Del Orzán a la ría · Aparatos de butano y de red
Calentador de gas en A Coruña: revisión, reparación y cambio a domicilio
En la Pescadería el calentador suele colgar de una cocina que da a una galería acristalada; en Monte Alto, de una cocina interior de bloque con su conducto hacia el patio. Si buscas la reparación de calentadores de gas en A Coruña, recibimos tu aviso, te orientamos y te asignamos un técnico de tu zona: es él quien abre el aparato, diagnostica, presupuesta, ejecuta y responde de la garantía. Aquí encontrarás qué observar antes de avisar, cómo se decide entre arreglar y cambiar, y qué habilitación en gas pedir a quien vaya a tocar la instalación.

El punto de partida
Una galería de la Pescadería y un bloque de Monte Alto: el mismo aparato, dos maneras de respirar
En la Pescadería y en La Marina, muchos calentadores viven en una cocina que se abre a una galería acristalada: madera pintada de blanco, mucho vidrio y una hoja que se cierra en cuanto empieza a llover, que aquí es casi siempre. En los bloques de Monte Alto, en cambio, el aparato suele estar en una cocina interior, con una rejilla al patio y un conducto que sube junto a los de otras viviendas. Son dos formas de tener el mismo calentador, y sus averías no se parecen.
Lo que cambia entre una y otra es la respuesta a dos preguntas que el aparato se hace cada vez que quema gas: de dónde saco el aire y por dónde echo lo quemado. En la galería cerrada, el aire depende de que alguien haya dejado una rendija; en el bloque de patio, de que la rejilla siga abierta y el conducto entero. Por eso el aviso empieza por dónde cuelga el calentador y no por la marca.
También cuenta el gas, que llega por tubería desde el contador o desde una bombona. La placa de características, una etiqueta en un lateral o bajo el frontal, dice para cuál está preparado el aparato. Léela, hazle una foto y no toques nada más.

Anota la planta, dónde está el calentador y qué gas usa.
Con esos tres datos, el profesional que te asignamos sabe qué preparar y con qué preguntas llegar a tu puerta.
Del síntoma al circuito
Agua, gas, humos o encendido: qué circuito señala cada queja y cuánta urgencia lleva
Un calentador instantáneo reúne cuatro circuitos que trabajan a la vez, y casi cada queja apunta a uno. La tabla no sustituye al diagnóstico: ayuda a describir bien lo que pasa y a distinguir lo que admite espera de lo que no.
| Lo que ocurre | Circuito al que apunta | Qué mirar desde fuera | Urgencia |
|---|---|---|---|
| Tarda mucho en salir caliente | Agua: filtro de entrada, cal o membrana | Si sucede en todos los puntos de agua caliente o en uno solo | Baja, aunque no conviene dejarlo años |
| Se para en plena ducha | Humos: el sensor de tiro detecta que la evacuación falla | Si coincide con la campana, con la galería cerrada o con rachas de viento | Media: una seguridad está actuando |
| Solo se oye el chasquido y no arranca | Encendido o llegada de gas al aparato | Si los fogones de la cocina sí encienden | Baja |
| Ni chasquido ni ruido al abrir el agua | Encendido: alimentación o grupo hidráulico | Si la pantalla, cuando la hay, muestra un código | Baja |
| Llama anaranjada o manchas negras en la carcasa o la pared | Gas y aire: combustión incompleta | Dónde aparecen las manchas y desde cuándo | Alta: se deja de usar |
| Olor a gas | Gas: posible fuga en una unión | Nada más que cerrar la llave del gas, ventilar y salir | Inmediata |
| Cae agua bajo el aparato | Agua: racor, grupo hidráulico o intercambiador | Por dónde cae y si vuelve tras secarlo | Media |
| La temperatura oscila sin motivo | Agua: presión variable en la columna de la finca | Si coincide con que otro vecino usa el agua | Baja |
| Cefalea o mareo con el aparato en marcha | Humos: posible monóxido de carbono | Nada más que ventilar, salir y llamar a emergencias | Inmediata |
En cocinas reformadas por partes hay una trampa habitual: si alguien cerró una rejilla, selló la hoja de la galería o instaló una campana más potente, el calentador empieza a cortarse aunque esté en buen estado.
