Provincia de Las Palmas · Agua caliente a gas
Calentadores de gas en Las Palmas: reparación y revisión
Aquí el calentador casi nunca vive dentro de la casa: vive en un patio de luces, en una azotea o en un armario de fachada, con viento encima, sal en suspensión y el polvo de cada calima sobre el quemador. Te ponemos en contacto con técnicos de calentadores en Las Palmas que parten de ese dato, porque explica casi todo lo que aparece al abrir la tapa.

Qué se hace y con qué
Un aparato de intemperie en una provincia que castiga la intemperie
Un calentador instantáneo no guarda agua caliente: la calienta mientras pasa. Esa es su virtud y su punto débil, porque depende de dos cosas que aquí no vienen garantizadas: un caudal de agua estable y un aire de combustión limpio. Casi todo lo que se repara entra por una de esas dos puertas.
Atendemos aparatos de butano, de propano de depósito y de gas canalizado donde existe, en las tres variantes del parque: cámara abierta, que toma el aire de la estancia; tiro forzado, con ventilador que empuja los humos; y estancos, que cogen el aire de fuera y lo devuelven por el mismo tubo concéntrico. También los eléctricos instantáneos, habituales en estudios sin salida de humos.
Lo que queda fuera de este servicio: modificar la instalación receptora de gas o firmar documentación que no corresponda, porque eso exige una habilitación que el cliente debe pedir y ver.

Si el aparato corta solo, no lo fuerces.
Un calentador que se apaga a mitad de servicio informa de algo concreto y casi siempre barato.
Del síntoma a la pieza
Qué te está diciendo el aparato antes de que llegue nadie
La secuencia es corta y siempre igual: detecta que pasa agua, hace chispa, abre el gas, comprueba que hay llama y modula. Saber en qué escalón se rompe reduce el problema a dos o tres piezas. Un matiz previo: en el sur de Gran Canaria y en el litoral oriental el agua de entrada llega templada buena parte del año, así que un aparato dimensionado con criterio peninsular trabaja cerca de su modulación mínima y sale más caliente de lo que quieres. En medianías y cumbre pasa lo contrario.
| Lo que observas | Causa más probable | Gravedad |
|---|---|---|
| Ni chispa ni ruido al abrir el grifo caliente | Pilas agotadas, hidrogenerador agarrotado o caudal bajo mínimo | Muy baja |
| Chispea pero no llega a prender | Bombona vacía, regulador, aire en la línea o electroválvula | Baja |
| Prende y se corta a los pocos segundos | Sonda de ionización sucia o con la masa floja | Baja |
| Se apaga a mitad de ducha, siempre con viento | Corte del sensor de humos por reflujo en la evacuación | Media a alta |
| Agua templada con el mando al máximo | Cal dentro del intercambiador o aletas cegadas por fuera | Media |
| Gotea solo cuando lleva un rato caliente | Intercambiador perforado: la fuga se abre al dilatar | Alta: fin de vida |
| Llama amarilla y hollín en el frontal | Combustión incompleta por falta de aire | Alta: no lo uses |
Los códigos del display, por familias
El código cambia con cada fabricante y no sirve de nada memorizarlo. Lo que no cambia es qué está midiendo el aparato cuando decide parar.
| Familia de bloqueo | Qué mide | Qué suele aparecer |
|---|---|---|
| Falta de llama tras varios intentos | Corriente de ionización | Gas ausente, electrodo sucio, masa deficiente |
| Sobretemperatura | Limitador del intercambiador | Serpentín calcificado, caudal bajo, filtro obstruido |
| Evacuación insuficiente | Sensor de humos o reflujo | Conducto obstruido, terminal a barlovento, rejilla tapada |
| Ventilador o presostato | Diferencia de presión de aire | Turbina con polvo, tubo de silicona suelto o con agua |
| Sonda fuera de rango | Resistencia de la NTC | Sonda con cal o conector corroído |
Apunta cuándo falla, no solo qué código sale. «Solo con viento» o «solo con la ducha y no con el fregadero» orientan mejor que el número del display.
Un código no es un diagnóstico.
Dice qué medida se salió de rango, no por qué se salió. El técnico va a por el porqué.
