Vigo · Campanas y extractores de cocina

Técnico de campanas extractoras a domicilio en Vigo

Una campana no elimina el vapor: se lo entrega a un tubo, y el tubo decide adónde va. En Vigo esa pregunta tiene respuestas incómodas: cocinas del Casco Vello que no ven la calle, barras del Ensanche y de la calle Arenal cuyos filtros no descansan en toda la jornada, bloques de Coia con una columna que sube hasta la cubierta y motores que envejecen a golpe de humedad. La reparación de campanas extractoras en Vigo empieza por averiguar dónde se para ese vapor. Recibimos tu aviso y lo asignamos a un profesional colaborador de tu zona; es él quien revisa el aparato y su recorrido, presupuesta por escrito antes de empezar, factura y responde de la garantía.

Campana de acero inoxidable con filtros de lamas y tubo fluorescente sobre una cocina profesional de gas, como la de un restaurante de Vigo
El filtro de lamas es la primera aduana del vapor: cuando la grasa lo cierra, el resto del recorrido ya llega tarde.

El servicio

Antes de mirar el motor, se mira por dónde sale el aire

Cuando en una cocina de Vigo se empañan los azulejos o el olor a fritura aguanta hasta la mañana siguiente, casi todo el mundo culpa a la campana. A veces acierta. Otras el aparato gira perfectamente y lo que falla es lo que hay detrás: un flexible aplastado tras el mueble, una clapeta que se ha quedado a medio abrir, una boca de fachada con las lamas atrancadas o un patio que devuelve el aire en lugar de tragarlo.

El servicio cubre campanas de chimenea, extraíbles, integradas en el mueble, suspendidas sobre la encimera, modelos recirculantes con filtro de carbón, extractores de pared y los equipos de lamas de bares y restaurantes.

Se atiende lo que admite arreglo razonable: motor, condensador de arranque, selector de velocidades, luz, filtros, clapeta y el tramo de tubo que se alcanza sin obra. Lo que queda fuera de la vivienda, como el patio, la columna común o el remate de cubierta, pertenece al edificio: el profesional lo señala y lo deriva a quien decide sobre ello.

Dos profesionales con mono azul, uno de ellos con linterna frontal, revisando los filtros metálicos de una campana en una cocina de Vigo
Con la luz sobre la malla se ve si la grasa ha cerrado los poros: un filtro que no deja pasar la luz tampoco deja pasar el aire.

¿Se te queda en la cocina el olor de ayer?

Cuéntanos si huele a la mañana siguiente, si los cristales sudan y si la campana suena como siempre: son las tres pistas con las que empieza la búsqueda.

Diagnóstico

Lo que se ve, se oye y se huele, y adónde apunta cada cosa

Cada fila termina en una causa probable, no en una sentencia: la definitiva la pone el profesional con la campana abierta.

Síntomas habituales en campanas de cocina de Vigo, su causa probable y la gravedad que suelen tener.
Lo que notas Causa probable Gravedad
Cristales que sudan y gotas en los azulejos tras cocinar Filtro cegado, motor flojo o cocina cerrada sin entrada de aire Baja
Moho negro en el techo sobre la placa, que vuelve al repintar El vapor condensa antes de llegar a la campana: la extracción no lo recoge Media
Un hilo oscuro y graso resbala por el interior del tubo hasta el filtro Condensación en un tramo frío o sin pendiente, que devuelve la grasa disuelta Media
Entra agua por la campana con la cocina apagada y el cielo cargado Lamas rotas, rejilla mal asentada o clapeta atascada en la boca exterior Media a alta
Olor a otra cocina o corriente fría con la campana parada Clapeta que no cierra o conducto compartido que devuelve el aire Media
Zumbido al pulsar y aspas quietas Condensador debilitado, eje que roza o rodete pegado Media
Aspira bien, pero cada semana suena más Rodamiento con holgura o rodete desequilibrado por la grasa Media
Olor a cable caliente, chasquidos o luz que parpadea sin bombilla fundida Bobinado o conexiones deterioradas por la humedad Alta: desenchufar

Regla práctica: si el síntoma aparece siempre en el mismo rincón, sigue mentalmente el vapor hasta ese punto; el fallo suele estar en el trayecto. Y si en algún momento hueles a gas, la campana pasa a segundo plano: cierra la llave de paso, ventila y sal de la vivienda.