¿Hueles a gas ahora mismo?
Cierra la llave del gas, abre las ventanas y sal de la vivienda; desde fuera, llama a emergencias o al servicio de urgencias de tu distribuidora. La cita con el profesional viene después.
Lo propio de A Coruña
Cuatro rasgos de la ciudad atlántica que acaban dentro de la cocina
El calentador es el mismo que en cualquier parte; lo que cambia es la casa que lo rodea, el aire que lo alimenta y el agua que lo cruza.
Galerías de La Marina: vidrio, madera y poco aire
Una galería acristalada retiene calor y humedad, y cuando se sellan sus hojas contra el viento, el aparato se queda sin aire de combustión. Además, la madera trabaja con la humedad y los sellados se abren. Antes de cambiar carpintería, color o cerramiento de una galería se consulta con el Ayuntamiento: algunos edificios de la Ciudad Vieja, la Pescadería y la Marina pueden estar protegidos.
Nordés, noroeste y un remate a la intemperie
El viento es frecuente y, según la época, cambia de rumbo. El remate del conducto recibe esos empujones y puede frenar la salida de humos en los días peores. En primera línea, hacia el Orzán, Riazor o Adormideras, el aire marino corroe además rejillas, soportes y tornillería.
Agua del embalse y columna de la finca
El agua llega del embalse de Cecebre y la trata Emalcsa, pero eso no dice si en tu casa es dura o blanda. La dureza se mide, con unas tiras, y cuenta también la tubería de tu edificio.
Calles de piedra, peatonal y cuestas
La Ciudad Vieja y La Marina son zona de preferencia peatonal, con horarios de carga y descarga: conviene confirmar el acceso antes de la visita. En Falperra-Santa Lucía o Castrillón, la pendiente puede dejar la furgoneta lejos del portal, y en una finca sin ascensor el aparato nuevo sube por la escalera.
Cuéntanos cómo se llega y cómo es tu cocina.
Si hay galería, patio interior, escaleras o calle restringida, ese dato ahorra media visita y evita sorpresas con un aparato en brazos.
Ventilación y evacuación
Aire que entra y humos que salen: galería, cocina interior y baño
Todo calentador de gas necesita aire para quemar y una vía por la que expulsar lo quemado. Según cómo se resuelva, hay dos familias: la de cámara abierta, que coge el aire del cuarto y deja subir los humos por su propio tiro, y la estanca, con toma de aire y salida por un mismo tubo doble a la fachada. La placa dice cuál tienes; el tubo que sale por arriba lo confirma.
En una galería cerrada
Es la ubicación típica de la Pescadería y de las viviendas de La Marina. Con las hojas de vidrio cerradas y selladas, el aire entra por donde puede, y ese lugar suele ser la propia cocina. Si además hay campana, las dos compiten por el mismo aire y el sensor corta el gas: es su trabajo, no una manía.
En una cocina interior de bloque
En los bloques de Monte Alto, Os Mallos o Agra do Orzán, el aire suele entrar por una rejilla al patio o a la escalera, y los humos suben por un conducto a menudo compartido. Si un vecino tapa su rejilla o altera su tramo, el efecto llega a otras viviendas. La pregunta no es si el conducto existe, sino si sigue entero y despejado.
En un baño o en un armario
Un aparato de cámara abierta encerrado en un baño sin ventilación adecuada es una mala ubicación por mucho que funcione. No lo muevas por tu cuenta: el profesional decide si compensa cambiar de sitio, pasar a un estanco o buscar otra fuente de agua caliente.
Con el aparato en marcha, el profesional comprueba que el conducto no esté aplastado ni suelto, que el remate exterior no tenga nidos ni suciedad y que las rejillas sigan abiertas a la altura prevista.
¿Se corta cuando enciendes la campana o cuando hay temporal?
Dínoslo al avisar: es una de las pistas que más orientan para separar un fallo del aparato de un problema de aire o de evacuación.