Seguridad
Combustión, tiro y monóxido: la parte que no se negocia

Con la combustión correcta, un calentador produce dióxido de carbono y vapor de agua. Cuando le falta aire produce además monóxido de carbono, que no huele ni se ve. Su seguridad se juega en dos sitios: el aire que entra y los humos que salen.
La señal visible más fiable es el color. Una llama correcta es azul, corta y estable; una amarilla y temblorosa dice que el quemador no recibe aire, y ese aparato no se usa hasta revisarlo. Acompañan al aviso el hollín en el frontal, el vaho excesivo en el baño y los cortes repetidos del sensor de humos.
Si sospechas: cierra el gas, abre ventanas, sal de la vivienda y avisa. No enciendas ni apagues nada eléctrico dentro. Y si alguien tiene dolor de cabeza o mareo que se pasan al salir a la calle, eso es una urgencia sanitaria.
Las rejillas no son opcionales
Un aparato de cámara abierta quema el aire de la propia estancia. Taponar la rejilla porque entra frío, ruido o polvo de calima es quitarle lo que lo hace seguro. Si el polvo molesta, se limpia más a menudo; el hueco no se cierra.
Qué exigir a quien abra tu calentador
- Que acredite la habilitación de gas y no le moleste enseñarla: es un documento personal, no una pegatina de la furgoneta.
- Que compruebe la estanqueidad de las uniones que haya tocado, con espumante o detector, antes de recoger.
- Que mire la evacuación completa: conducto, codos, terminal y orientación respecto al viento dominante.
- Que revise tubo flexible y regulador por su fecha impresa, no por su aspecto.
- Que no puentee ninguna seguridad y deje por escrito qué pieza ha puesto.
Llama amarilla: apaga y ventila.
Es la única señal de combustión incompleta que se ve a simple vista, y con ella no se negocia.
Condiciones de la provincia
Cuatro cosas de aquí que acaban viéndose dentro del aparato
Gran Canaria, Lanzarote y Fuerteventura no comparten clima, pero sí cuatro factores que a un calentador le afectan de forma muy directa.
El alisio empuja los humos hacia dentro
Un terminal orientado a barlovento recibe presión constante y, en las rachas, la columna de humos deja de subir y retrocede. El aparato lo detecta y corta. El síntoma desconcierta: funciona días enteros y se apaga siempre en la ducha de la tarde, que es cuando aprieta. En Lanzarote y Fuerteventura es el condicionante número uno, y muchas veces se resuelve con un sombrerete antiviento.
El agua no es la misma en dos calles seguidas
La provincia depende de la desalación en un grado altísimo, y las islas orientales casi por completo, pero el suministro se mezcla con pozos según zona y temporada. La dureza no se deduce: se mide. Donde entra cal, el serpentín se estrecha. Donde el agua desalada llega con la remineralización justa, con los años aparecen picaduras en el cobre.
Calima y jable en las aletas
Los episodios de polvo llegan antes y más cargados que en las islas occidentales, y en Lanzarote y Fuerteventura hay arena fina moviéndose casi siempre. Ese polvo entra por las rejillas y se deposita entre las aletas del intercambiador y en las ranuras del quemador: la llama pierde aire, amarillea y deja hollín. Tras una calima intensa, mirar rejillas y frontal es lo primero.
Norte húmedo, sur soleado, medianías frías
En el norte de Gran Canaria la humedad y la brisa marina oxidan tornillería, conectores y chapa, y el salitre del litoral hace el resto. En el sur, la radiación de todo el año vuelve quebradizos pasacables, juntas y plásticos. Y en medianías sube la demanda y el aparato trabaja con más salto de temperatura. Tres desgastes distintos en una misma isla.
Las averías reales
Seis piezas concentran casi todo lo que se rompe
El intercambiador
Serpentín de cobre con aletas sobre el quemador. La cal por dentro estrecha el paso y hace saltar el limitador; el polvo por fuera ciega las aletas y ahoga la llama. La perforación por corrosión no se repara: se reconoce porque el goteo aparece con el aparato caliente.
El cuerpo de agua
Detecta que has abierto el grifo. En los mecánicos lo hace una membrana que se endurece con los años y obliga a abrir mucho para arrancar. En los electrónicos, una turbina de caudal que se agarrota con la cal. Delante de ambos, un filtro de malla que la arenilla llena enseguida.
