en el tiro son las tres causas específicas de esta isla.

Pide una revisión de seguridad, no solo de funcionamiento.

Que el agua salga caliente no significa que la combustión sea correcta. Son dos comprobaciones distintas.

Por qué elegirnos

Por qué pedirnos un técnico para tu calentador en Tenerife

Se mira la combustión, no solo el agua caliente

Un calentador puede funcionar perfectamente desde el punto de vista del usuario y estar produciendo una combustión incorrecta. Comprobarlo es la parte del trabajo que no se ve y la que de verdad importa.

Ventilación y evacuación, revisadas siempre

Aunque el aviso sea por otra cosa. Las rejillas tapadas y los conductos corroídos son los dos problemas más graves de este aparato, y aparecen en casas donde nadie los había mirado nunca.

Si tu instalación debería cambiar, lo sabrás

Si tienes un aparato de cámara abierta en una ubicación que hoy no se consideraría adecuada, el técnico lo plantea con franqueza. No para venderte uno nuevo, sino porque es información que deberías tener.

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El agua caliente y el gas tocan varias especialidades a la vez, y todas están dentro de la misma casa.

Y si el cambio de aparato obliga a revisar lo que tienes contratado con la compañía, el papel que hace falta es el boletín eléctrico en Tenerife.

Dudas frecuentes

Lo que más se pregunta en Tenerife sobre calentadores

Mi calentador no enciende, ¿qué reviso primero?

Las pilas, si tu modelo las lleva. Es la causa número uno de este síntoma y se resuelve por céntimos. Después, que la llave de gas esté abierta y que la bombona no esté vacía, y que el grifo de agua caliente esté bien abierto, porque el aparato necesita un caudal mínimo para arrancar.

Si hace chispa pero no prende, el problema está en el lado del gas. Si ni siquiera hace chispa, es encendido o alimentación. Esa distinción es la que más ayuda al diagnóstico.

¿Por qué el agua sale templada aunque esté al máximo?

Casi siempre por el intercambiador incrustado de cal. Es el serpentín por donde circula el agua mientras la llama la calienta; cuando la cal estrecha su paso, el agua pasa demasiado rápido y no da tiempo a que se caliente. En muchos casos se resuelve con una limpieza química, sin sustituir la pieza. Es la avería más característica de este aparato en una isla con agua dura.

La llama es amarilla, ¿es normal?

No, y es la señal de alarma más importante que puedes ver a simple vista. Una llama correcta es azul y estable. El amarillo o el anaranjado indican combustión incompleta, y la combustión incompleta produce monóxido de carbono. Cierra el gas, ventila y no vuelvas a usar el aparato hasta que lo revise personal habilitado. Suele deberse a un quemador sucio o a ventilación insuficiente.

¿Cada cuánto hay que revisar un calentador de gas?

Como norma general, una vez al año, con análisis de combustión y comprobación de la evacuación y de la ventilación. Conviene acortar ese plazo si el aparato está en el exterior expuesto al salitre o si el agua de tu zona es especialmente dura. Ten en cuenta que esto es distinto de la inspección periódica obligatoria de la instalación de gas, que realiza la empresa distribuidora.

¿Qué es el monóxido de carbono y por qué preocupa tanto?

Es un gas que se produce cuando la combustión es incompleta, y su peligro está en que es incoloro e inodoro: no avisa. Los síntomas de exposición —dolor de cabeza, náuseas, somnolencia— se confunden fácilmente con un malestar común, y la pista clave es que mejoran al salir de casa. Un detector de monóxido cuesta poco y es la única forma fiable de detectarlo a tiempo.

¿Puedo tapar la rejilla de ventilación? Entra mucho frío

No, bajo ningún concepto, ni siquiera parcialmente. Un calentador de cámara abierta toma el aire de la propia estancia para quemar. Si tapas la rejilla, ese aire deja de renovarse y la combustión se vuelve incompleta, con el riesgo que eso implica. Si el frío es el problema, la solución correcta es cambiar a un aparato de cámara estanca, que toma el aire del exterior y no necesita esas rejillas.

¿Qué diferencia hay entre cámara abierta y estanca?

La cámara abierta toma el aire de la habitación y evacúa por tiro natural, así que depende por completo de que la ventilación sea correcta. La cámara estanca toma el aire del exterior y devuelve los humos fuera por un conducto concéntrico, sin ningún contacto con el aire de la vivienda. Es notablemente más segura y es lo que se instala hoy. Si tu aparato es de cámara abierta y está dentro de la vivienda, merece la pena plantearse el cambio.