Caudal
Si el agua caliente flojea, primero se separa el aparato del edificio

Antes de sospechar de una pieza, conviene hacerse cuatro preguntas, en este orden:
- ¿Y el agua fría? Abre la fría y la caliente en el mismo punto. Si las dos salen flojas, el calentador es inocente: hay que mirar la columna de la finca, una llave de paso o una obra de la comunidad.
- ¿A qué hora? Si baja cuando medio bloque se ducha, apunta a la presión de la red del edificio.
- ¿Filtro de entrada? Retiene arenilla de las tuberías; atascado, el aparato tarda en arrancar.
- ¿Intercambiador o membrana? La cal estrecha el paso y la membrana se endurece con los años. Antes de descalcificar, se mide.
Tras una obra en la finca o un corte de agua, la arenilla suele tapar el filtro: cuéntalo al avisar.
Habilitación en gas
Quién puede abrir la parte de gas y cómo pedirle que lo acredite
En Galicia, el cumplimiento de los requisitos técnicos de una instalación de gas recae en su titular, en la empresa instaladora y en los organismos de control, mientras la Administración se reserva el registro y, si procede, la inspección. En tu cocina significa algo sencillo: quien toque el gas debe poder demostrar que está habilitado, y pedírselo es tu derecho, no una falta de confianza.
Te asignamos un técnico de tu zona; su habilitación no la damos por supuesta ni la afirmamos por él. Puedes pedirle tres cosas:
- La habilitación de la empresa instaladora de gas para la que trabaja y su carné personal de instalador, que tramita la Consellería.
- Un presupuesto por escrito con el aparato, la pieza y lo que se toca de la instalación.
- Un documento final con lo hecho y, si se ha intervenido en la instalación, el certificado que corresponda. Cuando la obra exige proyecto, la puesta en servicio se comunica con una solicitud, una memoria técnica y el certificado de la instalación.

Con qué frecuencia toca revisar la instalación depende de la normativa vigente y de tu contrato de suministro, y aquí no fijamos ningún plazo: pregunta a tu distribuidora o a la empresa instaladora y pide la respuesta por escrito. Y si alguien llama a la puerta sin que lo hayas pedido, se presenta como «el del gas» y quiere entrar o cobrar en el acto, verifica antes su empresa.
¿Te han ofrecido una revisión que no pediste?
Pregunta el nombre de la empresa y su habilitación antes de abrir la puerta, y cuéntanoslo si dudas: te orientamos sobre qué pedir.
Arreglar, cambiar o cambiar de fuente
Cuando el calentador ya no compensa: tres caminos y lo que cada uno arrastra
Un aparato veterano que pierde caudal, se corta o gotea plantea una decisión sensata: arreglar lo que falla, sustituirlo por otro de gas o dejar el gas para la calefacción y el agua caliente pasar a electricidad. En una finca de la Pescadería o en un bloque de Monte Alto, la salida de humos pesa tanto como el aparato.
| Camino | Cuándo suele tener sentido | Qué arrastra en una finca de la ciudad | Qué pedir por escrito |
|---|---|---|---|
| Arreglar el aparato | Falla una pieza concreta y el resto está sano | Nada, si la evacuación y la ventilación eran correctas | La pieza identificada y el resultado de la prueba posterior |
| Sustituir por otro de gas | El intercambiador está picado o el arreglo se acerca al coste de uno nuevo | Adaptar conducto o remate y avisar al administrador si es común | Modelo, tipo de evacuación, gas admitido y qué se retira |
| Pasar a un termo eléctrico | La ubicación no es adecuada y mover la salida de humos no es viable | Mirar el cuadro eléctrico, un desagüe cercano y el peso del depósito en la pared | Potencia necesaria, ubicación y estado del cuadro |
Tener años no condena a un calentador, ni ser reciente lo blinda. Lo prudente es pedir dos cifras, la de arreglar y la de sustituir, y decidir con ambas delante. Si al abrir aparece algo distinto de lo previsto, el trabajo se detiene, se te enseña y se presupuesta aparte.