Electrodo y sonda de ionización
El electrodo hace la chispa; la sonda comprueba que hay llama midiendo la corriente diminuta que esta conduce. Basta óxido en la punta o una masa floja para que el aparato no vea una llama que existe y se bloquee con el gas entrando. Se confunde siempre con una bombona vacía.
La válvula de gas y su modulador
La electroválvula abre y cierra; la bobina moduladora ajusta el gas a la demanda y sostiene la temperatura cuando cambia el caudal. Lo frecuente aquí no es la avería total, sino el fallo intermitente por conectores con verdín: un día sí y otro no.
Sensor de humos y presostato
El primero corta el gas si los humos vuelven al recinto. El segundo, en tiro forzado y estancos, confirma que el ventilador mueve aire antes de encender. Ninguno se puentea nunca. Cuando uno corta a menudo, el problema está en el conducto o en el terminal.
Alimentación y electrónica
Unos modelos encienden con pilas, que se agotan y provocan el clásico «no enciende». Otros llevan un hidrogenerador, una turbinilla que saca la chispa del paso del agua y se agarrota con la cal. Y en todos, humedad y sal atacan conectores en silencio.
Pieza identificada antes de tocar el destornillador.
Saber qué hace cada componente y qué síntoma da al fallar acorta la visita.
Antes de llamar
Siete comprobaciones que puedes hacer sin abrir nada
- Abre solo el grifo de agua caliente y escucha. Sin chispa ni ruido, el aparato ni se ha enterado de que pasa agua: mira las pilas.
- Prueba con el grifo muy abierto. Si así arranca, el problema es de caudal mínimo y no de gas: limpia el aireador y la alcachofa, que con nuestra agua se cargan en pocos meses.
- Mira la llama a oscuras, por la mirilla. Azul y estable, bien; amarilla y bailona, no lo uses más.
- Mueve la bombona para calcular el líquido que queda, y mira la fecha del regulador y del tubo.
- Comprueba las rejillas del recinto y del armario. Si están tapadas «por el polvo», ahí tienes media respuesta.
- Sal a mirar el terminal de humos tras un temporal o una calima: un nido o una costra bastan para que corte.
- Anota el patrón. Si falla siempre a la misma hora, con viento o con la ducha larga, ese dato vale más que cualquier código.
Lo que no debes hacer: quitar la tapa frontal, puentear el sensor de humos, tocar los tornillos de regulación de gas y echar descalcificantes de droguería por el grifo.
Elegir bien
Butano, propano o eléctrico: qué mueve el agua caliente aquí
El parque residencial de la provincia se apoya sobre todo en la bombona de butano, y eso condiciona el aparato de un modo que casi nadie relaciona. El butano tiene que evaporarse dentro del envase para llegar al quemador, y evapora peor con frío; cuando queda poco líquido, la propia evaporación enfría el metal y el efecto se agrava.
De ahí sale una avería fantasma muy de aquí: el calentador va perfecto en una ducha corta y pierde potencia a los cinco minutos, siempre por la mañana, en invierno, en una vivienda de medianías o en un patio del norte donde no da el sol. El aparato está bien; la bombona no da caudal de vapor.
En complejos, bungalows y hostelería lo habitual es el propano de depósito: presión estable y nadie cambiando envases. El eléctrico instantáneo no es un termo pequeño: pide mucha potencia durante los minutos de ducha, y en un edificio de los sesenta de la capital, con secciones de cable justas, eso hay que comprobarlo antes de comprar nada.

Cuándo la respuesta honesta es que no compensa repararlo
- Intercambiador perforado con más de diez o doce años. La pieza se lleva una porción muy alta de lo que cuesta uno nuevo, y el resto tiene el mismo desgaste.
- Placa electrónica descatalogada. Si la única vía es una de segunda mano sin garantía, el arreglo dura lo que dura.
- Cámara abierta dentro del baño o en un recinto sin ventilación exigible: ninguna reparación corrige una ubicación.
- Carcasa comida por la corrosión en costa: si la chapa cede, el recinto de combustión deja de cumplir.
- Modelos antiguos de piloto permanente, sin los cortes de seguridad que hoy son estándar.
Es preferible perder una reparación a colocarte una que no aguanta.
Si el aparato está al final de su vida útil, quien lo revisa te lo dice con los motivos delante, y decides tú.