¿Tu síntoma no está en la tabla?

Descríbelo con el barrio, la planta y el momento en que empeora, sea en días de lluvia o tras muchas horas de cocina; así el profesional llega con una hipótesis en la mano.

Piezas

Seis piezas de una campana y lo que cada una aguanta antes de rendirse

Los filtros de malla o de lamas

Retienen la grasa antes de que llegue al motor. Uno metálico se lava; uno abombado, roto o con la malla carcomida se sustituye, porque deja pasar justo lo que debía frenar. En un grupo recirculante el filtro de carbón no se lava: se cambia, y es el que más se olvida.

El rodete y el motor

Una capa de grasa desequilibra el rodete y arrastra al rodamiento; un motor que ha cogido humedad arranca perezoso. Antes de condenarlo se prueba sin filtros y con el rodete limpio, porque a menudo el culpable era la suciedad.

El condensador de arranque

Una pequeña pieza cilíndrica que da el primer empujón. Cuando pierde capacidad, la campana zumba y no arranca, o solo lo hace si alguien mueve las aspas. Es una de las sustituciones más asequibles de la lista.

Mandos, luz y módulo electrónico

Selector, pulsadores, luminarias y panel táctil. Un pulsador con el plástico cuarteado se cambia solo; con una placa hay que comprobar si la pieza existe y si compensa frente a una campana nueva.

La clapeta antirretorno

Una trampilla que se abre con el aire y cae con el motor parado. Con grasa a medias, el tubo funciona como una ventana abierta: entran frío, humedad y olores ajenos. Pieza pequeña, efectos grandes.

El tubo y la boca exterior

Flexibles que se aplastan, codos de más, abrazaderas sueltas, lamas y rejilla al aire. Con lluvia frecuente y viento de mar, la boca es la pieza que más sufre y la que menos se mira.

Lo propio de Vigo

Cocinas sin ventana en el Casco Vello, filtros de barra en el Ensanche y la calle Arenal, columnas de Coia y motores con humedad

Estos cuatro factores explican por qué en Vigo un tiro deficiente se delata primero en el moho de la pared y solo después en el zumbido de la campana.

Casco Vello: la cocina que no ve la calle

En las fincas estrechas de calles como Cesteiros, Pescadería o Real, y en torno a la plaza de la Constitución, muchas cocinas quedaron donde cupieron: interiores, con un patio mínimo o sin ventana. El vapor no tiene una salida evidente, y se suman escaleras sin ascensor e instalaciones añadidas durante décadas. Como el Casco Vello es Conjunto Histórico, antes de abrir una boca en fachada o cubierta se consulta al Concello y a la comunidad.

Ensanche y calle Arenal: filtros que no salen del servicio

El Ensanche tiene hostelería en bajos de fincas de techos altos, y la calle Arenal es conocida por sus locales de ocio nocturno. En ambos casos la campana funciona toda la jornada y los filtros de lamas se saturan mucho antes que los de una vivienda. Una lama cargada de grasa se nota en el servicio y en el conducto: es lo primero que se lava y lo primero que se comprueba si la extracción decae.

Coia: la columna que sube hasta la cubierta

En los bloques de Coia y de As Traviesas, un barrio que creció a partir de un polígono de viviendas, la salida de la cocina suele ser una columna que atraviesa plantas hasta la cubierta. Cuanto más largo el recorrido, más codos, más superficie fría donde condensa el vapor y más personas que deciden: administrador, junta y a veces varios vecinos con el mismo síntoma.

Humedad en el bobinado, aire de ría en las rejillas

Con lluvia frecuente incluso en los meses cálidos, humedad alta y viento de mar, un motor sufre en el bobinado y en los rodamientos, sobre todo si pasa días parado. En las bocas exteriores de la primera línea de la ría, en Bouzas, Teis o Navia, rejillas y tornillos se corroen antes: conviene material resistente a la corrosión y revisiones más frecuentes que en un piso interior.

Dinos por dónde sale el aire de tu cocina.