Mover de sitio un aparato de cámara abierta obliga a rehacer la salida de humos, y en fincas antiguas de la Ciudad Vieja o del Ensanche eso implica hablar con la comunidad y, a veces, con el Ayuntamiento.
¿Dudas entre arreglar, cambiar o pasar a eléctrico?
Cuéntanos qué aparato tienes, dónde cuelga y qué falla: te orientamos y asignamos un profesional que te dé las cifras de cada camino.
Comunidades, alquiler e IEE
Comunidad o alquiler: quién decide, quién avisa y qué papeles ya existen
El aparato es tuyo; la salida, de todos
En bloques de Os Mallos, Agra do Orzán o Labañou-San Roque, los humos comparten conducto y el aire entra por rejillas comunes. Una reforma en la cocina de otro piso, una campana nueva o una obra en el patio cambian cómo respira tu calentador. Avisar al administrador cuando se toca la salida evita que un vecino cierre justo lo que a ti te hace falta.
Inquilino y propietario
Quién paga una pieza desgastada o una sustitución depende del contrato y de la causa. Lo sensato es avisar al propietario por escrito, exigir un presupuesto que explique qué falla y guardar la factura.
El IEE del edificio
El informe de evaluación de los edificios acredita conservación, accesibilidad y eficiencia energética. Lo deben tener los edificios catalogados y los de uso residencial con más de medio siglo, y el Ayuntamiento vela por que se presente. Si tu bloque arrastra deficiencias que acabarán en obras de fachada, cubierta o instalaciones, conviene saberlo antes de mover el calentador.
Si vives de alquiler, guarda todo por escrito.
El aviso, el presupuesto y la factura evitan discusiones con el propietario y con la comunidad cuando el calentador falla.
A lo largo del año
Cuatro situaciones del clima atlántico que conviene contar al avisar
Los inviernos son suaves pero largos y húmedos, y el aparato trabaja muchos meses seguidos. Su comportamiento cambia según lo que haya pasado fuera.
Semanas de lluvia seguida
La cocina se cierra para no perder calor: es cuando se tapan rejillas y se sella la galería. Si el aparato empieza a cortarse por esas fechas, el aire de la cocina es el primer sospechoso.
Días de nordés o de viento del noroeste
Las rachas en el remate pueden frenar los humos y activar el sensor. Si solo ocurre con viento y nunca en calma, apunta a la salida y no al aparato: dilo tal cual.
Después de un temporal
El mar y el viento arrastran salitre, hojas y suciedad a canalones, patios y remates. Un conducto que evacuaba bien puede llevar un nido o un obstáculo. Si el calentador se comporta distinto, anota qué cambió.
Verano de niebla
La humedad se cuela por todas partes. En las cocinas de la primera línea del Orzán, Riazor o Adormideras, la corrosión avanza en carcasas, soportes y tornillería aunque el aparato casi no se use.
¿Tu calentador se porta distinto según el tiempo?
Anota con qué viento, lluvia o niebla ocurre y cuéntanoslo: es el dato que más orienta hacia el aire o la evacuación.
A evitar
Siete costumbres que estropean un calentador o lo vuelven inseguro
- Sellar la galería o tapar la rejilla del patio para que no entre el frío: deja al aparato sin aire.
- Puentear el sensor de tiro porque el aparato «se corta». Avisa de un fallo en la salida; anularlo quita la protección y deja el problema.
- Seguir usándolo con hollín alrededor de la carcasa o en el techo del armario: es un aviso de combustión incompleta.
- Abrir el frontal o mover el aparato tras ver un vídeo. La parte de gas es zona de personal habilitado.
- Reformar la cocina o cambiar la campana sin pensar en el calentador. Cerrar huecos o desviar conductos cambia el aire que tiene disponible.
- Comprar un recambio o un descalcificador antes del diagnóstico. Sin ver qué falla ni medir el agua, es apostar.
- Abrir a un «revisor» que llama sin cita, sin comprobar su empresa y su habilitación.
Ventajas
Qué ganas cuando primero se diagnostica, luego se da la cifra y solo después decides
- El orden va al revés que en muchas visitas. Primero el profesional abre el aparato y diagnostica; después te da la cifra por escrito; solo entonces autorizas, o no. Nada empieza antes de tu visto bueno.