Se me alterna el agua caliente y fría

Si ocurre al cerrar parcialmente el grifo, probablemente no es una avería. Los calentadores modulan la llama según el caudal de agua que pasa, y por debajo de un mínimo se apagan. Es muy frecuente con grifos monomando poco abiertos o con termostáticos. Si en cambio ocurre con el grifo bien abierto, entonces sí conviene revisar la membrana o el filtro de entrada, que pueden estar desgastados o atascados por cal.

¿Calentador o termo? ¿Qué me conviene?

El calentador instantáneo no se agota nunca: da agua caliente mientras haya gas y caudal, lo que lo hace ideal para alojamientos con varios huéspedes seguidos. Su límite es el caudal simultáneo: con dos grifos abiertos a la vez, reparte. El termo da un volumen limitado que hay que esperar a que recupere, pero es más sencillo, no implica combustión y no necesita evacuación de humos. Si no tienes gas o la evacuación es problemática, el termo gana con claridad.

¿Puedo instalar el calentador yo mismo?

No. Las instalaciones de gas requieren personal habilitado por normativa, y no es un trámite burocrático: la ubicación, la ventilación y la evacuación de humos tienen requisitos concretos cuyo incumplimiento genera un riesgo real. Además, una instalación no realizada por profesional habilitado puede dejarte sin cobertura ante cualquier incidente. Es exactamente el tipo de trabajo donde el bricolaje no tiene cabida.

¿Tienes dudas sobre la seguridad de tu instalación?

Cuéntanos dónde está el aparato, si tiene rejillas y de qué color es la llama. Con eso podemos orientarte antes incluso de la visita.

Precios

Calentadores en Tenerife: precios para orientarte

En este aparato hay una línea que merece atención especial: la de la revisión anual. No es un gasto de mantenimiento como el de cualquier otro electrodoméstico, porque es lo que confirma que la combustión sigue siendo segura.

Lo que ves incluye pieza y trabajo, en horario laborable y salvo que se especifique lo contrario.

Horquillas orientativas de mercado, sin IGIC. No constituyen oferta ni presupuesto.
Concepto Horquilla orientativa Qué hace variar el precio
Desplazamiento con diagnóstico 35 – 60 € Zona de la isla y horario
Revisión anual con análisis de combustión 70 – 140 € Tipo de aparato y accesibilidad
Sustitución de membrana 70 – 150 € Modelo del calentador
Electrodo o sonda de llama 70 – 145 € Número de piezas y acceso
Limpieza química del intercambiador 100 – 200 € Grado de incrustación
Sustitución del intercambiador 250 – 500 € Modelo; es la pieza cara del aparato
Electroválvula de gas 120 – 260 € Modelo y disponibilidad
Limpieza de quemador 70 – 140 € Estado de la combustión
Sustitución del tubo flexible de gas 25 – 60 € Longitud y tipo de conexión
Montar un calentador: coste de mano de obra 150 – 350 € Adaptación de tomas y evacuación
Calentador de gas instalado 450 – 900 € Caudal, tipo de cámara y trabajo
Adecuación del conducto de evacuación 120 – 400 € Recorrido, material y remate

Aviso importante. Lo anterior son órdenes de magnitud del mercado en jornada normal, sin IGIC —el impuesto que se aplica en Canarias— y publicadas para que puedas valorar si una oferta es razonable. No son una oferta ni comprometen precio. Y una advertencia adicional que en este aparato importa más que el precio: cualquier trabajo sobre la instalación de gas debe realizarlo personal habilitado. Pide siempre esa acreditación, sea al profesional que te enviemos o a quien sea, y guarda el justificante de la intervención.

Quién hace el trabajo. Prime Services, marca de Rapid Services Enterprise, S.L., recibe tu aviso y lo asigna a un profesional colaborador de la zona, con seguro de responsabilidad civil y las habilitaciones de su oficio. El profesional te presupuesta antes de empezar, hace el trabajo, te lo factura y responde de su garantía.

Solicita la revisión anual de tu calentador.

Análisis de la combustión, salida de humos, aberturas de aire y flexible de conexión: cuatro puntos que no se ven mirando el aparato por fuera.

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