Si sale a un patio, a la fachada o a la cubierta, en qué planta estás y si el portal tiene ascensor: son los datos con los que el profesional se prepara la visita.

Acceso

La visita empieza en el portal: cuestas, escaleras y calles con restricciones

Vigo sube y baja del mar a los montes, y de ahí la red municipal de ascensores, escaleras y rampas mecánicas que el Concello llama Vigo Vertical. Sirven a quien camina con su caja de herramientas, no a una campana entera que haya que subir o bajar: al pedir el aviso conviene decir cómo se llega hasta la puerta.

  • Fincas sin ascensor del Casco Vello y del Ensanche: subir una campana nueva o bajar la vieja por la escalera forma parte del trabajo y hay que avisarlo antes.
  • Casco Viejo Alto: en calles como Cruz Verde, Ferrería o Subida al Castelo la circulación está restringida y se autoriza a los residentes. Comprueba con el Concello si el vehículo puede acercarse y cargar antes de fijar la visita.
  • Bloques con garaje en Coia o Lavadores: di dónde puede parar la furgoneta y si el garaje admite su altura.
  • Parroquias del sur y del oeste, como Valadares, Navia, Saiáns o Coruxo: hay más casas de parcela y chalés, con campanas más largas de tubo. Confirma el tipo de vivienda y el acceso al pedir el aviso.

Antes de avisar

Seis comprobaciones para llegar al aviso con datos, sin abrir nada

  1. Baja el automático o desenchufa la campana antes de acercar la mano a los filtros o al interior.
  2. Enciende cada velocidad, una tras otra, y escucha. Si la máxima suena igual que la mínima, el motor no responde; si hay un roce metálico, sospecha del eje o del rodete.
  3. Saca el filtro y mira a contraluz. Si apenas pasa la luz por la malla, la grasa ya la ha cerrado.
  4. Con la campana en marcha, observa la boca de salida desde el patio, la escalera o la calle. Si las lamas no se mueven, el aire no llega hasta ellas.
  5. Abre una rendija en una ventana y cocina otra vez. Si el tiro mejora de golpe, el aparato no era el problema: la cocina no tenía por dónde reponer aire.
  6. Apunta cuándo falla y copia el modelo de la etiqueta interior: si es tras lluvias seguidas, al arrancar en frío o después de horas de cocina, y con la marca se averigua si hay recambio.

Si con el filtro limpio y una ventana abierta el vapor sigue sin irse, el aparato queda casi descartado: toca mirar el tubo, la clapeta o la salida.

¿Has hecho ya las pruebas?

Cuéntanos qué pasó en cada una, sobre todo con la ventana abierta y con la boca vista desde fuera; te orientamos sobre el paso siguiente.

Bloques y columnas

Cuando el fallo se repite en varios pisos: tu campana o la columna común

En un bloque con salida común, dos vecinos con la misma queja valen más que un diagnóstico. Si la campana del cuarto piso aspira bien y la del séptimo huele a lo que se fríe tres plantas más abajo, el aparato importa poco: hay una clapeta pegada, un tramo obstruido o una boca de cubierta con el sombrerete atrancado.

Un truco que ahorra visitas es preguntar en la escalera. Si el síntoma es de una sola vivienda, se empieza por la campana y el tubo hasta el muro; si es de varias, quien debe enterarse es el administrador. El reparto de responsabilidades suele ser este:

  • Del aparato al muro o al forjado: tramo de la vivienda; lo atiende el profesional de campanas.
  • La columna común: pertenece al edificio, y sobre ella decide la comunidad.
  • El remate en cubierta: pide medios de altura y también se acuerda en junta.
  • El informe de evaluación del edificio (IEE): si la finca tiene más de medio siglo, el administrador sabrá si dejó deficiencias pendientes en cubierta o instalaciones comunes. Mejor saberlo antes de reformar la cocina.
Mujer mayor con delantal sujetando una sartén junto a los fogones mientras prepara la comida
Tras el faldón de chimenea sube un tubo que nadie ve: en un bloque puede seguir hasta la cubierta con otras cocinas conectadas al mismo conducto.

¿Lo notan también tus vecinos?