- Lo que no hace falta, se dice. No siempre procede cambiar el aparato por su edad, rehacer el conducto por una pieza ni descalcificar sin haber medido.
- Recambio adecuado a la primera, porque se sabe qué gas llega, qué modelo cuelga y qué evacuación tiene.
- Estanqueidad y tiro comprobados tras tocar cualquier unión, con el aparato en marcha.
- La habilitación se enseña antes de tocar el gas. Si alguien se resiste a mostrarla, ya tienes una respuesta.
- Un parte al final, con lo hecho y lo pendiente, útil para el propietario, la comunidad o una futura revisión.
Servicios relacionados
Cuando el agua caliente no depende solo del calentador
- Todos los aparatos: cuando la avería no es solo del calentador, el primer paso es el índice de aparatos en A Coruña.
- Termos eléctricos: si el agua se calienta con una resistencia, tu caso se parece al de un termo que no calienta en A Coruña.
- Cocinas de gas: unos fogones que fallan junto al calentador suelen compartir suministro; para ellos, la reparación de quemadores en A Coruña.
- Cuando el problema es el agua: la presión baja o las llaves que no cierran corresponden a la fontanería de la vivienda en A Coruña.
- Si la obra es mayor: mover la cocina arrastra al calentador y pide planificar, por ejemplo con reformas por fases en A Coruña.
Para cualquier otro trabajo de la casa, consulta la página principal de Prime Services y su forma de coordinar avisos.

Dudas frecuentes
Lo que más se pregunta en A Coruña sobre calentadores de gas
¿Cómo sé si mi calentador usa butano o gas natural?
La etiqueta del aparato, en un lateral o bajo el frontal, indica el gas para el que está preparado. Compárala con lo que hay en casa: bombona con regulador es gas envasado, y tubería desde el contador del portal, gas de red. Si no coinciden, deja de usarlo y que lo revise un profesional. Pasar de un gas a otro solo lo hace personal habilitado, con el kit del fabricante; cambiar solo el tubo da hollín y monóxido.
Huelo a gas al llegar a casa. ¿Qué hago?
Cierra la llave del gas, abre ventanas y puertas y sal de la vivienda sin accionar interruptores, timbres ni aparatos. Ya fuera, llama a emergencias o al servicio de urgencias de tu distribuidora. No busques la fuga ni pruebes ningún aparato desde dentro: la cita con un profesional llega después de que urgencias dé el visto bueno.
Mi calentador está en la galería cerrada de una finca de la Pescadería. ¿Es un problema?
No por sí solo: depende de cómo entre el aire y cómo salgan los humos. Con la galería sellada, el aparato puede quedarse sin aire y cortarse. Antes de tocar carpintería o cerramiento se consulta con el Ayuntamiento, porque algunos edificios están protegidos. El profesional comprueba con el aparato en marcha y te dice si conviene abrir una entrada de aire o cambiar de ubicación.
El calentador se apaga solo los días de viento. ¿Puede ser el aparato?
Es posible, pero lo más probable es que el viento frene la salida de humos por el remate y el sensor de tiro corte el gas para protegerte. Ese sensor no se anula. Apunta si ocurre solo con nordés o temporal y dilo al avisar: con ese dato el profesional revisa remate, conducto y ventilación antes que el aparato.
¿Qué habilitación debo pedir a quien vaya a tocar el gas?
Que la empresa para la que trabaja sea instaladora de gas habilitada y que quien interviene tenga el carné de instalador de gas, que tramita la Consellería. Te asignamos un técnico de tu zona, pero la habilitación se la pides tú y debe enseñártela. Al terminar, solicita un documento con lo hecho y, si procede, el certificado correspondiente.
Vivo en un bloque de Monte Alto con conducto compartido. ¿A quién aviso antes de cambiar el aparato?
Al administrador, antes de que el profesional toque la salida. En un conducto colectivo, lo que se hace en un tramo repercute en los demás pisos, y un remate o una rejilla cambiados sin aviso pueden causar problemas a otros vecinos. El presupuesto debe indicar qué se hace con el conducto, y si hay que modificar una parte común, se lleva a la junta.