Calendario
Qué se comprueba en una revisión y cada cuánto tiene sentido
Una revisión no es una limpieza: es comprobar que la combustión y la evacuación siguen siendo correctas y que lo que debe cortar el gas corta:
- Estanqueidad de las uniones de gas, con tubo flexible y regulador comprobados por su fecha.
- Quemador e inyectores: ranuras libres y llama estable en todo el frente.
- Aletas del intercambiador, donde se acumulan el jable y el polvo de la calima.
- Electrodo y sonda de ionización: punta limpia, separación correcta y masa firme.
- Conducto y terminal de humos: sujeción, obstrucciones y orientación al viento dominante.
- Seguridades y temperatura de salida a distintos caudales, que es como se detecta la cal antes de que dé la cara.
Cada cuánto, en esta provincia
La pauta general es una revisión completa al año en vivienda habitual, y no depende de dónde vivas. Lo demás sí. En costa conviene una inspección visual semestral de tornillería, carcasa, conectores y terminal, porque la corrosión avanza antes de que el aparato falle. Tras un episodio de calima intenso, limpiar rejillas y frontal es tarea de ese mes. En alquiler vacacional, al cerrar temporada alta.
Dos cosas no se rigen por ese calendario: el tubo flexible se cambia por su fecha impresa, no por cómo se vea, y el detector de monóxido conviene tenerlo en el recinto del calentador. Es la única forma de enterarse de algo que no huele ni se ve.
Una revisión anual cuesta mucho menos que una avería en agosto.
Y en un aparato de gas no se trata solo de dinero.
Uso profesional
Bungalows, apartamentos turísticos y pequeña hostelería

En Maspalomas, Mogán, Puerto del Carmen, Playa Blanca, Corralejo o Morro Jable, un calentador parado no es una molestia doméstica: es una incidencia con un huésped dentro y con un horario que no elige nadie.
La bombona y el huésped
El aviso urgente más frecuente en apartamento vacacional es también el más tonto: bombona agotada un domingo. Merece la pena dejar una de repuesto accesible y una instrucción escrita que diga a quién avisar, no cómo cambiarla. Un huésped manipulando una conexión de gas es un riesgo que no compensa.
Recintos cerrados con llave
Muchos complejos guardan los calentadores en armarios de fachada o patinillos comunes. Si la llave la tiene el administrador y no la recepción, la reparación de veinte minutos se convierte en dos visitas. Resolver el acceso antes que la avería ahorra una intervención entera.
Picos de demanda y papeles
Cinco duchas seguidas al mediodía exigen algo muy distinto de un uso doméstico repartido: si el aparato se queda corto siempre, el problema es de dimensionado, no de avería.
La visita se cuadra con la agenda del apartamento, no contra ella.
Ventanas entre salida y entrada, y partes por escrito para el propietario.
A evitar
Siete errores que salen caros, y dos de ellos peligrosos
- Tapar la rejilla de ventilación. Se hace por frío, por ruido o por el polvo de la calima, y es el más grave: le quitas al aparato el aire con el que quema.
- Puentear el sensor de humos. No es el problema: es el único que lo ha detectado.
- Mover el calentador en una reforma sin recalcular la evacuación. Cambiarlo de pared o de altura modifica el tiro, y explica muchos aparatos nuevos que cortan.
- Seguir usándolo con la llama amarilla hasta que alguien pueda venir. Ninguna ducha justifica eso.
- Comprar por litros sin mirar el agua de entrada. Esos litros por minuto se calculan con un salto de temperatura de referencia, y aquí no es el mismo en Maspalomas que en Tejeda.
- Dejar el tubo flexible más allá de su fecha porque «se ve entero»: envejece por dentro, y con este sol y este salitre más deprisa.
- Apurar siempre la bombona y confundir la caída de potencia con una avería.
Ventajas
Qué ganas con un servicio que empieza por la combustión
- Diagnóstico que mira el humo antes que el agua. Aire, llama y evacuación se comprueban antes de hablar de piezas, porque ese orden evita repetir la visita.
- Cada partida del presupuesto lleva escrito su porqué. El desplazamiento existe porque hay kilómetros entre municipios y, en las islas orientales, logística añadida; la mano de obra es el tiempo real con el aparato abierto, no una tarifa plana; y la pieza es la pieza, con su nombre. Sabiendo qué paga cada línea, puedes discutirla o compararla.