Cuéntanos la planta, si hay ascensor y si otras viviendas del portal sufren lo mismo: ayuda a saber si hay que empezar por tu aparato o por la columna.

Mantenimiento

Un ritmo para el piso y otro para la barra

En Vigo el calendario lo marca menos la estación que la propia cocina: cuánta fritura, cuántas horas de campana y cuántos días de parada. Todas las frecuencias son orientativas.

En una vivienda

  • Filtros metálicos: a mano, con agua templada y desengrasante. Con fritos frecuentes, cada pocas semanas; con cocina ligera, más espaciado.
  • Carbón de un modelo recirculante: se repone según el fabricante, y es mejor adelantarse que apurar.
  • Tras cocinar: unos minutos más en marcha para que el vapor salga antes de enfriarse en el tubo.
  • Boca exterior: un vistazo a lamas, rejilla y sombrerete al acabar una racha de lluvias.
  • Casa cerrada varios días: en una vivienda de parcela de Valadares o Coruxo que se usa algunos fines de semana, se arranca y se escucha antes de cocinar.
  • Una vez al año: desengrase de rodete y carcasa por un profesional, o antes si aparece una vibración.

En un local

La escala es otra: los filtros de lamas se lavan al ritmo que marque el servicio y no cuando sobra un rato. El conducto lo limpia una empresa de conductos de extracción, que anota qué tramo limpió; ese papel se guarda para inspecciones y para el seguro.

Hostelería

Del Ensanche a Urzaiz: lo que se para cuando se para la campana

Cocina acogedora con pared rústica de ladrillo y fogones de acero inoxidable
Aquí la extracción abarca toda la línea de fuegos: una lama saturada se nota en la sala antes que en el techo.

Cada cocina ensucia a su manera

Una barra con plancha y freidora carga los filtros mucho antes que un comedor de guisos. Un obrador en un bajo de Urzaiz, de la Gran Vía o de la ronda de Don Bosco marca su ritmo por el horario de la tienda vecina.

Aparato y conducto, dos encargos

El equipo, con su ventilador, motor, variador y lamas, lo atiende el técnico de campanas. El conducto que asciende por la finca corresponde a una empresa especializada que deje constancia de lo limpiado. La grasa acumulada arde: ese papel pesa el día de una inspección.

La visita, entre servicios

Se fija antes de abrir o después de cerrar y, en calles con mucho paso, se pregunta dónde puede parar el vehículo. Si el local ha sufrido una entrada de agua, motor y cuadro no se ponen en marcha hasta que los vea un profesional habilitado.

¿La campana se ahoga cuando la sala se llena?

Cuéntanos qué fuegos tienes en marcha, dónde acaba el conducto y a qué hora cierras; la visita se organiza en el hueco que deje tu servicio.

A evitar

Siete hábitos que gastan el motor y ensucian el tubo antes de tiempo

  1. Encenderla cuando la sartén ya humea. Rinde más si arranca un poco antes de cocinar y sigue unos minutos después.
  2. Estrenar ventanas estancas sin prever entrada de aire. La campana aspira, pero no encuentra qué reponer y el motor solo hace ruido.
  3. Acoplarla al respiradero del baño o al de una caldera. Cada circuito tiene su cometido, y llevarles grasa y vapor de cocina es un riesgo.
  4. Abrir una salida en un patio o fachada del Casco Vello sin preguntar. Afecta a los vecinos y, si el edificio está protegido, a su conservación: hay que consultar con la comunidad y con el Concello.
  5. Dar antimoho a la mancha y no tocar la extracción. Mientras la causa siga, el moho vuelve.
  6. Cerrar el falso techo sin dejar un registro. El tubo queda inaccesible y cada revisión obliga a romper placa, en el Ensanche o en un bloque de Lavadores.
  7. Olvidar el carbón durante años. La campana gira igual, pero ya no retiene ni grasa ni olor.