Tengo poca agua caliente en un piso alto. ¿Es culpa del calentador?
No necesariamente. Abre la fría y la caliente en el mismo punto: si las dos salen con poca fuerza, el origen está en la columna del edificio, en una llave de paso o en una obra de la comunidad. Si solo flojea la caliente, el profesional revisa filtro de entrada, intercambiador y membrana del grupo hidráulico. Evita comprar piezas antes de que lo confirme.
¿Compensa arreglar un calentador con muchos años?
Depende de la pieza y de la cocina donde cuelga. Un filtro, una sonda o una membrana se arreglan con normalidad; un intercambiador picado o una válvula cara pueden acercar el arreglo al coste de un aparato nuevo. Y si está en un baño cerrado o en una galería sellada, ninguna pieza corrige el sitio. Pide la cifra de arreglar y la de sustituir y decide con las dos.
¿Con qué periodicidad se revisa la instalación de gas?
No damos plazo, porque depende de la normativa vigente, del tipo de instalación y de tu contrato de suministro. Pregunta a tu distribuidora o a una empresa instaladora de gas habilitada y pide que te lo indiquen por escrito. Esa revisión de la instalación no sustituye a la del aparato, que se abre para comprobar encendido, quemador, intercambiador y tiro.
Precios
Precios orientativos de calentadores de gas en A Coruña
El precio cambia entre el centro de la ciudad y los barrios de la periferia: no cuesta lo mismo llegar a una finca de la Pescadería, con calle peatonal y sin ascensor, que a una casa de Eirís, A Zapateira o Novo Mesoiro, donde pesa más el desplazamiento. Influyen también el gas, el modelo y lo que haya que hacer en la salida de humos. Las horquillas sirven para saber qué es razonable antes de aceptar una visita.
| Trabajo | Horquilla orientativa | Qué la mueve |
|---|---|---|
| Visita y diagnóstico con el aparato abierto | 45 – 80 € | Barrio, acceso a la finca y franja horaria |
| Comprobación de ventilación y salida de humos | 60 – 115 € | Tipo de cámara y acceso al conducto |
| Filtro de entrada de agua | 40 – 85 € | Modelo y acceso a la conexión |
| Membrana o grupo hidráulico | 85 – 185 € | Pieza suelta o conjunto completo |
| Electrodo, sonda de llama o termopar | 70 – 150 € | Modelo y disponibilidad del recambio |
| Limpieza de quemador e intercambiador | 90 – 190 € | Hollín y cal acumulados |
| Válvula de gas o modulador | 150 – 320 € | La marca y si hay recambio |
| Cambio del intercambiador | 210 – 450 € | Modelo; a veces no compensa |
| Regulador y flexible de bombona | 30 – 80 € | Tipo de regulador y longitud |
| Adecuación de un tramo de conducto o del remate | 120 – 420 € | Material, recorrido y altura de trabajo |
| Prueba de estanqueidad y de tiro al terminar | 50 – 110 € | Número de uniones y tipo de evacuación |
| Calentador estanco nuevo con su colocación | 600 – 1.200 € | Caudal, salida de humos y obra auxiliar |
Rangos orientativos de mercado, IVA aparte: lo añade el profesional en su factura. No constituyen oferta ni presupuesto; el presupuesto lo da el profesional asignado cuando ve el aparato. La revisión periódica de la instalación se contrata aparte con una empresa habilitada y no figura en la tabla.
Quién hace el trabajo. Prime Services es la marca de Rapid Services Enterprise, S.L. Recibimos tu aviso, lo ordenamos y lo asignamos a un profesional colaborador de tu zona. Para colaborar con nosotros, cada profesional acredita un seguro de responsabilidad civil en vigor y los carnés o habilitaciones de su oficio. Es ese profesional quien te presupuesta antes de empezar, hace el trabajo, te lo factura y responde de su garantía.
Dinos el gas, la cocina y el barrio.
Con ellos te decimos qué filas de la tabla se parecen más a tu caso, antes de que se asigne a ningún profesional.