- Piezas nombradas, no «un repuesto»: una sonda, una membrana o una bobina moduladora aparecen con su denominación.
- Criterio local en el dimensionado, según el agua que entra en tu casa, no según el catálogo.
- Se avisa cuándo no compensa antes de cobrar una reparación con fecha de caducidad.
- Cobertura en las tres islas, sin prometer tiempos que dependan de un barco.
Saber qué pagas es parte del servicio.
Ninguna línea del presupuesto debería necesitar explicación posterior: el profesional te la da antes.
Por qué elegirnos
Tres razones para avisarnos por el calentador
El aparato se trata como lo que es
Es el único electrodoméstico de la casa que quema combustible, y esa diferencia manda sobre lo demás. Por eso la visita incluye siempre la comprobación de ventilación y evacuación, aunque nos hayas llamado porque el agua sale templada.
Preguntamos qué agua entra en tu casa
Donde el suministro combina desalación, pozos y mezclas según la zona, dar por supuesta la dureza es empezar mal. Recomendar una descalcificación o un cambio de aparato tiene sentido cuando se sabe qué pasa dentro del serpentín.
El aparato queda documentado
Qué se comprobó, qué se sustituyó y qué conviene vigilar la próxima vez. En una vivienda ahorra discusiones; en un apartamento turístico es lo que te permite responder cuando alguien pide justificación de mantenimiento.
Servicios relacionados
Cuando el problema del agua caliente no está en el calentador
Una parte nada pequeña de los avisos por «no tengo agua caliente» termina en otro sitio: en la red de la vivienda o en un aparato distinto.
- Si la duda es qué aparato hay que atender: el índice con todas las familias de aparato en Las Palmas ordena el catálogo por tipo de máquina y por síntoma.
- Si prefieres acumular en vez de calentar al paso: la sustitución de termo en Las Palmas es la alternativa cuando no hay salida de humos posible.
- Si el gas falla también en la cocina: conviene revisar la instalación entera, y ahí entra la reparación de cocinas de gas en Las Palmas.
- Si el agua caliente que falla es la de un spa: el mantenimiento de spa en Las Palmas trabaja con otros equipos y con obligaciones distintas en uso colectivo.
- Si sospechas de la red de la vivienda: la reparación de averías de agua en Las Palmas resuelve caudales bajos y presiones que dejan al calentador sin arrancar.
Y si cambias a un aparato eléctrico, el documento que te van a pedir se gestiona desde la tramitación del boletín en Las Palmas.
Dudas frecuentes
Preguntas frecuentes sobre calentadores en Las Palmas
¿Por qué mi calentador se apaga solo cuando hace viento?
Porque el viento impide que los humos salgan y el aparato lo detecta. El sensor de humos corta el gas cuando los productos de la combustión retroceden hacia el recinto, y con el alisio soplando contra un terminal mal orientado eso ocurre en las rachas fuertes. No es un fallo: es su protección funcionando. La solución suele estar en el remate de la salida, y muy pocas veces en cambiar el calentador.
El agua sale templada aunque el mando esté al máximo
Lo primero que se revisa es el intercambiador: la cal se deposita dentro del serpentín, estrecha el paso y hace que el agua circule demasiado rápido para el calor que recibe, a menudo con cortes del limitador. La segunda causa es el quemador, con ranuras y aletas cargadas de polvo de calima. La tercera, la bobina moduladora, que ya no abre el gas hasta donde debería.
Un calentador de gas, ¿cada cuánto tiempo se revisa?
Una revisión completa al año es la pauta razonable en vivienda habitual, y no depende de la isla. Lo que sí cambia con la ubicación es lo que hay entre revisiones: en primera línea de costa conviene una inspección visual semestral de carcasa, tornillería y terminal, porque el salitre trabaja antes de que el aparato falle. Tras una calima intensa, mirar rejillas y frontal es cosa de ese mes.
¿Es normal perder potencia cuando la bombona está casi vacía?
Sí, y es de los avisos que más veces resultan no ser una avería. El butano tiene que evaporarse dentro del envase y evapora peor con frío; cuando queda poco líquido, la propia evaporación enfría la bombona y el caudal de gas cae. El síntoma clásico es que la ducha empieza bien y se enfría a los pocos minutos. Cambiarla antes de apurarla suele resolverlo.
¿Puedo instalar un calentador de gas en el cuarto de baño?