Ventajas

Tu derecho a saber qué se ha usado en tu campana, y lo demás que ganas

  • Saber qué se ha puesto. Puedes pedir que la factura del profesional nombre la pieza, su marca y su referencia, y que te muestre la retirada. Es información que te corresponde y que sirve para reclamar la garantía.
  • Franqueza sobre lo que le queda al aparato. Si reparar se acerca al coste de una campana nueva, esa opción se pone sobre la mesa y decides tú.
  • Un presupuesto que se explica. Llega por escrito antes de empezar; si a mitad de trabajo surge algo nuevo, se para, se enseña y se presupuesta aparte.
  • Cada tramo, con su responsable. Sabes qué es de tu vivienda y qué es del edificio.

¿Te dicen que la campana está muerta sin haberla abierto?

Pide que antes se pruebe el motor sin filtros y con el rodete limpio, y que se compruebe por dónde sale el aire: a menudo el problema es una pieza pequeña y no el aparato entero.

Por qué Prime Services

De tu aviso a la visita: quién hace qué

Preguntas que ayudan al diagnóstico

Te preguntamos si la cocina tiene ventana, por dónde va el tubo, cuántas plantas sube, en qué piso vives y cómo se llega al portal. Con esas respuestas, el profesional sabe si irá preparado para un desengrase, una pieza suelta o una conversación con la comunidad.

Un profesional de tu zona, con su factura

Prime Services es la marca comercial que recoge tu aviso y lo asigna a un profesional colaborador; antes te confirmamos si llegamos a tu zona. Es ese profesional quien revisa, presupuesta, hace el trabajo, factura y responde de la garantía. Si toca la parte eléctrica o el gas, pídele su habilitación.

Claridad sobre lo que no toca

Si el asunto es de la columna de la finca o de una empresa de limpieza de conductos, se te dice antes de decidir nada.

Grupo diverso de agentes de atención al cliente con auriculares en una oficina moderna
Antes de que alguien llegue a tu cocina, se ha anotado qué campana es, cómo se llega y qué te preocupa.

Servicios relacionados

Lo que comparte cocina con la campana

Alrededor de la campana conviven otros aparatos que reciben el mismo vapor y cuelgan de los mismos enchufes.

Y para lo que no tenga que ver con la cocina, en el inicio está la red de servicios de Prime Services, un único interlocutor.

Preguntas frecuentes

Dudas habituales sobre campanas y extractores de cocina en Vigo

En una finca de la calle Real, ¿puedo llevar el tubo de la campana hasta un patio?

Antes que una cuestión técnica es una cuestión de permiso. Patio y fachada son del edificio, y el Casco Vello es Conjunto Histórico, así que primero se habla con la comunidad y, si procede, con el Concello. Con luz verde, la salida necesita una clapeta que se cierre al parar el motor y debe quedar lejos de las ventanas de otras viviendas.

Hemos puesto ventanas nuevas y la campana aspira peor: ¿será el motor?

Rara vez. Una carpintería estanca tapa las rendijas por las que antes entraba aire, y ninguna campana extrae lo que no puede reponer. Entorna una ventana y vuelve a cocinar: si mejora, faltaba entrada de aire. Si no cambia nada, el profesional revisa filtros, clapeta y tubo antes de sospechar del aparato, y comprueba de paso que ninguna rejilla de aireación de la cocina esté tapada.

Vivo en un bloque de Coia y me llega olor de otras cocinas. ¿Qué miro?

Empieza por la clapeta. Si no cierra al parar el motor, el conducto común devuelve aire y olores desde otras plantas. Comprueba si ocurre con la campana apagada y pregunta en el portal si a alguien más le pasa. Cuando es general, el asunto es del administrador; cuando es solo tuyo, se revisa la clapeta y el tramo de tu vivienda.

Por el interior del tubo baja un hilo oscuro y gotea al filtro. ¿Qué es?

Vapor que ha condensado en un tramo frío o sin inclinación y regresa cargado de grasa. Pasa más con recorridos largos. Ignorarlo tiene coste: mancha, huele y acaba corroyendo. El profesional mira la pendiente, la clapeta y el aislamiento del tramo, y te propone corregir el trayecto en vez de limpiar cada vez lo que gotea.

Mi casa de Valadares pasa semanas cerrada y la campana arranca lenta. ¿Es normal?

Con la humedad de la zona, un motor parado absorbe agua en el bobinado y el eje, y los primeros minutos gira torpe. Si se pone al ritmo enseguida, no suele ser grave; menciónalo en la visita. Si cada vez tarda más o notas olor a quemado, deja de usarla: el condensador o el propio motor están pidiendo revisión.

Tengo un bar junto a la calle Arenal: ¿cada cuánto lavo los filtros de lamas?

No hay un plazo universal: depende de lo que se fría y de las horas abiertas. Como regla, se lavan a menudo, y si en el fondo de la campana queda un depósito endurecido que el lavado ya no arranca, toca una limpieza a fondo. El tubo que sube por la finca es asunto aparte, de una empresa especializada.

¿Merece la pena arreglar una campana que ya tiene muchos años?

Depende de que haya recambio y de que el aparato cubra bien la placa. Con un condensador, unos pulsadores o un buen desengrase se gana mucha vida útil. Si se avería el motor de un modelo descatalogado, o si nunca fue tan ancha como la placa, cambiarla y arreglar de paso el tubo puede ser más sensato. El profesional te plantea las dos vías.

Vivo en Saiáns o en Coruxo: ¿llegáis hasta allí?

Cuando entra tu aviso, primero comprobamos si llegamos a tu zona y solo entonces asignamos a un profesional. En las parroquias hay casas de parcela y accesos en cuesta, así que ayuda contar cómo se llega y dónde se aparca. Chapela, Redondela, Nigrán o Mos son municipios vecinos y no son Vigo: si vives allí, se consulta aparte.

¿Tu pregunta no aparece?

Escríbenos lo que notas, por dónde sale el aire y cuánto lleva pasando: te decimos qué comprobar antes de la visita.

Precios orientativos

Qué se paga en Vigo por arreglar la campana extractora

La partida que más cambia de un caso a otro es el acceso al tubo, y por eso las horquillas son anchas. Un flexible que asoma tras un armario se sustituye en poco tiempo; el mismo flexible perdido en un falso techo del Casco Vello, o en el hueco de una columna de Coia, exige más horas y decidir con la comunidad. Quedan fuera la limpieza de conductos, la obra para abrir una salida nueva, los medios de altura y la campana entera.

Trabajos habituales en campanas de cocina de Vigo y su horquilla orientativa de mercado, IVA aparte.
Trabajo Horquilla orientativa Lo que la mueve
Visita de diagnóstico a domicilio 40 – 75 € Barrio, planta y forma de llegar al portal
Desengrase del rodete y de la carcasa 55 – 130 € Grasa acumulada y desmontaje
Juego de filtros metálicos nuevos 30 – 100 € Medidas, modelo y disponibilidad
Cartucho de carbón de recambio 20 – 70 € Formato y número de cartuchos
Condensador de arranque 45 – 100 € Capacidad y acceso al motor
Clapeta antirretorno al alcance 40 – 110 € Diámetro y lugar donde está
Rejilla o lamas de la boca exterior, sin andamio 45 – 140 € Altura, material y recambio
Selector de velocidades o pulsadores 50 – 120 € Modelo y pieza disponible
Placa electrónica o panel táctil 90 – 250 € Marca, gama y venta por separado
Motor completo de campana doméstica 130 – 320 € Recambio original o compatible
Tubo rígido en lugar del flexible aplastado 80 – 240 € Longitud, codos y registro en el techo
Puesta a punto del equipo de lamas de un local 100 – 260 € Tamaño, ventilador y hora de la visita

Las cifras son una referencia de mercado: no constituyen una oferta ni un presupuesto y van con IVA aparte. El presupuesto real lo redacta el profesional asignado después de ver la campana y su recorrido; el conducto lo valora una empresa especializada.

Quién hace el trabajo. Prime Services es la marca de Rapid Services Enterprise, S.L. Recibimos tu aviso, lo ordenamos y lo asignamos a un profesional colaborador de tu zona. Para colaborar con nosotros, cada profesional acredita un seguro de responsabilidad civil en vigor y los carnés o habilitaciones de su oficio. Es ese profesional quien te presupuesta antes de empezar, hace el trabajo, te lo factura y responde de su garantía.

Ubica tu caso en la tabla antes de avisar.

Apunta lo que ves en tu cocina y cuéntanoslo; te decimos qué filas pueden ir contigo y qué datos necesita el profesional.

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