Los aparatos de cámara abierta no deben estar en baños ni dormitorios, porque toman el aire de la estancia para quemar y la ventilación de un baño no está pensada para eso. En viviendas antiguas todavía se encuentran instalaciones así, heredadas de otra época, y no hay reparación que corrija una ubicación. Lo que se hace es sustituir por un estanco y rehacer la salida de humos.
¿La calima afecta de verdad al calentador o es una excusa?
Afecta, y se ve al abrir el aparato. El polvo en suspensión entra por las rejillas del armario y se deposita entre las aletas del intercambiador y en las ranuras del quemador. La llama recibe menos aire, amarillea y empieza a dejar hollín en el frontal. En Lanzarote y Fuerteventura, con arena fina moviéndose casi siempre, el efecto es continuo y no solo en los episodios fuertes.
¿Cómo sé si el agua de mi zona va a criar cal en el aparato?
Midiéndola, que es la única respuesta seria. Aquí el suministro combina desalación, pozos y mezclas que varían por zona y por temporada, así que la dureza no se deduce del municipio. Hay indicios domésticos: costra blanca en grifería y mampara, incrustación en la resistencia de la lavadora, jabón que cunde poco. Con un análisis sencillo se decide si hace falta tratamiento.
En Lanzarote, ¿puedo sacar el tubo de humos por la fachada?
Técnicamente hay soluciones estancas con terminal horizontal, pero antes hay que mirar la ordenanza del municipio. Lanzarote tiene una tradición normativa muy marcada de integración paisajística que afecta al color de fachada, a los cerramientos y a la visibilidad de las instalaciones, y eso condiciona dónde y cómo se saca una salida de humos. La consulta previa evita rehacer el trabajo.
Precios
Precios orientativos de calentadores en Las Palmas
Lo que encarece el trabajo en un apartamento turístico no es la pieza: es todo lo que la rodea. El aparato está en un armario de fachada o en un patinillo cerrado con una llave que no está en recepción; hay que entrar entre una salida y una entrada; y en Lanzarote o Fuerteventura se suma la logística de repuestos. Eso explica por qué la misma avería se mueve dentro de la horquilla.
| Trabajo | Horquilla | Qué la mueve |
|---|---|---|
| Desplazamiento y diagnóstico con el aparato abierto | 45 – 75 € | Municipio, isla y acceso |
| Limpieza y ajuste de electrodo y sonda de ionización | 60 – 105 € | Estado de punta y masa |
| Limpieza de quemador e inyectores | 85 – 150 € | Grado de obstrucción |
| Descalcificación del intercambiador | 110 – 200 € | Dureza y antigüedad de la cal |
| Membrana o kit del cuerpo de agua | 90 – 165 € | Disponibilidad del kit |
| Caudalímetro o turbina de caudal | 100 – 180 € | Si se cambia también el filtro |
| Sonda NTC o limitador de sobretemperatura | 80 – 145 € | Accesibilidad en el modelo |
| Válvula de gas o bobina moduladora | 140 – 280 € | Marca del bloque de gas |
| Ventilador o presostato de tiro forzado | 150 – 300 € | Coste del conjunto |
| Sustitución del intercambiador | 190 – 400 € | Modelo, juntas y racores |
| Sustitución de placa electrónica | 170 – 340 € | Disponibilidad y parametrización |
| Revisión anual con comprobación de evacuación | 70 – 130 € | Acceso al conducto y al terminal |
| Sustitución del aparato con instalación, sin obra | 400 – 950 € | Tipo, caudal y adaptación de la salida |
Cifras orientativas de mercado, sin IGIC, recogidas como referencia y no como oferta ni presupuesto. El importe real depende del modelo, del estado del aparato, del acceso y de la isla. Si al abrirlo aparece algo distinto de lo previsto, se dice antes de continuar.
Quién hace el trabajo. Prime Services, marca de Rapid Services Enterprise, S.L., recibe tu aviso y lo asigna a un profesional colaborador de la zona, con seguro de responsabilidad civil y las habilitaciones de su oficio. El profesional te presupuesta antes de empezar, hace el trabajo, te lo factura y responde de su garantía.
Cuéntanos el síntoma y el patrón, y te decimos por dónde va.
Si falla el encendido, si corta a mitad de ducha o si el agua sale templada, ya se acota mucho.